El aroma de la casa

Nada más entrar por la puerta de tu casa te invade un aroma especial. Es un olor personal, inconfundible. El de tu propio hogar, que te abraza y te hace sentir bien, protegido y acogido como en ningún otro lugar. Aprende a hacerlo aún más intenso para disfrutarlo cada día.

De todos los sentidos, el del olfato es el que evoca más recuerdos especiales en nuestro cerebro. Nos liga a las emociones más básicas e intensas y es capaz de retrotraernos al pasado, a la época feliz de nuestra infancia y a los tiempos dorados de la juventud. ¿Quién no ha se ha emocionado al aspirar el aroma del perfume que usaba su madre cuando era un niño? ¿Y el olor a los cuentos que leíamos de pequeños? O el aroma a tierra mojada cuando comienza a llover… Todos estos matices olfativos nos llenan de sensaciones agradables.

Lo mismo ocurre con el olor de tu casa. En cuanto lo aprecias te sientes bien. Estás en el mejor lugar del mundo y lo adviertes también con el olfato. No hay otro aroma como ese, por eso merece la pena protegerlo y reforzarlo. Pero ¿cómo puedes conseguirlo?

La clave está en neutralizar los olores negativos que lo distorsionan y aprender a darle la importancia que se merece, sin enmascararlo con sustancias químicas que no aportan personalidad ni beneficios más allá de una nota olfativa artificial.

Busca el olor de tu casa

Es una mezcla de varias cosas importantes. Puede ser el olor de ciertos materiales que están presentes en tus espacios, como las maderas nobles. Un matiz aromático del detergente que usas para la ropa. Una nota de las flores que tanto te gusta tener en casa. Aprende a identificar el aroma de tu hogar para asegurarte de que pervive en el tiempo.

El aroma de la casa

Es la única forma de evitar que quede sepultado por otros muchos olores cotidianos con los que convivimos cada día. Cuando cocinamos, cuando usamos nuestros espacios, al guardar productos y enseres domésticos… Siempre se nos cuelan en casa olores que no nos gustan, que nos desagradan. La clave está en deshacerse de ellos sin esconderlos.

Un soplo de aire fresco

Abre las ventanas cada mañana y deja que la brisa de exterior entre a raudales en tu casa. Será como un soplo de aire limpio y renovado que se llevará consigo las malas energías y los olores viciados, dejando una nota fresca en el ambiente.

No cuesta nada ventilar la casa a diario. Con tan solo 10 minutos es suficiente para renovar el aire. Una sencilla costumbre que te ayudará a proteger el aroma natural de tu hogar.

La magia de las flores

Las flores naturales frescas son una estupenda manera de ambientar tu casa. No solo dejan sentir su sutil aroma, sino que aportan belleza y color a los espacios. Elige las especies que más te gusten y disfrútalas siempre que tengas ocasión.

El aroma de la casa

Gardenias, rosas, glicinias… Estas variedades destacan por sus inconfundibles y ricos aromas. Selecciona muy bien tus favoritas por sus matices o por su intensidad. Hay quien prefiere los olores más dulces, más delicados o menos potentes. Y no las mezcles en la misma estancia, porque pueden arruinar el ambiente y conseguir un efecto bastante desagradable.

Un toque natural que es un tesoro

Los estantes del supermercado están repletos de productos que te prometen un buen aroma en casa: ambientadores para pulverizar, para colocar en los enchufes, para colocar en los muebles… Sin embargo, ¿los necesitas de verdad?

Huye de los productos comerciales al uso y apuesta por alternativas más naturales. ¿Qué tal si fabricas tú mismo un ambientador casero con los ingredientes que más te gustan? El limón, la canela, la hierbabuena o la menta son capaces de aportar un toque de buen aroma en tu casa.

Haz pruebas, experimenta y no dejes de buscar hasta descubrir cuál es tu favorito. Ese sutil aroma que se complementa a la perfección con las sensaciones y emociones que te inspira estar en casa. Así lo haces tuyo.

El aroma de la casa

Otra idea es hacerte con la nota delicada que ponen las velas de olor. Hay un largo repertorio de velas aromáticas con matices riquísimos. Más sofisticados, más neutros y sutiles… Si las velas te ayudan a crear ambiente, te encantarán las que destilan un aroma suave. Elige aquellas que armonizan contigo y con tu casa y… ¡déjate llevar!