Qué dice tu casa de ti: una lección de sinceridad

Contemplas tu casa y una expresión de felicidad y satisfacción se apodera de tu rostro. Has conseguido que su decoración sea un espejo de ti desplegando en sus habitaciones las emociones y sensaciones que te mueven: alegría, optimismo, vitalidad, bienestar… Todo en ella te recuerda cómo eres y ayuda a los demás a conocerte.

Te habrá pasado más de una vez cuando vas a casa de un amigo como invitado. Sientes que es un libro abierto y que lo dice todo no solo sobre sus gustos decorativos, también te lanza valiosas pistas sobre su interior y qué momento personal está viviendo. Es la psicología de la casa.

Qué dice tu casa de ti una lección de sinceridad

Así sucede la mayoría de las veces. Tu casa es una radiografía de tu condición interna, una foto que reproduce fielmente tu estado emocional y vital y tu manera de ver la vida. Casi sin darte cuenta, de una manera nada premeditada, proyectas en ella tu identidad dando forma a una decoración que delata cuáles son tus actitudes personales y valores, tus roles sociales e incluso tus prioridades vitales.

Cuando todo esto ocurre significa que has logrado transformar tu casa en tu auténtico hogar. Es decir, has creado ese vínculo vital imprescindible entre el espacio habitado y tú.

Qué dice tu casa de ti una lección de sinceridad

Enhorabuena. Esas estancias domésticas que tanto te gustan narran tu historia personal. Has logrado aquello que argumentan expertos en psicología ambiental; que los espacios proyectan emociones, apegos y alegrías. Y que debido a ello es importante renovarlos con cierta frecuencia.

Pequeños detalles decorativos que lo cuentan todo

Hay miles de detalles decorativos que hablan mucho más de lo que te imaginas sobre ti, y lo mismo de aquellos lugares donde los exhibes: dan una valiosa información sobre cuánto te importan, el valor sentimental que les concedes, cuánto aprecias que sean admirados por los demás… Los libros, sin ir más lejos. ¿Son tu pasión, los tienes por todas las habitaciones, acaparan el protagonismo del salón? Estás mostrando tu sensibilidad por la cultura, el amor que sientes por la literatura y el tiempo que te encanta dedicar a la lectura. Incluso lo que lees ayuda a saber cómo eres y cuáles son tus pensamientos.

Qué dice tu casa de ti una lección de sinceridad

Hay otros objetos decorativos que también dan buena cuenta sobre tu manera de ser, tus hábitos de ocio y las pasiones vitales que te mueven. Las fotos de viajes o de familia, los cuadros y los espejos en menor o mayor número son pistas infalibles de tu vida emocional.

Los muebles y su disposición, un libro abierto

La forma del mobiliario y sus materiales y acabados generan efectos positivos sobre ti, despiertan emociones y sensaciones beneficiosas. Y a la vez dan mensajes de tu personalidad a los que te rodean. Mira a tu alrededor y observa.

Una casa transmite amabilidad y optimismo si en ella predominan los muebles de formas suaves y redondeadas. Si además sus acabados son de temperatura cálida, como la madera, se acentuará esa armonía. Por el contrario, si los espacios de tu casa son más serenos y equilibrados, seguro que predomina el mobiliario de líneas geométricas.

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La colocación de los muebles también proporciona detalles relevantes: las estancias donde reina el orden hablan de ti como una persona estructurada emocionalmente, que se siente cómoda entre distribuciones donde todo ocupa su lugar. Si la decoración es más libre, un tanto anárquica, seguro que te consideras una persona más creativa, un espíritu libre que se siente a gusto con la belleza de lo imperfecto.

El espejo de tus sentimientos

La nostalgia, el romanticismo, la libertad… También se pueden ver proyectados en la decoración de tu casa, como un espejo de tu manera de ser. Los recuerdos familiares, las fotos de viajes inolvidables… Esos objetos tan especiales que incluyes como un mantra en tu decoración porque necesitas tenerlos cerca te delatan como una persona nostálgica.

Qué dice tu casa de ti una lección de sinceridad

O tal vez tu hogar sea más hospitalario y abierto a los demás de lo que piensas. Casi sin darte cuenta has creado una decoración depurada, a base de espacios diáfanos o semi, sin apenas paredes, donde fluye la energía y la luz natural, concebidos para dar la bienvenida a los tuyos.

Una iluminación que delata

Seguramente la luz con la que has jugado en tu casa ha sido una aliada imprescindible para modelar ambientes y crear atmósferas que reflejan tus diferentes estados de ánimo: optimismo, alegría, intimidad, etc. Haz la prueba.

Si rebosas energía y vitalidad, te habrá encantado rodearte de estancias que permanezcan muy iluminadas durante todo el día. Por el contrario, si eres una persona serena, lo tuyo son los entornos iluminados mediante luces bajas, más íntimos y discretos.

Qué dice tu casa de ti una lección de sinceridad

De qué color tienes tu casa

¿Y qué pasa con el color en el que te has inspirado para dar vida a las paredes, a los muebles y a la decoración en general? ¿Qué dice de ti y de tu personalidad?

  • Blancos serenos: hablan de seguridad y orden, de espacios amables e igualitarios que miran hacia delante.
  • Cálidos naranjas: son espacios acogedores, donde se es feliz y la creatividad es importante.
  • Amarillos enérgicos: en estos espacios reina a partes iguales la alegría, la inteligencia y la energía.
  • Azules equilibrados: transmiten a las estancias calma, relajación, frescor y sensación de libertad. Es un color zen.
  • Verdes armoniosos: conceden a los espacios estabilidad y dosis de exuberancia y frescor.
  • Negros enigmáticos: las estancias se vuelven elegantes, autoritarias, en ellas se valora el prestigio y la seriedad.
Qué dice tu casa de ti una lección de sinceridad