Deshumidificadores: salud y confort

Estos pequeños electrodomésticos te ayudan a controlar los niveles de humedad en casa. Son los aliados perfectos para tener ambientes saludables y sin olores, conservar el mobiliario, secar la ropa…¿Eres un profesional de las reformas? ¡También te interesa! Conoce sus principales beneficios.

Deshumidificadores: salud y confort

1. Aumentan el confort y te ayudan a ahorrar

¿Tienes la calefacción a tope y sigues sintiendo frío? ¿En verano usas demasiado el aire acondicionado pero persiste la sensación de calor? Es muy posible que necesites un deshumidificador.

Con exceso de humedad, nuestra sensación térmica se modifica: el calor se vuelve más agobiante y el frío más notorio. Al disminuir el porcentaje de humedad en el ambiente y mantenerla en los valores deseables (45%-55% de la humedad relativa), los deshumidificadores aumentan el confort: sentimos menos el frío en invierno y el calor se hace más llevadero en verano. Así, aunque un deshumidificador no modifica la temperatura, sí influye en nuestra sensación térmica. Por eso te ayudan a ahorrar en calefacción y en aire acondicionado.

2. Cuidan tu bienestar y salud

El exceso de humedad también tiene sus efectos en la salud. La proliferación de bacterias, ácaros u hongos puede agravar las alergias en la piel y los problemas respiratorios. Desde el asma hasta un resfriado. Además, un nivel alto de humedad acentúa los dolores de huesos provocados, por ejemplo, por la artritis.

Por eso si tienes en la familia niños, ancianos o personas con problemas alérgicos o de huesos, no dudes en hacerte con un deshumidificador. Estos pequeños aparatos te ayudarán a mantener un ambiente saludable, con el porcentaje adecuado de humedad.

Fíjate especialmente en los filtros que trae el deshumidificador y mantenlos limpios: los lavables son muy prácticos.  Algunos modelos incluyen filtros HEPA, capaces de retener pequeñas partículas en suspensión.

Deshumidificadores: salud y confort

3. Eliminan los malos olores

¿Tienes un olor a humedad persistente en casa? Puede ser un síntoma de que hay un porcentaje alto de humedad en el ambiente. Si vives en una zona costera o húmeda esto puede ser tu realidad diaria. La humedad favorece la proliferación de hongos y bacterias que producen malos olores.

Un deshumidificador te ayuda a combatir el problema y a evitar la aparición de moho en las paredes, armarios, cortinas… Además, evita las condensaciones en las ventanas.

4. Protegen paredes, muebles, libros…

¿La pintura se desconcha? ¿Salen manchas de moho y cuando las quitas reaparecen? ¿Los muebles se deterioran sin razón aparente? ¿Has detectado daños en libros o cortinas? El exceso de humedad es responsable de múltiples daños en el mobiliario, los textiles, las maderas (desde el suelo hasta el marco de un cuadro), los papeles…

Un deshumidificador es perfecto para proteger toda tu casa, incluso los aparatos eléctricos. También sufren por el exceso de humedad.

5. Son la solución para bodegas, sótanos espacios muy húmedos

Si el exceso de humedad es un problema en tu cochera, taller, trastero, despensa… piensa en un deshumidificador. Te ayudará a conservar en buen estado todo lo que allí guardes: herramientas, mercadería, bicicletas, ropa…

¿El aparato tiene que estar en funcionamiento casi constantemente y el espacio es grande? Despreocúpate: hay modelos perfectos para uso intensivo o profesional.

Deshumidificadores: salud y confort

6. Ayudan a secar la ropa

¿Tienes que dejar secando la ropa dentro cuando llueve? Si tarda demasiado en secar y coge mal olor, un deshumidificador te simplifica la vida. Escógelo con la función secadora de ropa: así hará su labor más rápidamente. Tan solo tienes que ponerlo cerca del tendedero.

Puedes aprovechar el agua que se acumula en el depósito para la plancha o para regar las plantas.

Deshumidificadores: salud y confort

7. Facilitan el trabajo a los profesionales

Si eres un profesional de las obras y las reformas, con un deshumidificador podrás acelerar el secado de la pintura u otros los materiales. Y puedes controlar el porcentaje de humedad recomendado por los fabricantes para la aplicación de sus productos.

Escoge uno potente y cómodo de transportar. Fíjate que tenga la posibilidad de drenaje permanente: así conectas el tubo a un desagüe y evitas estar vaciando el depósito. Atiende especialmente al poder de deshumidificación: es la humedad máxima asimilable por el aparato y se mide en litros por día (l/24). Otra cifra importante es para cuántos metros cuadrados está recomendado.

Deshumidificadores: salud y confort

Deshumidificadores para todas las necesidades

Hay deshumidificadores de distinta potencia, según la amplitud del espacio donde se pongan. Además hay modelos que incluyen filtros purificadores de aire y/o funciones muy prácticas: son programables o tienen temporizador, incorporan higrostato para regular automáticamente la humedad… Incluso los hay con función calefacción: es como tener dos aparatos en uno (calefactor y deshumidificador).

En cuanto a su funcionamiento, hay dos tipos de deshumidificadores: con o sin compresor. En ambos casos, el agua extraída del aire húmedo se almacena en un depósito que hay que vaciar cada tanto. Algunos modelos ofrecen la posibilidad de acoplar un tubo hasta un desagüe y así conseguir un drenaje permanente. Si lo colocas en la cocina, por ejemplo, puedes dirigir el tubo al fregadero.

·       Con compresor (deshumidificadores refrigerantes). Son los más comunes. Aspiran el aire y lo llevan por un conducto de enfriamiento y el vapor de agua se condensa. Son muy eficaces con temperaturas y niveles de humedad altos.

·       Sin compresor (deshumidificadores desecantes). El aire húmedo pasa a través de un material desecante (en general, gel de sílice). La humedad se condensa por una reacción química. Su eficacia es mayor con temperaturas bajas.

Descubre aquí las claves para elegir tu deshumidificador y otras soluciones de tratamiento del aire.