Un recibidor de lo más chic con ideas para tenerlo en orden y armonía 

Triunfar con la decoración del recibidor da felicidad. Tal vez se han plasmado ideas vistas en revistas especializadas, por fin se ha encontrado un lugar para esos objetos traídos de viajes llenos de valor sentimental y se ha sabido sacar su potencial más funcional a este espacio… En definitiva, se ha conseguido crear un espacio muy personal que da valiosas pistas sobre cómo será el resto de la decoración de la casa. Ese recibidor chic que todos queremos, en orden y armonía. Tú también puedes tenerlo con estas ideas. Da igual que sea grande o pequeño. ¿Te animas?

Una zona para colgar y guardar. ¡Qué alivio!  

Estás deseando llegar a casa porque el día ha sido agotador en el trabajo. Te apetece abrir la puerta y ver que en tu recibidor reina el orden y la limpieza. Un espacio tan pequeño y humilde y, sin embargo, cómo te puede ayudar a desconectar, a levantarte el ánimo y sentirte mucho mejor cuando todo está en su sitio y en armonía.  La solución: haz que todo ocupe un lugar específico. Puedes crear una zona para colgar tus abrigos e impermeables de diario, que además también sirva para almacenar zapatos, guardar todos tus sombreros, bufandas, las correas del perro… E incluso si queda espacio, utilizarla para almacenar algo de ropa y mantener así más ordenadas otras habitaciones de casa.

Un recibidor de lo más chic

Mira detenidamente las posibilidades espaciales de tu recibidor. Es bonito, ¡claro que sí! Pero poco funcional. Si cuenta con una pared grande, un armario de puertas correderas es perfecto para almacenar y que todo quede escondido. Es una gran solución y si vives en un apartamento puede ser tu salvación. En ese caso, procura colocar un armario que ocupe todo el paño de pared, para aprovechar el máximo espacio de almacenamiento.

Lo has visto en una revista de decoración y te ha encantado la idea porque la encuentras moderna y original: los burros de diseño donde dejar prendas colgadas, cajas en la parte inferior, zapatos alineados, etc. Te recuerdan a los que se ven en los desfiles de moda. Apenas ocupan espacio pero para que queden bonitos, además de funcionales, es preciso tener las prendas y demás objetos bien presentables. Puedes elegir un burro que tenga baldas en los pies, o en el medio. Así podrás poner los zapatos y las zapatillas, y colocar unas cestas o cajas en las que guardar bufandas, guantes y otros accesorios.

Los pequeños objetos, a salvo y organizados

¿Te lo imaginas? Esos objetos pequeños de uso diario en perfecto orden y bien localizados en el recibidor. Todos en su sitio, sin crear desorden. Un auténtico alivio. Es fácil lograrlo con la ayuda de muebles o bancos en los que sea  posible colocar en su parte inferior cajones, con sin ruedas, o cestos donde guardar esos objetos pequeños que necesitas tener a mano. En esta misma pared puedes aprovechar para fijar varios ganchos o soportes donde poner todo lo que necesitas tener muy a mano: llaves, monedas, monederos… Ahora bien, si tienes muchos objetos pequeños que guardar, plantéate escoger un mueble con cajones pequeños o baldas que te permitirán clasificar cómodamente todo tipo de material: libretas, cargadores, móviles, etc., que puedes clasificar en bonitas cajas.

Un recibidor de lo más chic

Siempre te han gustado los colores atrevidos para la decoración y arriesgar con ellos te motiva. Si es así, tu recibidor puede ser el espacio idóneo para sacar ese lado más atrevido que posees. Prueba estampados y diseños que te inspiran y te emocionan, con los que no te atreves en el resto de las habitaciones. No te cansarás de ellos. Y escoge muebles que armonicen con el resto del estilo de tu casa, que digan mucho de ti. Causarás una gran impresión.

Un toque personal con piezas singulares 

Muebles recuperados, piezas de artesanía, utensilios adquiridos en rastrillos, espejos antiguos, retratos de familia, obras de arte… Son tantas las piezas que te encantaría incorporar en tu recibidor porque destilan autenticidad. Estás en el espacio ideal para derrochar personalidad e innovar, siempre que sintonice con el resto de la decoración de tu casa y reserves alguna solución puramente funcional para almacenar. Al fin y al cabo, siempre hay cosas que guardar.

Un recibidor de lo más chic

Puedes crear una composición nostálgica en la pared principal a base de fotografías familiares en blanco y negro con diferentes tamaños, apostar por una pieza de arte que sea la protagonista del espacio, pintar una pared de un color muy potente o revistarla con un papel pintado de gran fuerza estética. 

Sensación de hogar con materiales cálidos 

Nada más reconfortante que sentir sensación de hogar al cruzar la puerta de tu casa. Esa especie de cálida bienvenida que se percibe al entrar invitándote a no marcharte. Es lo que siempre has querido para tu recibidor. ¿Qué cómo hacerlo? Con la dosis de calidez perfecta. Ya has elegido los muebles que querías, son bellos y a la vez funcionales para guardar y mantener en orden la entrada. Ahora tienes que rodearte de materiales naturales que envuelvan el espacio. Reviste el suelo con una tarima de madera, o con microcemento, y vístelo con alfombras orientales, tipo kilim, o de lana o algodón. Y si eres incondicional a las fibras  vegetales, elige un modelo de sisal, yute, etc.

Un recibidor de lo más chic

¡Qué maravilla pisar descalzo sobre ellos! Como complementos, las cestas de fibras naturales y las plantas de interior pueden hacer un gran papel. La iluminación y los complementos también juegan a tu favor. Opta por luces indirectas y de un tono amarillo en lámparas de pie, pues favorecen los ambientes acogedores. O bien mediante una solución más innovadora, como instalar una lámpara de techo compuesta por bombillas desnudas. 

La biblioteca que querías ¿por qué no? 

Las has visto miles de veces en reportajes de decoración y más de una vez cuando te has alojado en casas de campo has admirado su elegancia innata. Es una de tus ilusiones que te encantaría hacer realidad como amante de los libros que eres. Por qué no transformar tu recibidor en un pequeño templo a la lectura creando un rincón para los libros, según el espacio del que dispongas. Así de paso podrás liberar de libros alguna estancia de la casa, dejando espacio para otro tipo de almacenaje. 

Decorar con libros es una fórmula genial. Puedes aprovechar las paredes de la entrada, y tal vez parte del pasillo, para componer una minibibliotea colocando varias filas de baldas donde almacenar tus libros y enciclopedias. Para que sean más decorativas, alterna entre los ejemplares algún que otro elemento decorativo, como objetos de cerámica, plantas pequeñas, o fotos enmarcadas. Reserva las baldas que quedan más a tu altura para colocar cuencos o bandejitas donde dejar estos objetos de diario de los que te desprendes nada más llegar a casa. ¡Enhorabuena! Tu sueño se ha hecho realidad.

Un recibidor de lo más chic

Y por último, recuerda la máxima decorativa: menos es más. Deja liberado el espacio de tu recibidor, no lo sobrecargues con objetos y piezas ornamentales. Y todo aquello que no cumpla una función estética, mejor mantenlo guardado en armarios o en cajas sobre consolas y mesas auxiliares.