Mamparas de calidad: descubre todas las claves

Son muchos los aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de elegir una mampara para tu bañera o ducha, pero uno de los más importantes es la calidad. Hay varios elementos en los que fijarse para garantizar la calidad del modelo seleccionado, toma nota de los más importantes.

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El perfil

Es la pieza que rodea el vidrio de la mampara y suele ser de aluminio, que es un material de gran durabilidad y resistencia a la oxidación. Puede tener diferentes acabados: cromo, blanco, negro, dorado… También hay mamparas sin perfiles, lo que facilita el acceso a la ducha o bañera, así como la limpieza. 

¿Con o sin perfiles?

Tu mampara dará mayor sensación de amplitud y de integración del espacio de ducha en tu cuarto de baño, tanto si tiene perfil como si no.

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El vidrio

La normativa obliga a que todas las mamparas de vidrio, lo sean de vidrio templado de seguridad. Así, en caso de rotura, el vidrio se desintegra en pequeños fragmentos de aristas redondeadas que no causan heridas cortantes. Este patrón de rotura es el que define la calidad de un vidrio templado. Cuanto más pequeños sean los fragmentos, mayor es su calidad.

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Los rodamientos

Son las piezas que garantizan la apertura y cierre de las mamparas correderas. Los hay de varios tipos, que condicionan la facilidad de apertura y de limpieza del conjunto. Es importante dónde estén colocados pero lo es aún más la calidad de sus piezas.

Los rodamientos de las mamparas correderas pueden estar fabricados en varios materiales:

  • Rodamientos plásticos o acrílicos: son más vulnerables al desgaste y a la rotura, provocada por la presión o los cambios de temperatura en el baño.
  • Rodamientos de nylon: más robustos que los de plástico, más flexibles y más resistentes a las variaciones de temperatura que se dan en los espacios de ducha.
  • Rodamientos metálicos: los mejores del mercado, los más estables, resistentes y duraderos. Pueden ser de latón o de acero inoxidable (estos últimos son sin duda los de mayor calidad).
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En cuanto a su colocación, los hay superiores e inferiores. La principal ventaja de los rodamientos superiores es la facilidad de limpieza, ya que es más difícil que los restos de agua, cal o jabón se incrusten y afecten a la movilidad de las hojas. Además, si la mampara tiene rodamientos superiores es probable que no tenga perfilería inferior, lo que hace que sea más fácil de mantener.

En cuanto al tipo de mecanismo, pueden ser simples o dobles. Los más habituales y los que ofrecen una mayor agilidad y un deslizamiento más suave y silencioso son los rodamientos dobles. Algunos rodamientos son desmontables, es decir, permiten liberar las hojas de la mampara de su carril para limpiarlas.

SABÍAS QUÉ...

Los rodamientos dobles o tipo tándem duran mucho más y son más resistentes

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Altura

Una mampara puede medir entre 180 y 210 centímetros de altura. La altura no solo es importante para evitar que el agua salpique al exterior, sino que tiene otras ventajas. A mayor altura, conseguiremos una mayor sensación de bienestar en la ducha o la bañera, entre otras cosas porque ayuda a conservar la temperatura del agua caliente.

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Más prestaciones

Algunas mamparas cuentan con tratamiento antical, que hace que el agua resbale con mayor facilidad, arrastrando con ella la cal y suciedad. Estas mamparas son más fáciles de limpiar y conservan su aspecto durante más tiempo.

Las que incorporan una zona de espejo son muy prácticas y además aportan sensación de amplitud al cuarto de baño.

Los modelos con sistema de cierre lento permiten que el cierre de la mampara se haga despacio, evitando los incómodos golpes y mejorando así el mantenimiento y durabilidad de la mampara.

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