Utiliza un color distinto para cada habitación y refuerza la luminosidad y la personalidad de cada espacio 

La elección del color es algo muy personal pero no hay que olvidar su influencia en nuestro estado de ánimo. Los colores pueden relajar, apasionar o reforzar nuestra concentración por lo que unos son más adecuados que otros para determinados espacios. Te indicamos algunas pautas para conseguirlo.

Vitaminas para la cocina 

La cocina es el lugar ideal para reunirse, saborear una buena comida y pasar un buen rato. Los colores dinámicos y alegres son, por lo tanto, los más adecuados. Con el color rojo o el frambuesa te darán ganas de disfrutar la vida al máximo pero también despertarán tu apetito y ansiedad si estás a dieta. Si prefieres un ambiente más relajado, evítalos. Si prefieres una versión más suave, el naranja también pone de muy buen humor.

Un color distinto para cada habitación

Relajación en el dormitorio 

El dormitorio es el lugar de descanso por excelencia y es importante que prime la relajación. Por este motivo, elegiremos colores especialmente suaves. La combinación de colores naturales como el blanco o el beige es un gran clásico que funciona bien, sea cual sea el estilo de la habitación. 

Otra opción es la paleta de colores fríos. El azul es un básico, que te permite infinitas variaciones desde el azul cielo al azul petróleo pasando por el azul Klein o incluso el verde azulado tan de moda.  O puedes combinar diferentes azules para crear un ambiente único. 

Un color distinto para cada habitación

El verde también es bienvenido en una habitación, ya sea en tonos primaverales y frescos o verdes grisáceos como el tilo, el verde salvia o el eucalipto. El malva también ha vuelto en los últimos años, especialmente en los tonos lilas. 

¿Y para los niños? Es frecuente ver colores primarios o más vivos en las habitaciones de los niños y puede ser conveniente invertir la tendencia y ofrecerles también un espacio para el descanso y la paz. Colores suaves y frescos como para los adultos o bien un espacio neutral con pequeños toques de colores brillantes si les gustan.

Creatividad para el pasillo 

El pasillo es la zona de paso por excelencia y puedes atreverte con todo. Pero a menudo, la ausencia de luz guía la elección del color. Puedes optar por los blancos con color, es decir, los blancos rotos con un toque de amarillo, rosa, azul, marrón ... Esto te permite mantener un color muy luminoso a la vez que le das un toque de personalidad. Igualmente puedes hacer justo lo contrario y elegir tonos oscuros y opacos. De esta forma, obtendrás un resultado poderoso, al estilo de un gabinete de curiosidades o de una galería de arte. Decántate por el borgoña oscuro, el azul noche, los púrpura casi negros, o los verdes bosque ... Con una buena iluminación y bonitos cuadros en la pared, el pasillo tendrá una decoración que no pasará desapercibida. 

Un color distinto para cada habitación

Concentración para la zona de trabajo 

En el despacho, tu estado de ánimo es fundamental. Evita los colores que alteren como los rojos oscuros o los que ponen triste como el marrón o algunos grises. Los colores neutros y naturales siempre funcionan y además dan luminosidad. El verde es un color ideal porque permite concentrarse. Si buscas la inspiración o trabajas para otros, el amarillo es una buena idea. El morado oscuro o el violeta son los colores del espíritu, ideales si lo que quieres es fortalecer tu intuición o tus sentimientos. Añade algunas plantas verdes para estimular tu vitalidad y ¡listo!

Un color distinto para cada habitación

Sala de estar a tu medida 

Es probablemente el espacio en el que es más difícil definir reglas generales porque, en tu salón, puedes experimentar cosas muy diferentes: relajarte en el sofá después de un día intenso, jugar con los niños el domingo por la mañana, reírte y charlar con tus amigos pasada la medianoche. Descubre algunas ideas para diseñarla según tus preferencias.

La sala de estar es una opción sin riesgos. Si eliges tonos naturales en beige o gris perla mezclados con blanco, te asegurarás una habitación tranquila donde siempre estarás a gusto. Para un poco más de originalidad, puedes explorar la paleta otoñal en tonos ocre o marsala.

Un color distinto para cada habitación

¿Te gustan los ambientes dinámicos? ¿Por qué no te atreves con un color fuerte como el rojo, el amarillo o el naranja? Puedes jugar con este color en una pared y definir una zona de tu sala de estar: el sofá, la biblioteca o el comedor. Opta por acabados mate pero lavables que suavizan y dan elegancia a los colores llamativos. De lo contrario, puedes usar la regla 85/10/5, es decir, el color dominante en el 85% de la superficie, el color secundario en el otro 10% y para acentuar, un tercer color al 5%. Esta ecuación garantiza una variedad personal y equilibrada.

En resumen: elige el color correcto para cada espacio 

  • Apuesta por colores dinámicos para la cocina
  • Elige colores fríos y suaves en el dormitorio
  • Atrévete con todo en el pasillo
  • Opta por los colores que mejor se adapten a ti en la oficina
  • Personaliza los colores para el salón