Cómo afecta la luz al estado de ánimo y a la salud 

No solo tiene influencia el cambio de horario en cada uno de nosotros sino también la iluminación que tenemos dentro de casa y la que llega de fuera. Cómo gestionamos esa luz, su intensidad y color se refleja en nuestro estado de ánimo y en la salud. Y es que nuestro cuerpo se rige por ritmos circadianos, vinculados a la luz y a la oscuridad. ¿Quieres saber cómo nos afecta el llamado ”horario de invierno”?

Cómo afecta la luz al estado de ánimo y a la salud

¿Qué son los ritmos circadianos? 

Son cambios tanto físicos como mentales y conductuales que se producen en un ciclo diario (24 horas) y que varían en función de la luz y la oscuridad que percibe una persona. Como ves, es un ciclo relacionado con nuestras rutinas y marcado por la presencia o ausencia de luz. 

Una vez que conoces esta explicación entenderás por qué los ritmos circadianos están ligados a lo que se denomina reloj biológico interno (que se ubica en el hipotálamo del cerebro), el que se encarga de adaptar y sincronizar los ritmos a las 24 horas que tiene el día. 

El ejemplo más claro

Dormir por la noche con la oscuridad y estar despierto durante el día con la luz solar

¿Afecta el cambio de hora a nuestro ritmo circadiano?

Por supuesto. El cambio de hora que llevamos a cabo en nuestro país adelanta o retrasa -según el momento del año en el que se produzca- la hora y por tanto percibimos que se alarga o acorta el día porque hay más o menos horas de luz solar. Y esa percepción afecta a nuestro organismo. De un día para otro pasamos de contar con una hora más de luz solar a una menos y, sin embargo, seguimos con el mismo ritmo de actividad cuando nuestro cuerpo está acostumbrado a “entender” que hay que parar con la ausencia de luz solar. 

Es cierto que el cambio de hora no afecta a todas las personas por igual. Influyen factores como la edad (los niños y ancianos se adaptan peor) o el ritmo de vida. De hecho, es frecuente que hasta que los organismos se acostumbran al cambio de hora, puedan aparecer a corto plazo somnolencia durante el día, algo de desorientación, disminución de las capacidades cognitivas durante el día y un sueño no reparador o insomnio en la noche. Generalmente, es más difícil adaptarse al cambio de hora de primavera, en el que adelantamos el reloj, que al del otoño, cuando lo atrasamos

Cómo afecta la luz al estado de ánimo y a la salud

La explicación científica para estos hechos está de nuevo en el hipotálamo. Las señales que registra viajan a otras regiones del cerebro que responden a la luz y entonces la glándula pineal o epífisis produce o suspende la producción de melatonina, la hormona que provoca sensación de somnolencia. Cuando oscurece, los niveles de melatonina aumentan y hace que nos sintamos con sueño. 

Y además de cambios en el sueño, el cambio de hora influye en el ritmo circadiano y se modifica la secreción hormonal del cuerpo, los hábitos alimentarios, la digestión y la temperatura corporal. Todo eso hace que nos sintamos más o menos cansados durante unos días tras adelantar o retrasar el reloj. Es una sensación similar a la que se produce tras un largo viaje (el conocido como jet lag).

Cómo afecta la luz al estado de ánimo y a la salud

¿Cómo minimizar el  impacto del cambio de hora?

Por lo general, estos cambios duran solo unos días, lo que tarda el organismo en adaptarse. Pero es posible ayudar con unas sencillas pautas que puedes poner en práctica sin demasiado esfuerzo: 

  • Modifica tu hora de ir a la cama y de levantarte progresivamente. Es decir, los días previos al cambio de hora acuéstate o despiértate 15 minutos antes o después.
  • La exposición a la luz. Reserva la exposición intensa para las horas del día y evita luces fuertes por la noche; así el cerebro producirá melatonina y ayudará a dormir. 
  • Evita dormir la siesta.
  • Realiza ejercicio unas horas antes de ir a dormir, no tomes cafeína, nicotina ni alcohol por la  noche y cena ligero. Los buenos hábitos favorecen el descanso. 

La gestión de la luz para ayudar al cuerpo a sentirse bien

Como hemos visto, la gestión de la luz es fundamental en el control y equilibrio de los ritmos circadianos. Debemos cuidar la iluminación dentro de nuestra casas para ayudar al cuerpo a descansar y sentirse bien. La luz adecuada mejora el estado de ánimo y los niveles de energía, mientras que una iluminación deficiente contribuye a la depresión y a otras deficiencias en el cuerpo. 

Cómo afecta la luz al estado de ánimo y a la salud

Durante el día levanta las persianas para que aún dentro de casa haya luminosidad y el cuerpo perciba esa fuente de luz solar. Si debes mantener estores bajados por privacidad, los de tipo screen son perfectos para tamizar la luz como necesites. Las tramas más abiertas dejan pasar la luz y, además, verás el exterior desde tu ventana. Escoge cortinas o estores de tonos claros para que la luminosidad lo llene todo y reserva el color y los estampados para caídas a los lados que decoren sin entorpecer el paso de la luz. 

¿Tienes terraza, balcón o jardín? 

Con una exposición de dos horas de nuestro cuerpo a la luz solar se regula el ritmo sueño-vigilia. Así que aprovecha ese espacio al aire libre para sentirte mejor y ayudar a tu salud. No lo dudes, ¡sal fuera! 

Los sistemas domóticos te permitirán también programar la subida y bajada de las persianas (a través de motores instalados en la caja de la persiana) para que la casa se llene de luz al amanecer y se oscurezca por la noche automáticamente. 

¿Sabías que si expones al cuerpo a un mismo tipo de luz de manera prolongada, entenderá que es la misma hora, alterando su correcto funcionamiento? Ayuda al organismo a relajarse y prepararse para dormir, diseña una iluminación ambiental confortable. Usa bombillas de luz cálida porque esa percepción cromática también relaja más que la de una luz fría. E instala reguladores de intensidad que te permitan iluminar sin fuentes estridentes o impactantes. De esta manera el cuerpo también percibe, aunque haya luz, que ha oscurecido y que es momento de parar la actividad. 

Cómo afecta la luz al estado de ánimo y a la salud

En LEROY MERLIN encontrarás, además de las bombillas habituales, modelos inteligentes que se conectan con el smartphone o tablet y, a través de estos dispositivos, se maneja la intensidad y/o tono de la luz y es posible reproducir escenas de luz natural. Pero además, la bombilla se puede programar para que parpadee al recibir un mensaje, ahorrar energía o programarla para que se encienda o apague en remoto y simular actividad en la  casa  aún cuando no haya nadie. 

3 conceptos sobre la luz que debes aplicar para sentirte mejor

Con ellos se puede mejorar la calidad de un ambiente interior mediante la iluminación. Ayudarás al organismo a que se sienta bien porque estarás adaptando la luz artificial de los espacios cerrados a los ciclos biorrítmicos naturales de los seres humanos. 

Temperatura de color. La luz del sol varía a lo largo de las horas del día siendo más cálida a primera hora de la mañana y de la tarde y algo más fría a mediodía. Las luces cálidas generan ambientes más acogedores y relajantes, y las luces frías hacen que el ambiente sea más estimulante y aumenta nuestra productividad. Por eso es interesan llevar este concepto no solo a nuestras casas sino también a espacios de trabajo. 

La intensidad. La luz más intensa contribuye a mejorar la concentración (es perfecta para espacios en los que se desarrollan actividades que precisan de concentración). La iluminación débil o indirecta crea ambientes de relax. La intensidad se mide en lúmenes. 

La ubicación de los puntos de luz. El lugar desde el que percibimos la luz también influye en la percepción general del espacio. Cualquier fuente de luz cenital ayuda a estar más despiertos y concentrados. Los puntos que quedan por debajo de nuestra vista, favorecen la relajación.

Cerramiento en terrazas

Aprovecha su luz en invierno y aísla el interior sin perder luminosidad