Las mejores plantas para ahuyentar a los mosquitos

Mientras que el aroma de estas plantas mantendrá a los mosquitos a raya, su belleza te ayudará a decorar tu zona exterior. Estas son las plantas antimosquitos más populares y efectivas.

El verano y la subida de temperaturas conlleva también la llegada de mosquitos que pueden llegar a ser molestos, especialmente al aire libre. Aunque la presencia de estos pequeños insectos es incómoda, hay una serie de plantas que ayudarán a mantenerlos alejados y así evitar que nos piquen. Además de evitar las zonas de aguas estancadas y el uso de velas antimosquitos, puedes decorar tu jardín, terraza o balcón con estas plantas. Proporcionarán un agradable aroma y conseguirás mantener a los mosquitos a raya.    

Las plantas antimosquitos desprenden un particular aroma que es capaz de mantener a estos insectos alejados de ellas. Asimismo es una forma natural y ecológica de ahuyentarlos. Incluso servirán para dotar a tu jardín, terraza o balcón de una imagen natural, colorida y muy aromática. Y sus cuidados son muy sencillos. ¡Son todo ventajas! Estas son las 10 plantas antimosquitos más efectivas y decorativas:    

1. Citronela, una antimosquitos con muchas propiedades 

Es la planta antimosquitos más conocida y es que es popular por repeler a moscas y mosquitos, además de por su inconfundible aroma a limón. Se trata de una planta herbácea, con hojas muy largas, estrechas y de un color verde intenso. También tiene propiedades antisépticas y su aceite es muy beneficioso para la salud. De hecho, este último puede utilizarse también para mantener a los mosquitos alejados. La citronela es una planta con unos cuidados muy sencillos. La citronela (Cymbopogon citratus) es una planta de exterior a la que le gusta el sol, por lo que lo más adecuado es plantarla –o colocar su maceta– en un área soleada de tu zona exterior. Necesitan riegos frecuentes, por lo que hay que hacerlo siempre que detectes que el sustrato está seco, aunque evitando hacerlo durante las horas más soleadas.  

2. Geranio limón, la antimosquitos que decora 

Este tipo de geranios son característicos por su fuerte aroma a limón, lo que la convierte en un repelente natural contra los mosquitos. Esta planta arbustiva –que no llega a superar los 70 cm– es también muy decorativa gracias a sus pequeñas flores, que pueden ser de color malva, blanco o rosáceo. Para que el Pelargonium crispum prospere correctamente y cumpla su función como planta antimosquitos, hay que colocarla en una zona a pleno sol o con poca sombra. En primavera y verano hay que regarla al menos 2 veces a la semana, mientras que habrá que reducir los riegos durante el otoño y el invierno. Para que siga creciendo frondosa, pódala tras la floración, eliminando las ramas, hojas y flores marchitas. 

Plantas antimosquitos

3. Albahaca limón, una planta antimosquitos que sirve como aderezo 

La albahaca (Ocimum basilicum) es una hierba aromática que, además de dar sabor a tus recetas y ofrecer una particular y fresca fragancia, es capaz de mantener a los mosquitos alejados. La albahaca de hoja pequeña, también conocida como albahaca limón, es la que mejor repele estos insectos. Puede cultivarse en maceta o en el suelo, siempre que esté en una zona muy soleada y con calor. Para que prospere hay que cuidar sus riegos, ya que aunque deben ser casi diarios, no les gusta el exceso de humedad. Asimismo hay que evitar mojar las hojas al hacerlo.   

Plantas antimosquitos

4. Lavanda, color y aroma contra los mosquitos

Esta otra aromática también tiene propiedades para ahuyentar a los molestos insectos. Es una de las opciones más decorativas y con mejor aroma de entre las plantas antimosquitos. Lo mejor de ella es que puede prosperar igual de bien en el exterior como en el interior, siempre y cuando cuente con muchas horas de luz. Su frecuencia de riego es moderada, con precaución de no encharcar el sustrato. Para que crezca frondosa, también hay que asegurar un buen drenaje, así como un sustrato ácido. Colócala en tu terraza en una maceta o plántala en tu jardín y verás cómo además de decorar consigues mantener a los mosquitos alejados. 

Plantas antimosquitos

5. Romero, la antimosquitos más resistente 

El romero (Rosmarinus officinalis) es otra de las plantas aromáticas que mejor ahuyenta los mosquitos, así como a otros insectos como las polillas. Para mantenerlos alejados, lo mejor es quemar algunas de sus hojas en una vela, de manera que su aroma mantenga alejados a los bichos. El aceite de romero también se emplea con ese uso. Para sus cuidados, hay que situarla en una zona soleada, aunque en zonas con temperaturas muy altas es mejor que no le dé el sol en las horas centrales del día. También hay que evitar las heladas y las temperaturas muy bajas. En cuanto a los riegos, es una planta muy resistente, acostumbrada a zonas de sequía, por lo que hay que regarla moderadamente, evitando el exceso de humedad.   

Plantas antimosquitos

6. Caléndula, ahuyenta y alivia

La caléndula es otra de las plantas antimosquitos más llamativas debido a sus flores amarillas con tonos anaranjados –que son las que con su aroma alejan a los bichos–. Además, también es un remedio natural si te pican. Es una planta perenne y su floración es desde principios del verano hasta finales del otoño, lo que la hace perfecta para disfrutar de tu zona exterior a salvo de las picaduras. Si se planta en verano, puede llegar a florecer en inviernos, siempre y cuando sea una zona en la que no haya heladas. Sus riegos son regulares hasta que termina la floración, cuando hay que limitarlos más. También hay que evitar encharcar el sustrato, que deberá tener un buen drenaje. Colócala en una zona soleada o la floración será más modesta.    

Plantas antimosquitos

7. Menta, la aromática con diversas propiedades

Uno de los motivos por los que esta planta ahuyenta a los mosquitos es por el aceite de sus hojas, que desprende un aroma fresco y dulce. Además, tiene propiedades antisépticas, por lo que puedes utilizarla en infusión para limpiar y aliviar las picaduras de los insectos. Es de crecimiento rápido, además de una trepadora, por lo que es mejor controlar su crecimiento en una maceta o una zona acotada del jardín. Puedes colocarla en una zona de semisombra siempre que las temperaturas sean elevadas, así como regarla con frecuencia –evitando encharcar el sustrato–.   

Plantas antimosquitos

8. Laurel, el condimento que aleja a los mosquitos 

Este arbusto también tiene propiedades como planta antimosquitos. Su aceite también funciona para ahuyentar a estos insectos e, incluso, se pueden quemar sus hojas secas para que su humo los mantenga alejados. Para consumirla también hay que esperar a que las hojas estén secas, de lo contrario podrían ser tóxicas. El laurel (Laurus nobilis) es un arbusto leñoso de hoja perenne que puede llegar a crecer hasta 10 metros. Sus cuidados son muy sencillos: hay que protegerlos tanto de las heladas como del sol directo. Hay que regarla con moderación y sin encharcar el sustrato.  

9. Tomillo limonero, resistente y antimosquitos

Al igual que otras plantas antimosquitos, la fragancia a limón que desprenden sus hojas, aunque para que funcione como repelente hay que cortar las hojas y frotarlas entre las manos y después por los brazos y el cuello –es recomendable asegurarse primero de que no causan irritación–. El tomillo limonero (Thymus citriodorus) es muy resistente, tanto a las heladas como a las altas temperaturas. Si se coloca en una zona muy soleada, se recomienda mantener el sustrato siempre húmedo (sin encharcar). Se diferencia del tomillo normal por sus hojas alargadas y ovaladas con bordes amarllos. 

Plantas antimosquitos

10. Melisa, relajante y repelente

Esta planta es capaz de ahuyentar también los mosquitos gracias a su olor. Para su crecimiento es necesario que el terreno esté bien drenado y sea arenoso. Sus flores son blancas y con forma de tubo, aunque son sus hojas de un verde intenso las encargadas de mantener a los insectos alejados. Es esto es porque su aroma se compone de citronelol, un olor que no gusta a los mosquitos. Si se coloca a la luz, sus propiedades contra los bichos aumentan. Se recomienda un riego constante, pero sin encharcar la tierra.