Compartir y disfrutar con los niños

Es domingo por la mañana y los niños ya se han despertado. Tienes por delante todo un día para disfrutar de su compañía, de sus juegos y de su increíble capacidad para sorprenderte. Los niños nos enseñan a valorar los pequeños placeres de la vida cotidiana y el hogar puede ser el entorno ideal para conectar con ellos. ¿Sabes cómo hacerlo?

La vida diaria nos impone su rutina. Obligaciones, tareas pendientes, prisas… No siempre dispones del tiempo necesario para dejarte llevar y jugar con los más pequeños de la casa. Sin embargo, son esos momentos vividos con ellos los que recordarás con más cariño. Por eso merece la pena buscar un rato para dedicarte con los cinco sentidos a estar con tus hijos, a acompañarles y a aprender. ¡Tienen tanto que enseñarte!

 

El placer de hacer cosas juntos

¿Qué te parece compartir un rato en la cocina preparando alguna receta sencilla?

¡Seguro que les encanta! O puedes acurrucarte a su lado en el sofá para ver su película favorita. Comentar la trama será el inicio de conversaciones la mar de interesantes... O podéis jugar a los disfraces. Montar una obra de teatro y representarla juntos es un plan muy divertido para pasar una tarde agradable en casa.

Compartir y disfrutar con los niños

La única regla es no intentar hacer varias cosas a la vez. Si les lees un cuento, hazlo como si te fuera la vida en ello, empleándote a fondo. Recuerda que tú eres lo mejor para tus hijos. Invierte tu tiempo en ellos y te devolverán el regalo con creces.

Tu casa… su refugio

Si has conseguido hacer de tu casa ese refugio que siempre soñaste, en el que puedes ser tú mismo y sentirte a salvo, también lo será para tus hijos. El hogar es el mejor escenario de juegos, el entorno perfecto para dejar volar la imaginación. Y para eso los niños no necesitan una habitación llena de juguetes. Tan solo un ambiente seguro y confortable, donde puedan mostrarse libres y confiados.

Hazles sentir que la casa es también suya. Que hay un lugar para ellos en el salón o en la cocina y no solo en su habitación. Así aprenderán casi sin darse cuenta las normas de convivencia esenciales, a respetar a los demás y a cuidar las cosas que son de todos.

Compartir y disfrutar con los niños

Les gustará mucho jugar en el salón y puedes resolver el problema del orden dejándoles un espacio en el mueble para guardar algunos juguetes. Y lo mismo ocurre en la cocina. Colgar su delantal junto al tuyo y tener algunos utensilios de su medida les hará partícipes de lo que “se cuece” allí.

Ayúdales a encontrar su propio espacio

Y aunque los niños compartan la casa con los demás miembros de la familia, también necesitan tener su espacio. Pero, ¿cómo ha de ser su habitación? ¿Alegre y con muchos colores? ¿Sencilla y diáfana para que puedan jugar? Sea como sea la decoración o el mobiliario, lo que importa es que puedan encontrar un rincón verdaderamente suyo. Un espacio propio en el que jugar libres, solos o en compañía.

Ayúdales a crear ese territorio personal que les encantará y procura que sea confortable y acogedor. Lo conseguirás con una iluminación agradable, unos cojines y una alfombra mullida para que puedan estar a gusto, y algún elemento sorprendente. ¿Qué te parece si les pones un tipi indio o una tienda de campaña? ¡La diversión estará asegurada!

Procura que no les falten los libros ni materiales para dibujar y hacer manualidades. Tener a mano cuadernos, lápices de colores o una pizarra será la mejor manera de fomentar su creatividad.

Compartir y disfrutar con los niños

Piensa en ellos, mira las cosas con sus ojos y busca soluciones simples, elementos que les ayuden a sacar y guardar sus cosas por sí mismos, a ordenar de forma rápida y fácil. La vida en casa será más divertida para ellos y para ti.