Cómo ahorrar energía: 20 consejos

¿Quieres pagar menos en tus facturas de electricidad y/o gas? Con estos consejos puedes ahorrar energía y tener una casa más confortable. Además, ayudas a disminuir las emisiones contaminantes y a preservar los recursos naturales. ¡Es bueno para ti y bueno para el planeta!

Cómo ahorrar energía. 20 consejos

Cómo ahorrar en iluminación

1. Algo muy obvio que muchas veces se olvida: siempre que puedas usa la luz natural. Cuando enciendes una bombilla, que sea solo la que necesitas. Para ello es muy útil contar con iluminación directa. Por ejemplo, si vas a leer, no hace falta encender la lámpara de techo: bastará con tu flexo de lectura.

2. Revisa todas la bombillas de la casa. ¿Aún conservas alguna incandescente o halógena? Reemplázala por leds: ¡consumen un 80%-90% menos! Y las tienes con todos los casquillos y formas que imagines. También hay soluciones con leds integradas y funciones extras, como cambiar el color y la intensidad de la luz. Y, de paso… ¡limpia las bombillas! Cuando están sucias iluminan menos.

3. ¡No olvides las luces encendidas! Suele ser más habitual en zonas de paso, trasteros, bodegas… En estos espacios te conviene instalar sensores de movimiento (la luz se enciende cuando detecta un cuerpo y luego se apaga) o temporizadores (la luz permanece encendida solo durante un tiempo preestablecido). O pásate a la iluminación inteligente: puedes encender, regular y apagar las luces desde tu teléfono móvil. O “pidiéndoselo” a tu asistente virtual (Alexa, Google…). O integrándolas en tu sistema domótico. Puedes programar, automatizar, crear escenarios… Con la tecnología inteligente, el ahorro y el confort vienen de la mano.

4. Aprovecha la energía gratis del sol. Para iluminar tus espacios exteriores incluida la entrada a tu casa, opta por las luces solares. Las que tienen detectores crepusculares se encienden solas cuando anochece y se apagan al amanecer.

Cómo ahorrar energía. 20 consejos

Cómo ahorrar en calefacción y aire acondicionado

5. Regula la temperatura. En invierno es suficiente con 20ºC. En verano, con 25ºC tendrás un ambiente agradable. Por cada grado extra que subas en invierno o bajes en verano, el consumo se incrementa un 7%.

6. Programa y ahorra hasta un 25%. Una clave del ahorro es evitar los grandes saltos de temperatura, como cuando llegas a casa y pones el aire o la calefacción a tope. Otro factor importante es la regulación de la temperatura en cada habitación de forma independiente. ¿Cómo conseguirlo? Según el sistema de climatización que tengas, hay soluciones muy prácticas: válvulas termostáticas, cronotermostatos, termostatos inteligentes…

7. Elimina las corrientes de aire. Revisa ventanas y puertas y tapa las rendijas con burletes y bajopuertas. Revisa el cajón de la persiana y, si no lo tiene, ponle material aislante. Pasarás un invierno más confortable y tu sistema de calefacción trabajará menos.

8. ¿Tienes radiadores? Pon paneles reflectantes detrás: así el calor no se escapa por la pared hacia fuera, sino que queda dentro de casa. No los tapes ni pongas encima ropa a secar. Echa un vistazo a este vídeo con algunas claves que nos dan nuestros expertos:

9. Ventila rápidamente en invierno. Basta con 10 minutos. Eso sí: apaga la calefacción. Vienen emisores eléctricos inteligentes que te ayudan a consumir menos electricidad y que tienen, por ejemplo, una función de “apertura de ventanas”. Cuando detectan una entrada de frío, se apagan automáticamente.

10. Mejora el aislamiento. Todo lo que inviertas aislamiento se amortiza con el ahorro de energía en calefacción y refrigeración. Las ventanas son uno de los puntos débiles por donde se escapa el calor o el frío. Plantéate sustituirlas por unas con mejor aislamiento. Merece la pena.

11. Protege tu casa del sol en verano. Para reducir al máximo el uso del aire acondicionado, nada más simple que cerrarle el paso al sol con cortinas, estores persianas y toldos. Existen soluciones muy ingeniosas, como las persianas inteligentes, con motor y sensor solar/crepuscular: en verano se bajan automáticamente cuando les da el sol y en invierno se cierran solas al anochecer. O los toldos motorizados con sensor de lluvia o viento.

Cómo ahorrar energía. 20 consejos

Cómo ahorrar más electricidad

12. Di adiós a los stand by. Las pequeñas luces que quedan encendidas al apagar el televisor u otros dispositivos siguen consumiendo electricidad. Se calcula que hasta un 10% del gasto anual de una casa. Por lo tanto, apaga del todo los aparatos, hasta que desaparecen las luces de stand by. Por ejemplo, en lugar de utilizar el mando a distancia, presiona el botón “off” que está en el propio televisor. También puedes hacerte con eliminadores de stand by: todos los aparatos que enchufes en estas regletas se apagan de verdad.

13. Desenchufa el cargador del móvil cuando no lo usas. Y también otros tipos de transformadores, como los de algunas lámparas. ¿Por qué? Porque los transformadores siguen consumiendo electricidad solo por estar enchufados.

14. Dale tregua a tu ordenador. Elige el modo de ahorro de energía del sistema operativo. Además, cuando termines de trabajar o estudiar, apágalo y desconéctalo de la fuente de alimentación.

15. Ayuda a tu nevera a gastar menos. Pequeños gestos valen mucho: cerrar la puerta lo más rápido posible, no guardar alimentos o bebidas calientes sino esperar a que se enfríen antes… Y algo muy importante: no fijes una temperatura demasiado baja. Cada grado menos aumenta el consumo en un 5%.  Además, descongela el congelador regularmente si no tiene la función automática. El hielo acumulado hace que trabaje más el motor.

16. Cocina ahorrando. Utiliza la olla exprés y el microondas cada vez que puedas, aprovecha el calor residual de los fuegos eléctricos y evita precalentar el horno.

17. Mira la etiqueta. Si vas a adquirir un nuevo electrodoméstico, opta por el más eficiente, es decir el que consume menos. El dato está en la etiqueta energética: escoge los de clase A.

18. Pon tu lavadora y lavavajillas a ahorrar. Cárgalos completamente antes de ponerlos en marcha y  escoge programas Eco o a baja temperatura. ¡Más de la mitad del consumo eléctrico se emplea en calentar el agua!

19. Detecta a los que más gastan. Hazte con un medidor de consumo. Se instala en el cuadro eléctrico y te da información sobre todos los dispositivos que están enchufados. Así sabrás si hay alguno que conviene reemplazar o eliminar. Otra opción más económica: el enchufe medidor. Le conectas un solo aparato y ves su consumo en el pequeño panel del dispositivo.

20. Comprueba si puedes bajar la potencia contratada. ¡Es un gasto fijo importante! Es decir: no baja por mucho que disminuyas tu consumo eléctrico. Busca este ítem en tu factura y calcula cuál es la potencia que verdaderamente necesitas. Se trata de sumar el consumo de los aparatos eléctricos que necesitas que funcionen al mismo tiempo.

Cómo ahorrar energía. 20 consejos