El poder de los complementos

Se sustituyó el espejo antiguo del baño por uno más amplio con un marco sencillo y liso en blanco. Sobre éste, un aplique de luz neutra para que no falle la iluminación al maquillarse. 

Cambio sin obras para un baño

Un recoveco antes desperdiciado, ahora es un hueco perfecto para tener a mano los productos que más usa Verónica. Con estantes de cristal se convierte en una estantería en la que organizar los botes, accesorios y toallas en cestas. 

Y en la bañera, en una esquina, unas baldas con ventosa para el champú y el gel. ¡Nada de agujeros! Una nueva cortina colorida y ya está listo.

Cambio sin obras para un baño