Todo lo que tienes que saber sobre geranios 

Los geranios son comunes en patios, ventanas y balcones. Su colorido, belleza y facilidad de cuidados las convierten en una de las plantas con flor con más éxito.  

El geranio es una de las plantas favoritas y más utilizadas para decorar balcones y ventanas y esto es debido a la sencillez que suponen sus cuidados frente a la belleza que aportan. Existen más de 240 variedades de geranios y, aunque está muy extendida por la geografía española, lo cierto es que llegó a España, procedente de Sudáfrica, en el siglo XVIII. 

Todo sobre los geranios

Lo mejor del geranio, además del amplio abanico de colores que ofrecen sus distintas variedades, es que se adapta muy fácilmente a cualquier entorno y puede dar flores de manera ininterrumpida de primavera a otoño.

Tipos de geranios

  • Geranio zonal 

También conocido como Pelargonium zonale. Este tipo de geranios es el más popular debido a la gran cantidad de flores que ofrece. Pueden alcanzar una altura de hasta 2 m, pero lo habitual es que no superen los 50 cm. Sus flores pueden ser simples o dobles y nacen ininterrumpidamente desde primavera hasta otoño si está situada en una zona con sol. Sus colores pueden ser rojo, blanco, rosa o naranja. 

  • Geranio limón

Geranio limón o Pelargonium crispum es un planta ligeramente arbustiva, de hoja perenne. Sus hojas son de un color verde intenso y rizadas que desprenden un fuerte olor a limón que dan el atractivo a la planta. Este característico aroma la convierte en un repelente natural para los mosquitos. Sus flores son pequeñas y de color morado claro.

  • Geranio malvarrosa  

Geranio malvarrosa o Pelargonium capitatum es una planta arbustiva de hoja perenne. Es una especie de poco crecimiento: puede llegar a alcanzar hasta 60 cm de alto y hasta 1,5 m de ancho. Sus flores desprenden un agradable olor a rosa, de ahí que también se la llame rosas perfumadas pelargonium. El color de sus flores oscila entre el rosa suave y el violeta. Es una planta muy valorada en el mundo de la cosmética, ya que el aceite que se le extrae tiene propiedades cicatrizantes y suaviza la piel. 

  • Geranio común 

También Pelargonium Hortorum o malvón. Es un híbrido entre el P. zonale y P. inquinans. Estas plantas presentan un tallo suculento y pueden llegar a medir 60 cm. Sus tallos son suculentos y las hojas, de un verde intenso, tienen forma de riñón (reniformes). Sus flores pueden ser blancas, moradas o rojas.

Todo sobre los geranios

Cómo cuidar los geranios

- La luz: una de tus prioridades debe ser buscar la ubicación perfecta para tu geranio. Los geranios requieren una media de 6 horas para un correcto desarrollo, por eso son residentes habituales de balcones y terrazas. Son capaces de aguantar temperaturas de hasta 30º, por lo que es aconsejable situarlos donde les dé el sol por la mañana, ya que el sol de la tarde puede dañar la planta. Asimismo, tampoco es aconsejable situarlas en un lugar en el que nunca reciban los rayos directos de sol, porque no crecerá frondosa. En el caso de que la tengas en el interior de tu casa, sitúala orientada al sur para que reciba la mayor cantidad de luz que sea posible. 

- El riego: es también muy importante para que tu geranio crezca fuerte y frondoso. Durante los meses más calurosos hay que mantener la planta hidratada constantemente, siempre con cuidado de no regarla en exceso. Demasiada agua puede provocar la pudrición de las raíces. En verano puedes regarlas unas dos o tres veces por semana, mientras que durante la primavera y el otoño con una sola vez será suficiente. Finalmente, si es invierno y ha perdido todas sus flores, reduce el riego a una vez al mes o, incluso, menos. 

Todo sobre los geranios

Al regar tus geranios, debes prestar especial atención de no mojar las hojas y flores. Lo más adecuado es depositar el agua en el plato de la maceta, para que el sustrato absorba el agua que necesite. Si mojas sus hojas y flores, perderán color, aunque no afectará a la salud de la planta.

- La temperatura: aunque los geranios son unas plantas muy resistentes, además de proporcionar muchas horas de luz y mantener el sustrato húmedo, hay que protegerlos ante las bajas temperaturas ya que no toleran bien el frío. Si están plantadas en el jardín, puedes cubrirlas con un velo o manto de hibernación, que dejan pasar la luz, el aire y el agua pero abrigando a las plantas. En cambio, si las tienes en maceta, las puedes colocar en una zona interior en la que haya luz abundante, ventilación y lejos de la calefacción.

La importancia de la poda

La mejor época para podar un geranio es tras la floración veraniega, es decir en otoño. Aunque si vives en un lugar con inviernos muy fríos, es aconsejable retrasar la poda hasta finales de la estación o principios de primavera, justo antes de que florezcan. Y, lo mejor de todo, es que puedes utilizar los restos como esquejes para plantar nuevos geranios. Cuando no se poda un geranio, este se espiga. 

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