Estufa de parafina: pros y contras

Calientan rápidamente salones y comedores. No necesitas conexión a gas ni ningún tipo de contrato. Son una alternativa interesante a las de bombona. ¿Te estás planteando hacerte con una? Descubre aquí todo sobre estufas de parafina: pros y contras.

Estufa de parafina: pros y contras

10 ventajas de las estufas de parafina

Si necesitas resolver la calefacción de tu casa y no cuentas con un sistema centralizado con caldera, las estufas de parafina pueden ser grandes aliadas.

  1. No requieren ningún tipo de instalación. No tienes que hacer obras ni reformas.
  2. Sin contrato ni gastos fijos. Y, por lo tanto: sin sorpresas a fin de mes. Controlas tu gasto totalmente. No necesitas conexión a una compañía suministradora de gas. Incluso si es una casa aislada, donde no llega la electricidad: los modelos tradicionales de mecha y los de doble llama no la necesitan. Funcionan con pilas.
  3. Tienen gran poder calorífico y caldean rápidamente grandes espacios. ¡Y son silenciosas!
  4. Son pequeñas y manejables. Puedes trasladarlas fácilmente cuando lo necesites y llevar el calor donde quieras.
  5. El combustible líquido (parafina, también llamado queroseno) está disponible en grandes superficies.
  6. La parafina viene en bidones fáciles de trasladar y guardar. Mucho más sencillo que mover una bombona de gas.
  7. Incorporan sistemas de seguridad: se apagan automáticamente en caso de vuelco accidental o si detectan niveles de CO2 superiores a los admitidos.
  8. Hay modelos programables que ayudan a ahorrar en consumo y ganar en confort: son las estufas de parafina electrónicas. Necesitan conexión eléctrica para su funcionamiento.
  9. Las estufas de mecha tradicionales con doble llama ofrecen un menor consumo por la doble combustión de gases. 
  10. Apenas requieren mantenimiento.
Estufa de parafina: pros y contras

5 contras de las estufas de parafina

Las estufas de parafina no valen para todos los espacios o todos los usos. Tienen sus limitaciones. Valóralas y sabrás si te convienen o no.

  1. Solo para espacios grandes y ventilados. La habitación debe tener más de 10 m2 y cierta ventilación, como una rejilla, una rendija... Has de tener las mismas precauciones que con una estufa de butano: ventilar regularmente, no utilizar en habitaciones cerradas y no dejarla encendida y quedarte dormido.
  2. Bajo vigilancia. Aunque las estufas cuentan con sistemas de seguridad antivuelco, conviene situarlas fuera del alcance de los niños y las mascotas.
  3. Tienes que recargar el depósito. Siempre te conviene tener un bidón lleno en casa para no pasar apuros. Para trasvasar la parafina vienen pequeñas bombas manuales que facilitan al máximo la labor. Claro que hay que hacerlo con cuidado porque manipulas líquido inflamable.
  4. Producen cierto olor al encenderse y apagarse. La solución: utilizar parafina desaromatizada.
  5. No es una alternativa ecológica. La parafina es un combustible derivado del petróleo.
Estufa de parafina: pros y contras

¿Y el consumo? Depende mucho del modelo de estufa. Puede variar entre 0,13 y 0,30 litros por hora. ¿Quieres saber más? Te contamos todo lo que necesitas conocer sobre cómo elegir estufas de parafina.