Más espacio para compartir la cocina en familia 

Fran, Begoña e Isaac adoran compartir momentos juntos en la cocina. Mientras preparan los platos, se ponen al día de sus vidas. Estaban deseando actualizar la imagen de su desfasada cocina por una más actual. Había llegado el momento, pero ¿era posible ganar más espacio de almacén y que resultase espaciosa?

¡Menuda transformación! De una cocina con pesados muebles en madera, bastante desactualizados, a un espacio más acorde a los gustos de Fran, Begoña e Isaac, los propietarios y cocinillas de la casa. La familia estaba entusiasmada con el cambio, imaginaban su cocina más espaciosa, cómoda y moderna. Querían ganar sensación de amplitud e, incluso, demandaban una mayor capacidad de almacén, ya que a los tres les gusta cocinar y acumulan muchos productos y menaje. Pero tenían la duda de si sería posible rentabilizar los 12 metros cuadrados con los que contaban. No es una cocina pequeña, pero ¿quizá al incluir más armarios, perderían amplitud? Y ¿dónde y cómo ganar espacio? La cocina ha mejorado en funcionalidad gracias a soluciones concretas de distribución o la puerta doble corredera de acceso.

La solución fue aprovechar cada centímetro, sin saturar, con muebles de altura y fondo adecuados a cada frente. Además, se modificaron también las puertas de entrada a la estancia. Adiós al diseño abatible y bienvenidas las puertas correderas, que dejan despejada la zona central y conceden mayor libertad de movimiento.

Todo al blanco 

En esta ocasión el color blanco era un aliado perfecto. Da sensación de amplitud y potencia la luminosidad, algo que encajaba en los deseos de la familia. Los muebles Milano, de líneas rectas, frentes lisos, todos en color blanco y con tiradores en acero, que se combinan en vertical y en horizontal en puertas y cajones, eran perfectos. Pero también había que actualizar los revestimientos. En el suelo, un laminado imitación madera en tono grisáceo blanqueado. Resistente, discreto a la suciedad y actual.

Una cocina para vivirla en familia

En las paredes se ha utilizado pintura lisa en gris azulado intenso, que añade contraste y profundidad, protegida en el frente de la zona de cocción por un panel imitación mármol. ¡Un toque actual y práctico que resulta muy elegante!

Capacidad de almacén 

Para que la nueva cocina, tanto el mobiliario como su distribución, respondiera a las necesidades de la familia y el equipamiento fuera el deseado, se ha aprovechado cada recoveco del espacio con muebles en forma de L, de altura casi hasta el techo salvo en la zona que coincide con la ventana –donde se mantuvo el fregadero- y sobre la placa de cocción. Ahí se ha instalado una campana decorativa en acero.

Junto a ella, muebles en  columna, perfectos para almacenar, y el horno y el microondas, instalados cerca de la zona de trabajo. ¡Trocear, salpimentar y a hornear! Y para hacer más cómodo el trabajo de preparación de la comida, bajo la placa de inducción –un modelo de grandes dimensiones que permite preparar los platos de toda la familia al mismo tiempo-, unas gavetas de gran capacidad en las que ordenar ollas y cacerolas.

Una cocina para vivirla en familia

Y en la pared de la izquierda según se accede, un armario de fondo reducido, que no resta amplitud, pero ofrece la posibilidad de organizar el menaje, la vajilla, los vasos e, incluso, los pequeños electrodomésticos de uso frecuente –como el exprimidor, el tostador o la batidora- en un mueble de persiana junto al fregadero. Todo queda a mano pero fuera de la vista con lo que la sensación de orden es total.