¿Cuántos lúmenes necesito para iluminar mi casa?

Elegir bombillas es hoy más difícil de lo que parece. Los vatios (W) de las lámparas incandescentes de antaño tienen poco que ver con los de las nuevas luces LED y, por tanto, la cosa se complica. Distinguir entre vatios y lúmenes (lm) te ayudará a saber qué bombilla necesitas según su luminosidad.

Antes, cuando solo existían las bombillas incandescentes, todo era más sencillo. Pedías una lámpara de más o menos vatios en función de si necesitabas más o menos luz. Ahora las cosas ya no funcionan así porque en el siglo XXI y con las nuevas soluciones lumínicas que se han desarrollado, el consumo de energía de una lámpara (que es lo que indican los vatios) ya no es un indicativo fiable de la cantidad de luz que emite. Para eso están los lúmenes. Te explicamos cómo es la correspondencia entre ambas unidades y cómo acertar al elegir las bombillas que necesitas en cada caso. 

Cuántos lúmenes necesito para mi casa

Descubre qué es un lumen y para qué sirve

Si tenemos que definir lo que es un lumen (lm) diremos que se trata de una unidad de medida que indica la cantidad total de luz emitida por una fuente luminosa, es decir, su rendimiento lumínico. Por eso, y aunque no estemos acostumbrados, fijarnos en los lúmenes que ofrece una bombilla es la mejor forma de saber la cantidad de luz que nos va a dar.

Por otro lado, los vatios hacen referencia al consumo eléctrico. Con las antiguas bombillas incandescentes ocurría que, a mayor número de vatios, la lámpara emitía mayor cantidad de luz. Ese era el criterio que se utilizaba para saber qué lámparas daban más luz.

Sin embargo, desde que llegaron a nuestras vidas las luces LED, más eficientes y con un consumo energético notablemente menor, la correspondencia ya no está tan clara. Con las bombillas LED la potencia en vatios disminuye (y mucho), pero no la cantidad de luz que emiten. Por eso, esta unidad de medida ya no nos sirve. Ahora tenemos que fijarnos es los lúmenes que proporcionan.

Cuántos lúmenes necesito para mi casa

Cómo elegir bombillas y acertar con su rendimiento lumínico

Hasta el momento han sido las marcas y fabricantes quienes han hecho la conversión entre los antiguos vatios de las bombillas incandescentes y los que tienen las luces LED. Así lo especifican en la caja de cada lámpara. Si esta tiene 8 W, por ejemplo, en el packaging se aclara que corresponden a los 60 W de antes. Sin embargo, no es de extrañar que llegue un momento en que esta conversión desaparezca y tengamos que fijarnos en los lúmenes (y comprenderlos) de una vez por todas.

Para ello será fundamental tener bien presente la siguiente tabla de equivalencias para cada uno de los tipos de luces, aunque puede que para entonces las LED sean las más habituales (si no las únicas) en el panorama lumínico. Si bien no se trata de equivalencias directas, sino de rangos, pueden servirnos para tener una idea aproximada de la correspondencia entre vatios y lúmenes.

Igualmente, conviene asimilar algunas comparativas que nos ayuden a comprender dicha correspondencia:

  • Una bombilla LED de 5 W ofrece la misma cantidad de luz que otra incandescente de 40 W, lo que supone en ambos casos en torno a 500 lúmenes.
  • Si la bombilla LED fuese de 8 W entonces sería equivalente a una incandescente de 75 W, lo que significan 700 lúmenes.
  • Y para una luz LED de 20 W, la bombilla incandescente sería de 250 W, y la equivalencia en lúmenes de unos 2.000.

Al final, acostumbrarse a medir la intensidad lumínica de una bombilla en lúmenes es la mejor solución. De esta manera sabremos elegir las luces independientemente de los vatios que tengan. Si en el futuro surgen otro tipo de lámparas, no tendremos ya que fijarnos en el consumo eléctrico a la hora de elegir, sino directamente en los lúmenes que ofrecen. Las luces del futuro serán cada vez más eficientes energéticamente y ofrecerán más luz con un menor consumo.

Cuántos lúmenes necesito para mi casa