Apuesta por los suelos laminados, entre la belleza y la funcionalidad

Si te gusta el acabado decorativo de la madera pero no tienes tiempo ni ganas de preocuparte por su mantenimiento, los suelos laminados están hechos para ti. Ofrecen una apariencia muy especial y son capaces de resistir un uso continuo e intensivo.

La vida moderna transcurre a veces a un ritmo desenfrenado. Nos arrastra en una vorágine cotidiana de acontecimientos, de prisas y cosas a tener en cuenta que parece difícil de controlar. Por eso, cuando termina la jornada y llegamos a casa, a nuestro refugio, necesitamos encontrar un entorno acogedor y sin complicaciones que nos reciba con los brazos abiertos.

La belleza y funcionalidad de los suelos laminados

Entre muchos factores, de diferente índole y relevancia, está también el de hallar una casa cómoda, cálida y confortable. Un espacio que responda a nuestras exigencias y nos haga la vida más fácil. Eso es, precisamente, lo que puedes conseguir gracias a los suelos laminados: toda la belleza y naturalidad de la madera con más resistencia y funcionalidad.

La magia de lo práctico

¿Quién ha dicho que lo práctico ha de ser antiestético? Esto no es una verdad absoluta y los laminados están aquí para demostrarlo. Gracias a ellos queda patente que es posible tener en casa un revestimiento de gran belleza que sea capaz de soportar sin inmutarse constantes idas y venidas, carreras infantiles y, en definitiva, el trasiego de la vida diaria.

Los pavimentos laminados están fabricados con materiales derivados de la madera e incluyen una capa superior muy resistente al desgaste. Esta última capa imita la apariencia de la madera natural y, en muchas ocasiones, consigue hacerlo con un gran realismo en cuanto al color, la textura, la veta…

La belleza y funcionalidad de los suelos laminados

Una larga lista de ventajas

Las ventajas de los suelos laminados son indiscutibles. Además de ser más económicos que la madera natural, ofrecen una mayor resistencia (si eliges un modelo de calidad, es decir, nunca inferior a AC3, en una escala universal que va de AC1 a AC6 y que mide la resistencia a la abrasión de los laminados). Los puedes instalar en cualquier espacio de la casa, incluidos cocina y baño, y tienen un mantenimiento muy fácil; basta con fregarlos con agua y un jabón neutro para que estén perfectos.

Además, puedes elegir entre un amplísimo repertorio de colores, acabados y efectos.

La belleza y funcionalidad de los suelos laminados

Sin embargo, los laminados también tienen inconvenientes. Como no se trata de madera auténtica, no ofrecen posibilidad de reparación. No pueden acuchillarse ni volverse a barnizar, por lo que habrá que sustituir las piezas en caso de que se deterioren. Es buena idea guardar algo de material después de instalarlo, por lo que pueda suceder en el futuro.

Gran variedad de colores para elegir

Esta es una de las grandes cualidades de los suelos laminados: ofrecen un montón de posibilidades en cuestión de colores y efectos de madera. Si buscas un ambiente contemporáneo y luminoso, te gustarán los que poseen matices blancos o beiges claros.

Los tonos grises resultan neutros y serenos, y combinan muy bien con colores cálidos para lograr ambientes acogedores. Las tonalidades amarillas de ciertas maderas como el roble, por ejemplo, multiplican la calidez y la alegría que transmite un espacio.

La belleza y funcionalidad de los suelos laminados

Los rojizos resultan exóticos, mientras que la gama de los marrones conectan el espacio con la naturaleza, acentuando la sensación de confort. Son perfectos para ambientes de estilo rústico.