Crasas: características, tipos y cuidados

Son decorativas, fáciles de cuidar y muy resistentes. La planta perfecta para principiantes en la jardinería. Y hay tantos tipos de crasas que no sabrás cuál elegir para decorar tu casa y tu jardín. Descubre cuáles son los tipos más comunes y descubre sus cuidados. 

Qué son las plantas crasas

Las plantas crasas son un tipo de plantas suculentas características por acumular el agua en sus hojas, tallos o raíces, lo que les confiere una apariencia carnosa y muy bella. Es importante destacar que las crasas no son una familia de plantas, sino que pertenecen a familias distintas. Así, encontramos crasas entre las agavoideas, las apocináceas, las crasuláceas o las aizoáceas, aunque sus cuidados son similares. Debido a la gran variedad de familias de las que proceden, pueden ofrecer diversas formas, creando rosetas, hojas simplificadas, tallos o lóbulos.   

Las crasas son plantas muy resistentes, capaces de sobrevivir en terrenos áridos, lo que las convierte en unas supervivientes. Una de sus principales ventajas es que son muy fáciles de cultivar y se adaptan con bastante facilidad a cualquier ambiente. Esto las convierte en las plantas ideales para iniciados en la jardinería o para personas a las que no se le dan bien las plantas. También son muy adecuadas para jardines con bajo consumo de agua. Cuentan con una raíz escasa y son muy fáciles de reproducir (más adelante te lo explicamos). Aunque muchas de sus especies producen flores muy diferentes y coloridas, su floración es bastante breve. 

Crasas tipos y cuidados

Las crasas son comúnmente confundidas con los cactus, otro tipo de suculentas, pero tienen una diferencia fundamental. Y es que estos últimos han evolucionado de manera que acumulan el agua en su tallo y sus hojas se han convertido en pinchos que los mantienen protegidos de los depredadores. 

Cuidados de las plantas crasas

Mantener una planta crasa es bastante sencillo, especialmente gracias a su capacidad de adaptabilidad a la climatología y al sustrato. Aun así, hay varias directrices que puedes seguir para conseguir que tu crasa crezca fuerte y bonita: 

  • Sol: a las plantas crasas les gusta que les dé el sol, por eso es necesario ubicarlas allí donde vayan a recibir varias horas de luz al día.
  • Temperatura: aunque no lo parezca, las crasas pueden sobrevivir a temperaturas de hasta 7 ºC. Hay algunas especies que incluso son capaces de aguantar temperaturas de -2 ºC, llegando a soportar incluso heladas débiles. No son resistentes al granizo, de manera que hay que protegerlas en caso de que las tengas en el exterior. Si están dentro de casa, durante el invierno es mejor no exponerlas a temperaturas superiores a los 20 ºC, ya que podría interferir en su reposo invernal
  • Riego: ten en cuenta que las plantas crasas almacenan el agua en sus hojas, por lo que requieren un riego poco frecuente. Comprueba siempre la humedad del sustrato previamente, ya que el exceso de agua podría provocar la pudrición de las raíces. Asimismo, asegura un buen drenaje al sustrato, ya tengas tu crasa plantada en maceta o en el exterior en el jardín. Verás que tienen falta de riego cuando sus hojas pierdas esa carnosidad que las caracteriza.  
  • Sustrato: no son muy exigentes, pero sí que es necesario asegurar un buen drenaje y evitar que quede agua en el plato después de regarlas. 
  • Abono: aunque se adaptan a cualquier sustrato, si están en maceta se recomienda aplicar un abono dos o tres veces en primavera y verano. 
Crasas tipos y cuidados

Tipos de crasas: las especies más populares

Hay muchas especies muy apreciadas entre las suculentas, como el kalanchoe, la rosa del desierto, la echeveria, la siempreviva o el aloe vera.

1. Aloe vera

Probablemente una de las plantas crasas más conocidas y apreciadas, no solo por su porte esbelto sino también por las amplias propiedades de su savia. Es una especie procedente del Noroeste de África, de hecho es habitual verlos en las Islas Canarias. Sus hojas son carnosas y alargadas, de color verde y densamente afrupadas. Hay varios tipos de aloe vera, pero todos tienen sus márgenes dentados. El aloe vera necesita mucha luz y no soporta el exceso de humedad, por lo que sus riegos deben ser moderados. Pueden florecer en primavera y presentan un pedicelo, coronado por unas florecillas de color anaranjado, rojizo o amarillo. Algunas especies pueden llegar a alcanzar los 4 o 5 metros, aunque su ritmo de crecimiento es lento.

Crasas tipos y cuidados

2. Sanseviera

La más conocida es la Sanseciera Trifasciata, de la familia de las Liliáceas, y es característica por sus hojas planas y acolchadas en forma de lengua. De ahí su nombre, ya que se la conoce también como lengua de suegra, espada de San Jorge o lengua de tigre, esta planta de interior requiere unos cuidados muy sencillos y, además, es muy agradecida, fuerte y resistente. Aunque puede vivir en las peores condiciones de iluminación, cuanto más la dé el sol, más verdes serán sus hojas y más crecerá. Su temperatura ideal es entre 16 y 21 ºC.

Crasas tipos y cuidados


3. Echeveria

Esta crasa es de la familia de las crasuláceas. Es originaria de zonas templadas de Estados Unidos y México. Sus hojas son planas y muy carnosas y se disponen en forma de roseta. Una de sus particularidades es que crecen directamente del suelo. Hay hasta 400 especies distintas de Echeveria, como la Elegans, característica por sus hojas azuladas. Necesitan varias horas de luz directa al día. Pueden ubicarse en el interior y en el exterior, aunque en este caso deberás protegerla del viento y la lluvia. 

Crasas tipos y cuidados


4. Siemprevivas

Sus hojas son planas y ligeramente puntiagudas, con una coloración diferente por lo general. Son una de las crasas más conocidas por su resistencia, aunque cuando florecen, la roseta se muere habiendo dejado nuevas rosetas que florecerán la siguiente primavera. Es aconseja colocarla en una zona luminosa, un sustrato con buen drenaje y un riego moderado sin encharcar la tierra.

Crasas tipos y cuidados


5. Cola de burro

Esta decorativa crasa, que puede llegar a ser colgante, es originaria del sur de México. La cola de burro (Sedum morganianum), de la familia de las crasuláceas, es característica por su color azul verdoso. Se adapta muy bien al interior de las casas, aunque es importante no colocarla donde la den los rayos directos. Aunque les gustan los ambientes luminosos, es mejor situarla donde esté protegida del sol. Es aconsejable no excederse con los riegos.

Crasas tipos y cuidados

6. Árbol de Jade

La Crassula ovata o árbol de Jade es una de las crasas más preciadas por su belleza. Se caracteriza por su forma de árbol, con trondo marrón y hojas ovaladas y carnosas de color verde brillante. Su floración se produce entre primavera y verano, con flores de color blanco o rosa y en forma de estrella. Colócala en un espacio luminoso y soleado, aunque es capaz de aguantar temperaturas de hasta -7 ºC.

Crasas tipos y cuidados


Crasas con flor, perfectas para decorar tu hogar

Hay varias especies de crasas que florecen entre el principio de la primavera y el otoño o incluso, a mediados de invierno. Hay diversos tipos de floración, que ofrecen flores en forma de estrella, campana, tubular o en forma de vestido. Algunas apuntan hacia arriba para favorecer la polinización, mientras que otras lo hacen hacia abajo para protegerse. Hay crasas con flores de todos los colores. 

Para conseguir una crasa con flor, sitúala en una zona luminosa donde reciba varias horas de luz directa del sol. Según veas que aparece la flor, colócala allá donde reciba una hora de sol directo más al día. Cuando haya florecido, sus necesidades de agua y fertilización serán mayores, por lo que tendrás que regarla con más agua de la habitual.  

Crasas tipos y cuidados


Cómo reproducir las plantas crasas

Las crasas son una de las plantas más fáciles de reproducir, aunque dependerá de la especie. Hay varias maneras de reproducir una planta crasa: 

  • Reproducción por hijuelos: cuando la planta está en pleno crecimiento es habitual que salgan hijuelos, que puedes quitar con la mano y plantarlos directamente en una maceta con buen drenaje. Colócala en una zona luminosa, pero protegida del sol directo. Espera a que haya enraizado y crecido para cambiarla de ubicación. 
  • Reproducción por hojas: es la mejor manera de reproducir las Echeverias. Arranca varias hojas verdes durante los meses de más calor, es decir, en primavera o verano. En una maceta con un sustrato poroso y húmedo coloca las hojas recostadas. Mantén el sustrato húmedo y la maceta protegida por el sol y en varios días comenzarán a salir nuevas hojas.
  • Reproducción por tallos: la técnica es igual que con los esquejes de hojas. Corta un tallo y plántalo en una maceta con un sustrato poroso y húmedo.  
Crasas tipos y cuidados