¿Qué es un tornillo y qué es un perno?

Están compuestos de una cabeza de distinta forma y ranura y de una rosca de diferente forma y tamaño. Si el tornillo o perno no tienen el cuerpo toralmente roscados, la parte que no tiene rosca recibe el nombre de cuello o vástago. El tornillo acaba en punta, con lo que se convierte en una pieza autoroscante, para embutir en los materiales o en un taco. El perno, por su parte, tiene una rosca métrica que se ha de atornillar a un tuerca para poder aprisionar y sujetar las piezas que se quieren fijar o unir.

¿Cómo es un perno?

La diferencia básica entre el perno y el tornillo es que el perno necesita una tuerca o un burlón para realizar la fuerza de sujeción entre los elementos; en otros casos se aprieta con una clavija o manguito roscado, como es el caso de los soportes para sujetar los grifos de fregaderos o lavabos, aunque estos soportes realmente son una varilla roscada que no llevan cabeza. 

La cabeza del perno suele tener forma hexagonal, para ser apretada con una llave fija o inglesa, aunque puede ser en forma de argolla, también llamado perno con ojo. También hay cabezas de perno similares a las de los tornillos, para apretar o desatornillar con las puntas habituales de los destornilladores.

Al igual que los tornillos, los pernos pueden ser total o parcialmente roscados, según el cometido del perno y las piezas que tenga que fijar o unir. La parte no roscada del cilindro se llama vástago o cuello.

El cuello de los pernos a veces es de forma distinta a la del cilindro y puede ser cuadrada, nervada, etc.

La rosca de los pernos

El perno tiene generalmente una rosca métrica, que se expresa en mm lo que indica cual es su paso. Este tiene que coincidir con la métrica de la tuerca con la que se aprieta la pieza.

Hay varios tipos de rosca pero todas tienen una forma que las define. A su vez hay roscas sencillas o múltiples, con dos o tres filetes, lo que facilita el avance en el atornillado. El más normal, sin embargo es el de un filete. 

Diferencias entre perno y tornillo

Estas son las partes de la rosca:

  • Diámetro exterior: es el diámetro mayor de la rosca y el que suele marcar el diámetro que se le da al tornillo. Su acabado es de varias formas: triangular, trapecial, redonda, de sierra, etc.
  • Diámetro interior: es el diámetro de la parte interior de la rosca, por tanto el diámetro menor del tornillo.
  • Cresta: es la parte exterior de la rosca.
  • Filete o hilo: es cada uno de los salientes del tornillo, superficie en forma prismática cuya parte más saliente es la cresta que va decayendo por sus flancos hacia el fondo o la raíz.
  • Valle, fondo o raíz: es la parte interior de la cresta.
  • Flanco y ángulo: es la cara lateral del filete, que decae desde la cresta hasta la raíz.

Paso de la rosca del perno

El paso de las roscas es la distancia entre dos roscas consecutivas en un giro de 360º. El paso de las roscas puede ser extrafino, fino y grueso o normal. Este último es el más habitual, teniendo en cuenta que a roscas más finas, mayor es la resistencia a la tracción y son más difíciles de aflojar o desajustar con las vibraciones. Por el contrario, los de paso grueso tienen un menor riesgo de desgarre o rotura de la rosca, lo que correspondería con la auténtica expresión de “tornillo o perno pasado de rosca”.

Orientación o avance de la rosca del perno

La orientación, el sentido de avance, de la rosca de los pernos puede estar hecha a derechas o a izquierdas, enroscando la rosca por lo tanto en una dirección u otra, aunque la mayoría de los pernos tienen orientación hacia la derecha, en el sentido de las agujas del reloj.

Clavijas y arandelas de cierre

Las tuercas con las que se aprietan los pernos es común combinarlas a veces con arandelas de distinta forma para garantizar un mayor apriete y evitar que se desenrosque. Hay arandelas de cierre completamente planas; de muelle, con una curvatura que va desapareciendo a medida que se aprieta; o arandelas de contacto dentadas que evitan todo movimiento. Todas tienen un orificio específico para cada diámetro de tornillo.

¿Cuáles son las partes de un tornillo?

El tornillo es entonces el elemento de roscar que acaba en punta. A veces se confunden o se da el mismo significado al perno y al tornillo, dejando el término de tirafondos para el tornillo específico para la madera.

Pero el tornillo, por lo tanto, se diferencia del perno en que no necesita tuerca para roscar. La pieza es autoroscante y penetra cuando se aprieta directamente en el material en el que se vaya a incrustar o en un taco. Los tornillos más habituales son los tornillos para la madera, también llamados tirafondos, que son los que se emplean también para insertar en los tacos.

Diferencias entre perno y tornillo

La cabeza de los tornillos

Los tornillos tienen varios tipos de cabeza, las más habituales planas, semicircular, alomadas o redondas, con hendidura para el destornillador de punta plana, Allen, estrella o torx, y necesita que la pieza en la que se introduce tenga rosca o pueda realizarse un roscado en el propio momento de introducirlo (por ejemplo cuando se trata de una pieza de madera o de fibras de madera). 

Cuando el tornillo es para madera se le suele llamar también tirafondos y es un tornillo autoroscante de diferentes cabezas y puntas, diferenciándose también por el diámetro de su cuello y por el largo total del tornillo.

La cabeza de los tornillos también puede ser avellanada en su interior y plana en el exterior, lo que permite que todo el tornillo entre fácilmente en el material, quedando enrasado en la superficie; esto es habitual cuando se trabaja en madera. Otras veces es avellanada por el interior pero su acabado exterior es abovedado y se suele llamar de “gota de sebo”.

El acabado de los tornillos

Los tornillos se fabrican normalmente en acero, pero los hay de aluminio, de acero inoxidable, bronce o latón. Pueden estar recubiertos y acabados en zinc, bricromados o niquelados.

Tornillos para cada material

Hay tornillos específicos para todo tipo de materiales. Los más extendidos son para enroscar en la madera. Pero hay tornillos para atornillar directamente metal con metal o para atornillar metal y otros materiales, como es el caso de los paneles de cartón yeso. En los muros o paredes, los tornillos normalmente deben ir metidos siempre con un taco que se ha de colocar previamente en el interior de los materiales haciendo una perforación con un taladro.