Convierte su habitación en un espacio para el juego y la creatividad 

Una selva llena de aventuras, un bosque jurásico, la isla del tesoro... La habitación de los niños debería ser ese espacio mágico en el que los más pequeños pueden desarrollar su creatividad e imaginación. Un lugar para descansar y estudiar, pero sobre todo en el que jugar y dar rienda suelta a sus fantasías: sentirse Indiana Jones, Pokémon, la intrépida Pocahontas... ¿Te animas a transformarlo en un refugio en el que estén seguros y felices? Hay muchas soluciones divertidas para equiparlo y convertirlo en un espacio lúdico y funcional al 50%, así que ¡manos a la obra!

Hora de acostarse: ya no hay remoloneos ni el clásico “solo un poquito más, porfa”, antes de abandonar el salón para irse al dormitorio. ¿Tienen deberes? Será mucho más fácil hacerlos sin rechistar cuando el entorno favorece la concentración y convierte el estudio en una actividad estimulante... Pero, ¿cómo ha de ser ese entorno? A medida de sus necesidades. Desde muy pequeños, los niños de la casa ya muestran sus gustos personales, cuando tienen que vestirse, comer, etc. Así que, ¿por qué no hacerles partícipes también de la decoración de su cuarto? ¡Un ejercicio perfecto con el que irán desarrollando su personalidad! El estilo decorativo de su habitación no es para toda la vida, crece a medida que lo hace tu hijo, por lo que los cambios que experimente se reflejarán en ella, en su lugar de esparcimiento. ¿Te apetece descubrir cómo conseguirlo?

Crear un escenario fantástico con muebles y auxiliares 

A los niños más pequeños les fascina la idea de “estar dentro de un cuento”, ser el héroe de una historia idealizada. Sin embargo, basta un poco de ingenio para que muebles y complementos reproduzcan un decorado imaginario en su dormitorio: una fortaleza inexpugnable, un navío pirata, un bosque encantado. Equipa su cuarto de forma práctica, pero echa mano de la creatividad y de muebles que te ayuden a lograrlo. Las estanterías y cajas de madera son un recurso magnífico, ya que resultan perfectas para guardar sus juguetes y cuentos de forma accesible.

Su habitación en un espacio para el juego

Disponlas en torre o en escalera “para subir al castillo”, píntalas de colores y añade elementos de remate para crear ambiente, por ejemplo banderines, o una lamparita en forma de luna que ilumine el conjunto.

Su habitación en un espacio para el juego

Los revestimientos y stickers te ayudan a decorar fácilmente 

¡Mira, mamá, soy Tarzán! Dormir en una cama elevada es todo un reto para los peques. Estos muebles son divertidos y permiten aprovechar el espacio de debajo con un armario o una zona de escritorio. Además, una cama en alto es la mejor casa de Tarzán. Rodéala de jungla pintando de verde paredes y pequeños auxiliares. Si combinas colores intensos y claros, la habitación será de lo más refrescante. Instala estantes de pared en los que tenga sus peluches de animales –el mono, el elefante– y ¿qué tal si colocas una alfombra que imite césped o decoras el cabecero con un árbol gigantesco? Nada más fácil con los stickers, dibujos que se pegan sobre cualquier soporte de forma sencilla. Con estos autoadhesivos podrás recrear todo tipo de ambientes ¡hasta una selva en el dormitorio!... En el buen sentido de la palabra. 

Su habitación en un espacio para el juego

Refleja sus aficiones: textiles, la mejor herramienta 

Si le gustan los coches, se pasa el día leyendo cuentos de piratas o viendo películas de astronautas, se sentirá como pez en el agua con una decoración que recoja sus grandes pasiones. Los complementos y textiles son aquí la mejor ayuda. 

Su habitación en un espacio para el juego

Nada como ambientar el espacio con ropa de cama estampada con dibujos de bólidos de carreras, o con una alfombra que reproduzca carriles y rotondas para jugar con sus coches y camiones. Los estores con motivos de piratas y los cojines de la misma temática quedarán de fábula en la habitación de cualquier fan de Jack Sparrow. ¿Y qué mejor atmósfera para los futuros astronautas que revestir las paredes de su cuarto con un papel pintado de nubes o con visillos de cohetes y estrellas?

Su habitación en un espacio para el juego

Un rincón para el artista de la casa 

¡Cuántas veces te has encontrado la pared del cuarto de tus hijos llena de pintarrajos imposibles de quitar! Dibujos, pintura de colores, huellas de sus deditos aquí y allá. Y es que pintar en la pared es una de las cosas que ejerce sobre ellos mayor atractivo. Así que, si no puedes evitarlo, dale la vuelta a la situación y ayúdalos a que potencien esa vena artística. Déjalos una pared entera para ellos solos y revístela con pintura de pizarra. Se aplica como cualquier producto al agua, y para limpiarla basta pasar un paño humedecido, y listo. Es el mejor lienzo para dibujar o escribir con tiza ¡y no tendrás que repintar la habitación una y otra vez! 

Su habitación en un espacio para el juego

Más espacio para jugar con ellos 

Todavía recuerdas cómo disfrutabas en tu infancia jugando a todas horas. Lo pasas aún en grande viendo a tus hijos hacerlo y te encanta dedicar todo el tiempo que puedes a compartir sus juegos. Es uno de los mayores placeres del día. Y es que para ellos es tan básico como comer o dormir. Por eso hay que procurar que en su dormitorio haya suficiente espacio para realizar esta actividad. No lo abigarres de muebles y convierte una zona amplia en un auténtico parque de juegos es una magnífica idea. Una pequeña valla de madera pintada te servirá para delimitarla. Dentro, instala una casita que puedes hacer con listones de madera, para que además guarden sus juguetes. Será el mejor regalo para tus chiquitines.  

Su habitación en un espacio para el juego

Andar descalzo ¡qué gozada! 

Quitarse los zapatos: ya desde bebés no hay cosa que más les guste a los niños. ¿Y a quién no? Andar con los pies desnudos es un placer, y más si se pisa sobre una base suave, mullida y cálida. No renuncies a las alfombras en los cuartos de tus hijos. Hay tantas versiones y posibilidades para elegir, que seguro encuentras la que más te conviene, tanto por su material como por su grosor y tamaño: quizás prefieras que cubra el cuarto por completo o que solo le sirva para no estar en contacto directo con el suelo. Las alfombras son el asiento más cómodo para ellos; incluso en verano puedes poner un modelo ligero, de material plástico o fibras naturales, que será la mejor base para que estén fresquitos y para sentarte a su altura.

Su habitación en un espacio para el juego

Recoger la habitación, ¿quién dijo que es aburrido? 

Sí, sí, jugar está muy bien. Sacar del juguetero todo lo que hay para decidir qué muñeco preferimos hoy, también; tampoco está mal convertir en cuadros las paredes... Pero luego, ¿quién recoge? La organización es un hábito que debes fomentar desde la más tierna edad y siempre a través del cariño, pero tendrá más garantías de éxito planteándolo como un juego. 

Su habitación en un espacio para el juego

Por ejemplo, si colocas debajo de la cama unos cajones a los que añades unas ruedas y un tirador, no solo aprovecharás ese espacio para guardar juguetes; los pequeños encontrarán muy divertido entrar en esta cueva y extraer fácilmente las cajas tirando de ellas para dejar de nuevo todo en su sitio. Otro modo de enseñarles a recoger es “inventando” unos cofres del tesoro. Coloca varias cajas de distintos tamaños, por ejemplo en unos estantes, que los niños deberán rellenar con cuentos, muñecos, etc. Para que distingan su contenido por sus formas, colores o texturas, elige contenedores transparentes, y añádele unas gotas de misterio: seguro que les encanta guardar sus juguetes preferidos en estos cofres tan especiales...

Su habitación en un espacio para el juego