Ordena tu casa, vive en armonía

La búsqueda del orden (en la casa o en la vida) no debe ser una tarea que tengamos que autoimponernos. Ha de ser una actitud. Una filosofía que nos acompañe cada día y que se refleje en todos los aspectos de nuestra vida. Cuando consigamos que anide en nuestro interior, será mucho más fácil alcanzar el orden y, con él, el equilibrio y el bienestar.

Ya lo decía Marie Kondo en su éxito de ventas La Magia del Orden. Herramientas para ordenar tu casa… ¡y tu vida!: es necesario desprenderse de todo lo que nos sobra para encontrar el equilibrio.

Decálogo para tener una casa ordenada

¿Estás dispuesto a cambiar? ¿Quieres hacer de tu casa un lugar en el que estar a gusto y relajado? Aquí tienes 10 reglas de oro para alcanzar el orden.

  1. ¡Cambia el chip! y mira tu casa con los ojos del orden. Analiza la situación real de cada espacio en materia de orden y valora las opciones que tienes a tu alcance para mejorarlo. ¿Crees que te hacen falta todas las cosas que tienes en casa? Seguro que alguna no usas desde hace años y que sigues guardando “por si acaso”. 

  2. Rodéate solo de las cosas que te hacen feliz. El cuadro del salón, la lámpara de tu cuarto, el jarrón del recibidor… ¿Ya no te gustan o quizás nunca te gustaron? Sea cual sea la respuesta, saca todas esas cosas de tu casa y de tu vida, y conserva solo los objetos que te emocionen.

  3. Deshazte de todo lo que te sobra. No pienses en el mañana, el futuro es incierto. Concéntrate en averiguar lo que necesitas hoy y lo que no.

  4. Ordena por habitaciones. Planifica cómo vas a realizar el cambio y trabaja cada día en una habitación. Eso sí, evita dejarlo a medias porque si lo haces nunca acabarás la tarea. La clave para triunfar está en buscar el momento adecuado, cuando dispongas de tiempo suficiente para ordenar toda la habitación.

  5. Despeja los espacios… sin pasarte. Huir de la saturación te ayudará a ser más feliz, pero tampoco se trata de tirarlo todo. Céntrate en encontrar el equilibrio entre conservar y desechar. No es fácil, pero merece la pena.

  6. Clasifica para triunfar. Una vez todo lo superfluo haya desaparecido de tu vida, tendrás más sitio en casa para guardar lo importante. Para hacerlo con éxito lo primero que has de hacer es clasificar. No guardes las cosas sin ton ni son. Mejor dedícate a organizar las cosas por categorías en función de su tamaño, de su uso, etc.

  7. ¿Los mejores trucos? Los que te sirven a ti. Cajas, estanterías, baldas extraíbles, colgadores, recipientes, etc. Cada uno puede encontrar la forma perfecta para guardar, y no tiene por qué ser la misma para todos.

  8. Un entorno limpio transmite bienestar. Una de las ventajas de vivir en una casa ordenada es que necesitas mucho menos tiempo para limpiarla. Las tareas domésticas se hacen mejor y más rápido, y así consigues más tiempo para disfrutar de lo que te hace feliz.

  9. Piensa en el día a día. Haz memoria y piensa en cómo te organizas por las mañanas, en las cosas que haces, y ordena tu armario para que todo te resulte más fácil y lo que uses más lo tengas siempre a mano. 

  10. Celebra el triunfo. ¡Lo has conseguido! Tu casa tiene ahora más espacio, es más bonita y parece más grande. ¡Disfrútala!