Planta de Aloe Vera: sus cuidados

También conocida como Sábila, el Aloe Vera proviene del norte del continente africano y se puede cultivar tanto en el interior como en el exterior, en suelo o en maceta. Además de por su belleza natural, destaca porque es muy fácil de cuidar, tiene propiedades estéticas y medicinales, y se reproduce muy rápidamente. 

Tipos de Aloe Vera    

Existen más de 300 variedades de la planta Aloe Vera. Sin embargo, hay dos tipos que son las más populares:

- Aloe barbadensis: es el Aloe Vera común y la que mayores propiedades medicinales tiene. En su juventud la planta presenta manchas blancas, pero no te preocupes porque van desapareciendo a medida que crece.

Planta de Aloe Vera: sus cuidados

- Aloe arborescens: también es llamada aloe candelabro o planta pulpo. Es fácilmente reconocible porque en los extremos de sus hojas no tiene dientes y por su gran altura, ya que puede llegar a alcanzar los 4 metros. Además, destaca por lo decorativo de sus flores de color rojizo o anaranjado. Esta variedad florece en invierno.

Dónde plantar el Aloe Vera 

El aloe vera, al igual que otras plantas crasas, se puede cultivar tanto en macetas como en el suelo del jardín. Si vas a hacerlo en maceta, asegúrate de que tenga una profundidad mínima de 50 cm, pues las raíces del aloe necesitan bastante espacio para su desarrollo. Recuerda que, a medida que la planta vaya creciendo, tendrás que transplantarla a una maceta más grande. 

Planta de Aloe Vera: sus cuidados

Cuidados del Aloe Vera

- La tierra. Es importante que disponga de abundante materia orgánica, además de que esté aireada y acolchada, para que las raíces absorban el agua y los nutrientes de forma adecuada. Conviene abonar la tierra anualmente, añadiendo humus. Si lo haces después del verano, asegurarás a la planta un buen descanso durante el invierno.

- El drenaje. Es muy importante que el Aloe Vera cuente con un buen drenaje, ya que es muy sensible al exceso de agua. Para garantizarlo, conviene utilizar una maceta que facilite la evacuación de agua y colocar en la base una cama de piedras, grava o arcilla. También ayuda mezclar la tierra con un poco de arena o utilizar un sustrato especifico para cactus y plantas crasas.

- El riego. La planta requiere que la tierra se encuentre levemente humedecida, pero nunca encharcada. Una buena opción para lograrlo es utilizar un sistema de riego por goteo. Esta opción garantiza que el aloe esté correctamente hidratado pero sin proporcionarle un exceso de agua que podría pudrir las raíces.

- La luz. El Aloe Vera necesita mucha luz, pero no conviene abusar de la luz directa, sobre todo en verano. Una excesiva exposición directa a la luz solar puede provocar que se quemen las hojas y se vuelvan de color marrón.

- La temperatura. La temperatura ideal para el Aloe Vera está entre los 17 y los 27  grados. Si vives en una zona fría, es preferible que la tengas dentro de casa en invierno,  ya que no resiste bien las temperaturas constantes por debajo de los 10 grados ni las heladas.

Planta de Aloe Vera: sus cuidados

Cómo multiplicar el Aloe Vera

La reproducción del Aloe Vera es muy sencilla. Los hijuelos van brotando en la tierra, pegados a la planta original. Cuando unos 20 cm de altura, puedes sacarlos con cuidado y plantarlos en una maceta o en el terreno. Si, por el contrario, no deseas propagar tu aloe vera, debes cortarlos cuando vayan surgiendo para evitar que la planta despilfarre recursos en su crecimiento.

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