Cactus: características y cuidados

Los cactus son plantas recubiertas con espinas con una función ornamental. Son un tipo de suculentas que cuenta con múltiples variedades, con capacidad de adaptación tanto al interior como al exterior. Además, gracias a sus pocos cuidados son plantas muy fáciles de mantener y que requieren muy poca atención, perfectas para principiantes o personas con poca mano con las plantas. 

Qué tipo de plantas son los cactus

Los cactus son plantas de la familia de las cactáceas, características por acumular agua y nutrientes en sus tejidos, especialmente en el tallo, lo que les permite adaptarse a diferentes hábitats con facilidad. Son originarios del continente americano y hay más de 200 géneros y más 2.500 especies diferentes. De hecho, hay especies que no alcanzan el centímetro de altura, mientras que otras pueden llegar a medir 18 metros. 

Los cactus son característicos por almacenar el agua en sus raíces, tallos y hojas, lo que les permite sobrevivir en condiciones extremas de sequedad. También son muy preciados por su capacidad de adaptabilidad, ya que, aunque procedan de zonas áridas y desérticas, se han adecuado a diversos y diferentes climas que les ha permitido también prosperar en el interior de las casas. 

Cactus y sus cuidados

El tallo de los cactus puede ser cilíndrico, esférico o aplanado y sus hojas se han convertido en espinas que protegen sus reservas de agua de los depredadores. Los de tallo cilíndrico o columnar son los más llamativos y destacan por ser de forma cilíndrica y crecer erguidos. Los de hojas aplanadas o tallo cladodio son característicos por sus hojas en forma de raqueta. Finalmente, los esféricos o globosos son redondeados y de los más populares. 

Los cactus tienen cierta similitud con las plantas crasas, ambos tipos son suculentas y acumulan agua en su interior. La diferencia reside en que, mientras las crasas acumulan el agua mayormente en sus hojas, los cactus lo hacen en el tallo, ya que sus hojas han evolucionado convirtiéndose en espinas que protegen sus reservas de agua de posibles depredadores. 

Cactus y sus cuidados

Cuidados de los cactus

Uno de los motivos que hacen que los cactus sean tan populares es su fácil mantenimiento, y es que los cactus casi no necesitan cuidados: 

  • Sol: los cactus necesitan mucho sol para desarrollarse, aunque en verano es preferible evitar que el sol les dé durante las horas centrales del día, las más calurosas. 
  • Temperatura: la mayoría de especies de cactus se adaptan a temperaturas entre 7 y 35 ºC, siempre y cuando no sea un ambiente muy húmedo. De hecho,  aguantan mejor las condiciones de sequedad.   
  • Riego: lo más importante es no excederse con el agua. Controla los riegos: en invierno –en época de reposo–, una vez al mes será suficiente, mientras que en verano deberás incrementar el riego a una vez por semana. Evita encharcar el sustrato, ya que podrían provocar tanto hongos como la pudrición de las raíces. Si tienes tu cactus en exterior y las temperaturas descienden de 10 ºC, es mejor no regarlo. 
  • Tipo de agua de riego: aunque pueden regarse con cualquier agua, tu cactus agradecerá si empleas agua ligeramente ácida en su riego, con un pH de 5 o 5,5, similar al agua de la lluvia. Puedes hacerlo en casa añadiendo varias gotas de vinagre blanco en un litro de agua. 
  • Sustrato: debe tener un buen drenaje. Puedes conseguirlo mezclando arena y compost a partes iguales. 
  • Abono: agradecen una tierra rica en nutrientes, por lo que es recomendable aplicar un poco de abono especial para cactus. La mejor época para abonar un cactus es entre primavera y otoño.
Cactus y sus cuidados

Cómo conseguir que un cactus florezca

Todas las especies de cactus pueden florecer, aunque lo hacen de formas muy distintas y con periodos diferentes, lo que es normal, teniendo en cuenta la cantidad de especies que hay.  De hecho, hay algunos que lo hacen brevemente por la noche o no lo hacen hasta que no tienen varias décadas de edad. Aun así, hay varias cosas que puedes hacer para que tu cactus florezca: 

  • Luz: prefieren una gran cantidad de horas al día. Si lo tienes en el interior, lo más probable es que no florezca, a no ser que esté colocado junto a una ventana donde le dé el sol varias horas. Después, durante los meses de primavera y verano deberás colocarlo en el exterior. 
  • Sustrato y abono: emplea tanto tierra como fertilizante específico para abonos, aunque este último deberás aplicarlo solo en primavera y verano.
  • Riego: riega siempre que el sustrato esté seco y recuerda que, cuanto mayores sean las temperaturas, mayor tendrá que ser también la frecuencia de riego. 
Cactus y sus cuidados

Cómo trasplantar un cactus

Cuando el cactus lleva varios años en la misma maceta, lo habitual es trasplantarla a una más grande. Una de las dificultades que presentan este tipo de plantas son sus espinas. Tienes varias opciones para hacerlo sin accidentes y de forma sencilla: 

  • Envuelve el cactus con varias hojas de papel de periódico. Cuanto más afiladas sean las espinas, más hojas de periódico tendrás que poner. Así evitarás que las espinas se claven en tus manos y podrás manejar la planta con libertad sin causarle daño. 
  • Guantes de jardinería: existen guantes reforzados para proteger tus manos que harán la tarea mucho más fácil. 
Cactus y sus cuidados

Cómo elegir la maceta para transplantar un cactus

Si tienes que pasar tu cactus a una maceta más grande, evita utilizar una demasiado grande, ya que podría provocar la pudrición de las raíces. Será necesario cuando veas que las raíces sobresalen por los agujeros de drenaje. Asimismo evita regarlo al menos una semana antes del trasplante. 

La época idónea para hacerlo es en primavera o verano, es decir una época seca. Elige una maceta del tamaño más pequeño posible, así como que tenga agujeros debajo para asegurar el drenaje. Si el cactus tiene mucho peso, una buena alternativa es trasplantarla en una maceta pequeña e introducirla en una más grande. Después rellena el hueco entre ambas con grava para que aguante el peso. También deberás evitar regar el cactus al menos durante un par de días, ya que si se ha roto alguna raíz, el contacto con el agua puede provocar la aparición de hongos. 

Cactus y sus cuidados

Cómo reproducir un cactus

Hay dos maneras en las que puedes reproducir un cactus: por esquejes o por hijuelos. Al igual que el trasplante, la mejor época para hacerlo es en primavera o principios de verano. Te explicamos las diferencias: 

  • Reproducción de cactus por esquejes: corta un brote, un pedazo del tallo o una rama. Deja que se seque durante 4 o 5 días para que el exceso de humedad no provoque la pudrición. Coloca el esqueje en una maceta con un sustrato mezclado con arena para que la tierra drene mejor. 
  • Reproducción de cactus por hijuelos: los hijuelos con las pequeñas plantitas que nacen en la base del tallo o en las ramas u hojas de las plantas. Retira los hijuelos con unas pinzas o instrumentos desinfectados y después deja que se sequen durante varios días. Después, plántalo en una maceta con un sustrato mezclado con arena.
Cactus y sus cuidados