Puerta corredera y ¡separa ambientes sin perder espacio! 

La mayor ventaja de una puerta corredera es que se gana espacio útil en la estancia al no necesitar respetar la zona de apertura hacia el centro de la habitación, como en el caso de las abatibles. Es una solución perfecta para delimitar espacios o comunicarlos cuando se desea. ¡En un abrir y cerrar! Te proponemos crear un diseño original con listones de madera y chapa ondulada. Tendrás que cortar las tablas de madera que harán de estructura de un poco más que el largo y ancho que precise el hueco a cubrir. Necesitarás dos estructuras, una para cada lado visto de la puerta. Y, a continuación, los listones interiores, iguales en ambas caras: uno central en horizontal y dos inclinados en la mitad superior e inferior. Tíñelos con nogalina para darle un aire rústico. Monta las estructuras, atornillando los listones exteriores e interiores, coloca la chapa ondulada de la medida interior resultante entre ambas estructuras o marcos y fija con tornillos. Queda colocar los anclajes de la guía corredera en la parte superior de la puerta y hacer un tirador con un trozo de cuerda fijado con una arandela y un tornillo. 

Descubre aquí el paso a paso.