Convierte tu casa en un hogar sostenible 

Quieres tener una casa verde. Pero no en su color, sino en sus principios decorativos, dando vida a un espacio doméstico sensibilizado con la sostenibilidad y comprometido con el medio ambiente. Empieza poco a poco adoptando medidas sencillas pero eficaces y rentables para ahorrar agua y energía. Opciones que te ayudarán a mejorar el aire de las habitaciones, a rodearte de una decoración más sana y respetuosa con los bosques, a mejorar la calidad del agua que bebes y a disfrutar de un jardín donde impere la ecología. Son ideas que te ayudarán a ser más ecofriendly, a dar vida a un hábitat mejor y a poner tu granito de arena para cuidar del Planeta. 

Paredes y techos sostenibles con pinturas eco

Quieres que todas las habitaciones de tu casa se vuelvan más ecológicas y saludables, que su decoración sea sensible a la sostenibilidad, pero la realidad es que no sabes muy bien por dónde empezar. Como punto de partida, puedes comenzar por sus techos y paredes. Pinta estas superficies con pinturas elaboradas con sustancias vegetales y contribuirás a preservar el medio ambiente, pues son biodegradables. A diferencia de las pinturas convencionales, no incluyen en su composición derivados del petróleo o productos sintéticos. Además estas pinturas son excelentes aliadas para cuidar de tu salud. ¿El motivo? No contienen metales pesados y por lo tanto de ellas no emanan componentes tóxicos. Al aplicarlas, notarás que no desprenden ese olor intenso e inconfundible, similar al pegamento, porque su base es el agua y no llevan disolventes. Así de fácil y de eficaz.

Un hogar sostenible

Y si te gusta utilizar barnices, elígelos con Etiqueta Ecológica Europea. Con estas opciones tu espacio doméstico se volverá más saludable, envuelto en una atmósfera más sana, en total sintonía con la ecología y el uso de productos con menor impacto en el medio ambiente.

Ahorrar agua y energía: un consumo responsable 

Sabes que tu cocina y tu baño son espacios imprescindibles para vivir de una manera comprometida con el consumo responsable del agua y de la energía, además del considerable ahorro obtenido en sus respectivas facturas. La grifería es la clave para comenzar a consumir bajo este principio, sin que sea fundamental cambiarla por un modelo con prestaciones especiales. A veces, solo es cuestión de instalar un aireador de caudal en la boca de tu grifo. Esta pieza logrará mezclar el agua con aire, reduciendo hasta un 50% el consumo.

Los grifos con maneta de doble posición también te ayudan a consumir ahorrando. Al tener un tope de apertura a mitad de su giro impiden que salga un 50% del caudal. Perfecto. Si necesitas el 100% del agua, solo tienes que presionar sobre él y objetivo cumplido.

Un hogar sostenible

Ahorrar y consumir menos energía a la vez es posible. ¡Claro que sí! Una opción más que recomendable que puedes poner en práctica con los grifos termostáticos. Se caracterizan porque mantienen la temperatura del agua constante y tardan menos en calentarla que los modelos tradicionales. Es decir, no solo ahorran agua al no malgastarla esperando que salga como tú quieres. Además, con ellos la caldera reduce su consumo energético porque alcanza el calor enseguida.

Espíritu ecofriendly con muebles y materiales de madera certificada 

Nada como apostar por la madera certificada tanto para disfrutarla en tus suelos, como en revestimientos, carpinterías y mobiliario de exterior (¡recuerda! Da rienda suelta a tu imaginación y llévate dentro algún mueble de jardín, será como tener un pedacito de exterior dentro de casa). Así sabrás que estás contribuyendo a la conservación de los bosques, pues estas maderas proceden de espacios naturales bien gestionados, proporcionando beneficios ambientales, sociales y económicos. Te preguntarás cómo puedes saber que de verdad son ecológicas. Es muy sencillo. La etiqueta de estas maderas muestra los sellos de las certificaciones FSC y PEFC que garantizan su gestión responsable. 

Un hogar sostenible

Tus plantas, más ecológicas que nunca 

Las plantas que cuidas con tanto cariño en el jardín o en la terraza de casa también pueden conectar con tu espíritu sostenible y tu sensibilidad hacia el cuidado del medio ambiente. Te sentirás realmente bien elaborando tu propio abono mediante compostadores domésticos. Es muy sencillo. ¿Te animas? Primero es preciso guardar residuos orgánicos, como por ejemplo hojas secas, restos de vegetales, cáscara de huevo y trozos de cartón. La realización del abono consiste en introducir los residuos en el compostador alternando capas de desechos secos con otros frescos, removiendo con un aireador hasta que el recipiente esté lleno. Seguro que la experiencia te hace sentirte más cerca de la Naturaleza. El siguiente paso es echar un acelerador para descomponer el compost. Cuando veas que la mezcla huele a tierra y su aspecto es homogéneo, ya tendrás tu propio compostaje. ¡Bien! Un truco para obtener con rapidez el abono: cuanto más pequeños sean los trozos de materia orgánica, más rápido se descompondrá. Nada como emplear un biotriturador para desmenuzar restos de  madera, poda y hojarasca. ¡Bienvenido al universo ecofriendly

Un hogar sostenible

Agua de lluvia para regar tu jardín: el ciclo de la vida 

El salón, la cocina, el baño, tu dormitorio… Toda tu casa se ha vuelto mucho más sostenible gracias a esos materiales y pinturas eco que has introducido, a las soluciones que has adoptado para reducir el consumo de agua, y a la opción de crear con tus propias manos el abono para las plantas. Si tienes jardín, ahora le toca el turno a él. Un espacio natural envidiable que puede estar perfectamente ligado a los principios de la sostenibilidad convirtiéndolo en un lugar autosuficiente para el riego. Te preguntarás cómo. Anímate a utilizar depósitos pluviales para aprovechar el agua de la lluvia, recogiendo la que se acumula en bajantes y canalones.

Un hogar sostenible

Con estos depósitos contribuirás a cuidar el medio ambiente y reducirás considerablemente tu gasto de agua en riego. Podrás regar el césped, tu preciosa zona de flores, ese pequeño huerto que enseñas con orgullo a tus invitados, e incluso tu rincón con árboles que da una sombra fantástica. Estos contenedores son de polietileno y puedes encontrarlos con diferentes capacidades: entre 210 litros y 3.000 litros. También se presentan con distintas formas para que sea más fácil adaptarlos a cualquier espacio. A la hora de acoplarlos, piensa bien tus necesidades, y procura ponerlos en un lugar donde haya sombra. Seguro que das con el sitio perfecto en tu jardín, ahora mucho más cuidadoso con el hábitat natural.