Una corona de Navidad con una percha y bolas de colores

¿Qué es una Navidad sin una corona colgada en la pared o en una puerta? De este año no pasa que tengas la tuya. Abre el armario y coge una percha de metal. Sí, no nos hemos vuelto locos. Es la base para crear este adorno. Solo tienes que darle forma de círculo (lo que no te costará porque el metal de las perchas es resistente pero maleable al mismo tiempo). Recubre el círculo con varias vueltas de cinta de pintor que harán de base para pegar las bolas navideñas de colores. Aplica una gota de silicona caliente a cada bola para fijarla a la cinta y entre ellas para darle consistencia a la corona. Cuando hayas cubierto todo el círculo, añade otra fila interior de bolas, pegándolas por el lateral a las primeras. Remata con una ramita de acebo en el gancho de la percha. Sigue los detalles del paso a paso y presume de corona.