Cómo funciona una estufa de parafina

Son muy manejables y potentes: pueden calentar una habitación grande rápidamente. Además, cuentan con sistemas de seguridad. Descubre cómo funcionan las estufas de parafina. Una solución práctica para espacios ventilados de 20 a 70 m2.

Existen dos tipos de estufas de parafina (o queroseno): las tradicionales de mecha y las electrónicas. Aquí te contamos cómo funcionan.

Cómo funcionan las estufas de parafina de mecha

Las estufas de parafina de toda la vida son las de mecha. Cuando pulsas el botón de encendido se acciona una pequeña resistencia. Al estar en contacto con la mecha empapada de parafina, se genera la llama. La mecha, de forma cilíndrica, está situada en un quemador que irradia el calor: es lo que queda visible tras la rejilla de protección.

La mecha está sumergida en una cubeta conectada con el depósito de combustible: así está siempre empapada de parafina. Para que funcione el sistema de encendido se necesitan pilas. Y nada más: estas estufas no requieren conexión eléctrica. Además, tienen un botón que se gira para regular el tamaño de la llama. Permite controlar la potencia de calefacción. Y un botón de apagado.

Las estufas de parafina de doble llama funcionan de manera similar, pero poseen una segunda cámara de combustión. Allí, con un aporte de oxígeno, se queman los gases resultantes de la primera combustión. Esta doble combustión tiene una gran ventaja: estas estufas ofrecen una mayor potencia calorífica con un menor consumo de combustible.

Cómo funciona una estufa de parafina

Cómo funcionan las estufas de parafina electrónicas

Las estufas electrónicas de parafina ofrecen mayor potencia que las de mecha. Es decir, permiten calentar superficies más amplias. Siempre hay que fijarse, claro está, en la potencia de cada modelo. Además, son más eficaces en el uso del combustible. Eso sí: necesitan conexión eléctrica para su funcionamiento. Pero consumen muy poca electricidad: entre 13 y 24 W/h.

Estas estufas no tienen mecha. Un microprocesador controla y regula la combustión. Cuentan con un quemador de inyección: la parafina se inyecta y se enciende la llama. Además, los quemadores son autolimpiables, lo que simplifica el mantenimiento. La electricidad permite el funcionamiento de un ventilador interno. El calor generado se expulsa al exterior como si fuera un calefactor: así el aire se reparte de forma homogénea por la habitación. El efecto es más confortable y acogedor. 

Una gran ventaja de las estufas electrónicas es que son programables. Disponen de un termostato para regular la temperatura y de un temporizador para establecer el momento de encendido o apagado. El funcionamiento es muy sencillo: en un panel de control eliges la temperatura y la hora en que necesitas que se ponga en marcha la estufa. Y también puedes establecer el  tiempo que quieres que permanezca encendida. Todo esto se traduce en comodidad. Y algo muy importante: te permite hacer un uso más eficiente de la estufa y, por lo tanto, ahorrar. 

Cómo funciona una estufa de parafina

Según el modelo, dispones de distintas opciones: programación semanal, modo ahorro… O el sistema de bloqueo para que los niños no puedan accionar los botones del panel de mandos.

Los sistemas de seguridad en las estufas de parafina

Todas las estufas de parafina cuentan con sistemas de seguridad obligatorios. Ten en cuenta, sin embargo, que solo son aptas para espacios ventilados (con rendijas o rejillas, por ejemplo) y de más de 10 m2. Es decir, no se pueden utilizar en habitaciones cerradas y tampoco dejarlas encendidas mientras duermes. Y hay que ventilar regularmente para que no se sature el aire.

  • Válvula de seguridad antivuelco. Si se produce un impacto o se vuelca accidentalmente, la estufa se apaga de forma automática.
  • Sistema de control de aire. Si se detectan niveles de CO2 superiores a los admitidos, la estufa se apaga.

Además, las estufas con combustión completa emiten menos gases. Son las de doble llama y las electrónicas.

¿Cómo se carga el depósito de una estufa de parafina?

La parafina (también llamado queroseno) es un combustible líquido fabricado a partir de derivados del petróleo. Se vende en bidones de distinta capacidad. 

Como en el momento del encendido y del apagado la estufa suele desprender cierto olor, dispones también de parafina desaromatizada.

Para cargar el depósito, conviene contar con una manguera con una pequeña bomba manual. Es un dispositivo sencillo y económico que te facilita al máximo el trasvase del combustible desde el bidón hasta el depósito. 

Solo tienes que presionar para succionar o inyectar la parafina. Comprueba en este vídeo qué fácil es: 

¿Cómo se cambia la mecha en una estufa de parafina?

Cada cierto tiempo, es necesario cambiar la mecha de las estufas de parafina de mecha. Si sigues las recomendaciones de mantenimiento del fabricante y utilizas parafina de calidad, la mecha puede durar toda una temporada. O, incluso, más. Las mechas se venden en tu tienda: busca una compatible con tu estufa.

Para cambiar la mecha hay que acceder al interior de la estufa. Necesitas tan solo un destornillador para quitar la carcasa y después retirar el quemador. Verás cómo es la estufa por dentro y terminarás de entender su funcionamiento. La tarea es sencilla. Para hacerlo la primera vez, sigue el paso a paso de este vídeo: