Una casa que cuida de ti

Nuestra casa es nuestro castillo. Nos da cobijo, nos refresca en verano, expone nuestras obras de arte y guarda nuestros recuerdos. Nos provee de agua y calor, y vela nuestros sueños. Y además, también puede cuidar de tu salud: te contamos cómo.

Entornos sanos… con sentido común

La casa es el lugar donde más tiempo pasamos. Aunque la rutina laboral ha logrado que comparta este honor con el lugar de trabajo, sigue siendo el sitio en el que dormimos, descansamos, invitamos a nuestros amigos y criamos a nuestros hijos. Por eso es importante que el ambiente que se viva en casa sea saludable: en este sentido, la lógica y el sentido común se convierten en nuestros mejores aliados. Una casa con corrientes de aire, humedad, ventanas que no aíslan o ruidos constantes está lejos de ser un entorno sano. Antes de empezar a pintar o a cambiar las cortinas, piensa qué aspectos de tu casa no te convencen y cómo los podrías solucionar. Cuando los arregles, te sorprenderá ver lo bien que te sientes.

Una casa que cuida de ti

El Sol es salud

Sin el Sol no habría vida en la Tierra. Así de sencillo. Los rayos del Astro Rey nos proveen de vitamina B, hacen crecer las plantas y nos suben el ánimo. Pero además, combinados con ciertas sustancias pueden eliminar las sustancias contaminantes y los agentes bacterianos presentes en el aire. Este hecho es la base de las pinturas fotocatalíticas, que una vez aplicadas en las paredes actúan cuando la luz solar incide sobre ellas. Increíble, pero cierto: eliminan malos olores, previenen el moho… ¡Auténticas cuidadoras de tu salud!

Una casa que cuida de ti

Sube el confort, baja el consumo

Una casa calentita y acogedora en invierno y fresca en verano es un lujo al que nadie quiere renunciar. El gasto energético es insoslayable, pero se puede reducir: algo fundamental para nuestro bolsillo y, sobre todo, para el cuidado del planeta. De nuevo, tu casa viene en tu ayuda: si está bien aislada, el gasto bajará. Hoy día hay aislantes ecológicos que no desprenden partículas y son de producción sostenible, así como productos que podemos colocar nosotros mismos. Cosas tan básicas como escoger ventanas con doble acristalamiento, poner alfombras y cortinas de calidad y sellar bien las zonas donde se produzcan corrientes de aire supondrán una diferencia abismal. No querrás salir de casa, te lo garantizamos.

Una casa que cuida de ti

¿Buscas casa?

La aventura de vivir y disfrutar de tu casa comienza cuando empezamos a buscarla. De alquiler o comprada; de ciudad o de campo; piso o unifamiliar… Todas ellas comparten una serie de aspectos previos que se deben tener en cuenta antes de lanzarse a la aventura.

  • Buenos vecinos. Aunque es difícil saber cómo serán nuestros vecinos, nunca está de más preguntar al vendedor o al agente inmobiliario quiénes viven en el inmueble, sus edades, si hay pisos de estudiantes, si alguno está vacío…
  • ¿Cómo es el entorno? Cuando visites la casa, te quedarás sin saber lo que pasa en el barrio a otras horas. Date una vuelta por la tarde-noche o cuando se ponga el sol para ver si hay bares ruidosos, zonas de fiesta, tráfico…
  • ¡Llévate la brújula! La orientación es algo fundamental. Las casas orientadas al Sur y al Oeste reciben más horas de sol que las orientadas al Este o al Norte, y más aprovechables (ya que el sol entrará por la tarde). Tenlo muy en cuenta y no te arrepentirás.