La casa cambia de piel

Piedra, mármol, gresite, madera... Imagina un acabado y consíguelo con cerámica. Además de su versatilidad, la cerámica es muy fácil de limpiar y súper resistente: por eso ha conquistado todos los espacios de la casa. Y hay más opciones para revestir la pared, como las placas de piedra natural o las que imitan el ladrillo visto.

Claridad y volumen

Esencialmente estética y con vocación moderna: así es esta cerámica con relieve. También la hay en blanco, hueso, gris y negro.

La casa cambia de piel

Sutil estampado

Una colección de piezas clásicas y elegantes, con las que hacer combinaciones estéticas en frisos o paredes completas.

La casa cambia de piel

Bello mosaico

Cada pieza incluye varios cuadrados: una forma fácil de apostar por el diseño en las paredes. Los hay con distintos motivos.

La casa cambia de piel

Como la piedra natural

Las paredes revestidas con piedra adquieren una presencia especial. La misma sensación se puede conseguir con esta cerámica.

La casa cambia de piel

Piedra de verdad

También puedes revestir la pared con piezas de piedra natural, acabado laja o pizarra. Las hay en diversos tonos.