Una cocina para vivir cada día y disfrutar en familia

Tradicionalmente, la cocina ha sido el hogar de la casa, el punto de reunión. Y hoy más que nunca esta concepción sigue presente. La cocina es más que el lugar donde se cocina. Es un espacio para convivir y compartir, el escenario en el que fluye la vida cotidiana. Por eso conviene convertirla en un lugar práctico y funcional y al mismo tiempo acogedor, en el que puedas sentirte a gusto cada día, donde se comparten anécdotas al final del día, donde trabajar con el ordenador portátil o donde los niños hacen los deberes. Apuesta por materiales estéticos, de moda, y al mismo tiempo resistentes y por ideas divertidas que te hagan la vida más fácil. Te contamos qué debes tener en cuenta para planificar una cocina bonita y práctica en la que compartir momentos.

Lejos queda el tiempo en el que la cocina era simplemente el lugar en el que se preparaba la comida. Hoy seguimos cocinando allí, pero también comemos, charlamos, recibimos a los amigos, jugamos con los niños…

Y para aprovechar al máximo un espacio tan versátil, no hay nada como organizar la cocina de la manera más adecuada. Que no falte el orden, es fundamental para sentirse bien. Así podrás disfrutar de cada momento vivido con los tuyos. Orden, siempre. Funcionalidad en la distribución de las zonas de la cocina y, si hay espacio, un office o una barra de desayunos en los que hacer más que desayunar, comer o cenar.

Piensa en la superficie de trabajo

¿Tienes la suerte de disponer de una cocina amplia y espaciosa? Entonces las posibilidades aumentan. Tendrás espacio para colocar una isla en el centro, una península que complete el mobiliario, ganarás superficie de trabajo, tendrás un rincón para crear un office… ¡cuántas posibilidades!

Unos metros de encimera añadidos para preparar los alimentos, para que los niños hagan los deberes o para tomar un tentempié a media tarde. Hazte con unos taburetes altos y siéntate cómodamente.

Tanto si tu cocina es más amplia como si entra dentro de la categoría de espacio mini, planifica la distribución para conseguir el mayor espacio de superficie de trabajo, es decir, de encimera. 

Plan cocinar en familia

Existen diferentes tipos de encimera. Según su material de fabricación, será más o menos resistente al calor o a las rayaduras, por ejemplo. Hay una gran variedad de materiales para elegir: resina, piedra natural, madera laminada, etc.

También es importante que inviertas un tiempo en decidir el color y el acabado. Es aquí donde entra el componente estético. Piensa que armonice con los frentes de los muebles y los revestimientos.

Abre tu cocina al mundo del color

¿Te atreves con el color? Pues llévatelo también a la cocina y apúntate a la colorterapia para que el tono de los muebles influya (¡para bien!) en tu estado de ánimo. El secreto para triunfar con el color es equilibrar. Es decir, si apuestas por armarios de un rojo intenso, deja las paredes y el suelo en tonos neutros, preferiblemente en blanco. Y si te decantas por muebles más neutros, anima las paredes o el techo con revestimientos más llamativos. 

Aunque hay muchas formas de incorporar color y vitalidad a una cocina. A través de la encimera, por ejemplo. O de vinilos decorativos en la pared o en los electrodomésticos.

Plan cocinar en familia

No solo les encantan a los niños. A los mayores nos viene de maravilla tener una pizarra en un rincón de la cocina. Allí podemos apuntar las cosas pendientes para que no se nos pase nada, la lista de la compra o un mensaje positivo para arrancar a todos una sonrisa. 

Incorporar superficies de pizarra se ha puesto de moda. Y como muestra, la cocina de Gema Pineda, que ha quedado genial gracias a esta idea. ¡Genial!