Crea tu primera zona de para estudiar

Si te acabas de mudar a un piso compartido y necesitas una zona de estudio, ¿por qué no la diseñas a tu gusto? Elige un tablero y unos caballetes que puedes pintar y después añade los complementos que más te gusten. Conseguirás un estudio con personalidad y a un precio muy económico.

Tu primera zona de estudio

Compartir piso no está reñido con tener una habitación confortable y equipada con elementos funcionales y decorativos. Con unos cuantos detalles, puedes convertir una estancia impersonal en una habitación a tu gusto. Entre las ventajas de nuestra propuesta: los productos no necesitan apenas instalación y los podrás trasladar fácilmente si te mudas de piso.

Tu primera zona de estudio

Un cómodo espacio para el estudio

Si vas a compartir piso porque te mudas de ciudad para estudiar en la universidad, necesitarás un espacio cómodo para estudiar, hacer los trabajos de clase y apoyar el ordenador. Fabricar una mesa de estudio amplia con una tapa de melamina y dos caballetes de pino es sencillo y es muy económico. Elige el color de tablero que prefieras (blanco, rojo, azul, morado, madera...) y si quieres personaliza las patas pintándolas de un color llamativo o de uno neutro, que encaje más con la decoración. Si quieres, completa la mesa con una cajonera.

Si los exámenes y trabajos te exigen estudiar hasta tarde, opta por una iluminación extra para la mesa como un flexo con pinza.

Tu primera zona de estudio

Marca la diferencia

Los detalles son la clave para marcar la diferencia y hacer más tuya la habitación. Combina los colores de elementos como la lámpara, la alfombra o los estantes. El contraste lo darán los tonos complementarios, en el estor plegable o la funda nórdica. Coloca también un gran corcho. Te ayudará a tenerlo todo a golpe de vista: el horario de clases, las fotos de los amigos, la entrada del último concierto, etc.

Tu primera zona de estudio

Para ordenar tus cosas te aconsejamos que utilices cajas de plástico con tapa. Muy útiles para optimizar el espacio y organizar la ropa de cama o las prendas que no necesitan estar colgadas. Los colgadores adhesivos o con ventosa también son una opción útil para dejar, por ejemplo, la mochila o el casco de la bici.