¿Invitados a dormir? Aquí tienes la solución para que se sientan como en casa 

¿Imaginas ganar una habitación completa extra? Perfecta para los invitados que se quedan a dormir o para sacar partido al espacio en un estudio mini. Tendrás una cama lista para usarse. ¿Te preguntas cómo es posible? ¿Crees que no tienes espacio? Pues te va a encantar la transformación que ha experimentado este salón al elevar el comedor.

La visita de esos amigos que viven fuera, una reunión que se alarga hasta la madrugada y tras la que es mejor que tus familiares se queden a dormir o para esa ocasión en la que tienes que hacer un hueco a alguien por cualquier motivo. Nunca viene mal tener una cama extra, pero si además consigues ganar casi una habitación completa, tu gente se sentirá como en casa.

Esta idea es perfecta para espacios pequeños. Incluso, puedes aplicarla en un estudio mini. Se trata de ganar altura en una zona del salón para ocultar una cama debajo de la estructura. Una cama que, además, puede asomar solo como asiento en la zona de estar. Y ambas soluciones a través de un mueble polivalente y decorativo, que delimitará los ambientes y con el que ganarás espacio de almacén y hará de cabecero con mesillas. Y todo realizado con madera, tan cómoda de trabajar y cálida. ¿Quieres ver más?

Coqueto salón de día, acogedor y confortable dormitorio de noche 

De día, un salón y comedor ordenados, decorativos y espaciosos. De noche, un dormitorio completo. Y tan fácil de pasar de un ambiente a otro con un solo gesto (¡tirar del frente de un cajón para sacar la cama!). 

Un cuarto extra en el salón

Manos a la obra. Se trata de crear una estructura elevada en una zona del salón para que la cama se oculte en su interior. Así tendrás dos ambientes delimitados: el comedor en la zona elevada y un rincón de estar en la inferior. Entre ambos, un mueble polivalente que por un lado hace de aparador, perfecto para guardar, por ejemplo, la vajilla. Por el otro, se integra en el saloncito de madera discreta.

Un cuarto extra en el salón

Durante el día, si necesitas asientos extra en la zona de estar, podrás sacar ligeramente la cama y tendrás un sofá con solo colocar algunos cojines en el respaldo.

Un cuarto extra en el salón

Y por la noche… ¡transformación total! Con solo tirar del frente del cajón tendrás lista la cama para usar. El colchón se apoya sobre una estructura con ruedas, que facilita el desplazamiento. Y los dos compartimentos laterales del mueble hacen de mesillas con sendas lamparitas y el espacio necesario para dejar el móvil.

Un cuarto extra en el salón

Detalles que dan valor 

Para conceder algo de privacidad a la nueva habitación ganada, instala un riel en el techo con unos visillos. Cuando la cama esté desplegada será una manera de acotar el ambiente y que quede menos expuesto.

Un cuarto extra en el salón

Y como se trata de rentabilizar el espacio, los escalones por los que se accede al comedor son dos cajones perfectos para que los invitados guarden su ropa o para que tú organices la ropa de cama, mantas y almohadas en su interior.

Un cuarto extra en el salón

El mueble entre el comedor y el saloncito está diseñado al milímetro. Así, debajo de los compartimentos que hacen de mesillas –y que pueden ser dos estantes para libros- hay otro espacio de almacén con puerta. ¿Qué vas a guardar? Botellas, discos, revistas, copas…