Alfombras y kílims orientales, el valor de lo artesanal

Las alfombras orientales y kílims son toda una obra de arte con la que decorar los suelos de tu hogar y crear un estilo particular. ¿Sabías que estas alfombras se fabrican a base de fibras naturales como la lana, la seda y el algodón? Estas son teñidas con tintes también naturales, a base de colorantes de origen vegetal, y se tejen de manera 100% artesanal. Todo ello les confiere un gran valor como piezas únicas que son.

Alfombras y kílims orientales

Además, esa naturalidad de las fibras y los tintes usados en su composición permite que tengan propiedades antialérgicas y antibacterianas; características muy apreciadas para personas con alergias y para todos los que valoran lo natural.

Kílim, un tipo de alfombra oriental

El término kílim es de origen turco y se refiere a un tipo de textil sin pelo. Se conoce así también a las alfombras de tejido plano procedentes de Asia Central y, generalmente, de pequeño y mediano tamaño (aunque en LEROY MERLIN encontrarás diseños de grandes dimensiones como el kílim Herat en 200 x 300 cm). Los kílims son una clase de alfombra oriental. La palabra significa "que no mezcla colores", pues en su proceso de elaboración artesanal se remata el hilo cada vez que cambia de color.

Aportan mucho colorido, generalmente en estampados geométricos, aunque también hay diseños florales. Tienen menor grosor que las alfombras orientales puesto que en los kílims el tejido es plano. La lana es el material principal de este tipo de alfombras orientales, muchas veces el único usado. Otras aparecen también el algodón y la seda, en menor medida.

La diferencia está en la confección

La diferencia principal entre una alfombra oriental y un kílim reside en su confección.

Alfombras y kílims orientales

Las alfombras orientales se hacen a base de hebras cortas individuales de diferentes colores anudadas en las urdimbres y unidas. Ese proceso a base de nudos es el que hace que sea muy resistente. Las alfombras orientales tienen infinidad de diseños, todos ellos muy elegantes, inspirados en muchos casos en estampados tradicionales y motivos figurativos, más cercanos a un estilo tradicional en colores oscuros y más actual a través de tonos vivos y estampados menos marcados.

Alfombras y kílims orientales

Los diseños de un kílim se hacen entretejiendo las tramas y las urdimbres de diversos colores, creando así lo que se conoce como un tejido plano. Al no tener nudos, son más ligeros y frescos que las alfombras orientales anudadas.

Alfombras y kílims orientales

Tipos de alfombras orientales

Hay varios tipos de alfombras orientales, en función de su procedencia:

  • Irán: son las conocidas como alfombras persas, las más famosas del mundo. Están confeccionadas a mano con lana natural, siempre anudada y teñida de forma artesanal. Predomina el diseño geométrico, aunque en algunas zonas se pueden encontrar motivos vegetales y florales.
  • India: fundamentalmente de lana. Suelen representar motivos vegetales, florales y escenas de caza. En su mayoría están confeccionadas con nudo turco o tibetano. Sus denominaciones dependen de la región de la que proceden, como “Indo Mir” o “Indo Gabbeh”.
  • Pakistán: tejidas artesanalmente con hilo de lana. Sus colores más habituales son el rojo y el oro pálido. Diseño de dibujos geométricos, tanto clásicos como más actuales.
  • Turquía: en su mayoría son monocromáticas y de motivos geométricos. Amplia gama de colores.
Alfombras y kílims orientales

El mantenimiento de una alfombra oriental

Contar con una alfombra oriental en casa es albergar una joya que, con buenos cuidados, puede llegar a ser una compañera centenaria. Para ello es importante mantenerla en buen estado y limpiarla cuidadosamente (sigue las indicaciones de la etiqueta, en caso de tenerla). ¿Cómo? 

  • En los primeros días no se debe pasar la aspiradora por la alfombra.
  • Una vez que ya se le haya dado uso y haya sido transitada, se limpia con aspiradora periódicamente (por ambas caras). Es importante aspirar en el sentido del pelo, ya que si lo hacemos al contrario meteremos la suciedad y el polvo más profundamente; y con un cepillo específico que no dañe el pelo.
  • Se puede sacudir la alfombra con suavidad si el tamaño lo permite pero nunca golpear enérgicamente para no deteriorar las fibras.
  • Si cae algún liquido sobre la alfombra, absórbelo rápidamente con un paño limpio y seco.
  • Una vez al año, limpieza en seco. Utiliza detergentes específicos para el material del que esté compuesta para eliminar las manchas.
  • Intenta que no reciba el sol directo para que no se desvanezcan los colores.