6 ideas para crear tu zona de estudio en casa

¿Cada vez pasas más tiempo estudiando en casa?, ¿por qué no diseñas una zona de estudio a tu gusto? Con unas ideas sencillas y fáciles de poner en práctica puedes disfrutar de un espacio donde concentrarte, sin que te falte ningún elemento o detalle. Conseguirás un rincón a tu medida y con personalidad,  y sin pasarte de presupuesto.

1. Una mesa-escritorio... ¡Y mucho más!

Si necesitas tener los libros y todos tus apuntes bien organizados y a mano para consultarlos siempre que quieras, ¿por qué no te decantas por una mesa escritorio con estantería incorporada? En concreto los modelos que incluyen una columna lateral con varias repisas:apenas te quitarán metros en tu zona de estudio y a cambio ganarás mucho en capacidad de almacenaje porque llegan casi hasta el techo. Sus medidas son: 120 cm de ancho x 144 cm de alto y 50 cm de fondo.

Con esta solución puedes aprovechar muy bien ese espacio junto a la ventana, que suele estar inutilizado. Pero hay más opciones: por ejemplo, colocar la mesa como si fuera un elemento divisorio dentro del cuarto, separando dos ambientes: la zona de descanso y la de estudio. Es una idea más original y te quedará muy bien si dispones de una estancia grande. 

Tu primera zona de estudio

 

2. Un tablero y unos caballetes personalizados y, ¡listo! 

Un lugar cómodo para montar una zona de estudio en casa, hacer los trabajos de clase y apoyar el ordenador puede consistir en una sencilla mesa compuesta por dos elementos. Como superficie, un tablero de melamina y de base, unos caballetes de pino o metálicos. Es una propuesta facilísima y económica y no tienes que renunciar a que sea una zona decorativa y muy de tu estilo.

Elige el color del tablero que más te guste: lo hay en rojo, blanco, azul, morado, madera… Y si te apetece personalizar las patas, píntalas de un tono llamativo, o bien neutras para que encaje mejor con el resto de la decoración.

Aún será más práctico si completas el conjunto con una cajonera donde dejar las carpetas y acoplas un flexo con pinza en la mesa, sobre todo si tus estudios y exámenes te exigen estudiar hasta tarde.

Tu primera zona de estudio

3. Una zona de estudio superdecorativa y con luz natural

Tu zona de estudio puede ser la más molona con una paleta cromática a base de tonos acogedores; te ayudarán a estar concentrado y podrás realizar combinaciones llenas de armonía. Si tu habitación recibe una buena fuente de luz natural la mayor parte del día, lo ideal para trabajar, podrás jugar con dos colores bien distintos en las paredes. Uno más cálido junto a tu lugar de trabajo y otro más frío en la zona donde duermes.

Después, utilízalos también para los muebles y accesorios de la habitación. Si lo prefieres, algo más rebajados en intensidad. Pueden estar presentes en los estantes, en las patas de las mesas, en las cajoneras… e incluso en el estor plegable o la ropa de cama.

Y no olvides rodearte de esos objetos de mesa y complementos que te permitirán encontrarte aún más a gusto. Como un gran corcho en la pared. Así podrás tenerlo todo a golpe de vista: el horario de clases, las fotos de los amigos, la entrada del último concierto, etc.

Tu primera zona de estudio

4.  Tus mejores aliados para el orden que necesitas

Una zona donde estudiar, trabajar con el ordenador y escribir requiere mucho orden a su alrededor. Es la mejor manera de sentirse bien en ella sin que los papeles y otras pertenencias te vayan comiendo terreno. Hay numerosas soluciones que te valdrán. Para el material de consulta que no usas a diario y que sin embargo ocupa bastante, son muy prácticas las cajas de plástico con tapa, así no entrará polvo en su interior.

Para tener controlado todo lo que necesitas tener sobre la mesa puedes crear pequeños puntos donde guardar material de escritorio con cajitas de madera alineadas, o si lo prefieres colgadas en la pared. Y los colgadores adhesivos o con ventosa son de gran utilidad para dejar la mochila, el casco de la bici… ¡Resérvales un hueco!

Tu primera zona de estudio

5.  Un estudio mini hecho por ti... y además, ¡plegable!

Si te gustan las propuestas decorativas DIY, ¿qué tal montar una pequeña zona de estudio en tu casa? Así el hecho de que ésta sea más bien pequeña, o se trate de un apartamento, no será un inconveniente. Una de las ventajas de esta original solución, es que está pensada para ser plegable. Es decir, cuando no la vayas a usar no se notará que está ahí porque quedará pegada como un mural a la pared.

¿Quieres tomar nota de lo que tendrás que usar? Tan solo unos tableros que te cortamos a la medida que necesites, unas bisagras de piano, un tirador y unos tacos para fijarlos a la pared donde vayas a montar esta oficina mini. Mira bien todos los colores y acabados que puedes elegir para los tableros y si te apetece añadirle algún plus decorativo, basta con dar pintura de pizarra y magnética al lateral que más se luce y ¡a presumir!

Tu primera zona de estudio

6. Una iluminación artificial adaptable y con accesorios integrados

Aunque la luz natural es la mejor herramienta con la que contar en una zona de estudio como la tuya, no siempre es posible disponer de ella. Una iluminación artificial bien pensada será su mejor sustituta, y desde luego un elemento imprescindible si te gusta estudiar de noche.

Busca lámparas que se adapten bien a tu espacio, se enciendan y apaguen sin ningún esfuerzo de forma táctil y te garanticen una luz regulable en tono e intensidad. Los flexos LED son perfectos si tienes una mesa pequeña porque ocupan muy poco sobre el tablero, y más aún si son plegables. Incluso hay modelos que incorporan accesorios para que te ahorres tenerlos desplegados sobre la mesa: desde reloj, a indicador de temperatura y puerto USB.

Tu primera zona de estudio