Descubre cómo disfrutar de tu piscina todo el año

Tener una piscina en el jardín es uno de los grandes alicientes para divertirse en verano. Es el escenario perfecto para los juegos de los más pequeños, y un lugar genial para el relax de los mayores. Descubre las soluciones que tienes a tu alcance para alargar la temporada de baño y sácale todo el partido a tu piscina.

Si eres de los que aman el verano y estás deseando que llegue el calor para darte un buen chapuzón en la piscina, te gustará saber que ya no tendrás que esperar tanto. Existen soluciones sencillas para disfrutar de los baños durante casi todo el año.

Una piscina para usar todo el año

Ya sean elementos para evitar que el agua se enfríe o sistemas para calentarla, el resultado será un periodo de uso mucho más largo. ¿Quieres saber qué puedes hacer para rentabilizar al máximo tu piscina?

Bañarte y nadar durante todo el año

España es uno de los países más soleados de Europa. Cuenta con un clima privilegiado que nos permite disfrutar a tope del exterior. Sin embargo, la temporada de piscina se reduce a unos 3 o 4 meses al año en prácticamente la totalidad del país.

Pero, ¿podemos conseguir que la época de baño sea más larga y así multiplicar los momentos de diversión? La respuesta es sí, y existen diferentes maneras de hacerlo.

Dado que la mayor pérdida de temperatura se produce por la superficie (nada menos que el 94%), el primer paso que debemos dar ha de ser en esa dirección. Por eso cubrir la piscina, ya sea con cobertores o con cubiertas rígidas, te ayudará a evitar que el agua se enfríe. Una vez en este punto, podrás pensar en un sistema para calentarlo y hacer que el baño sea mucho más agradable, independientemente de si quieres nadar en junio o en octubre.

Una piscina para usar todo el año

Evitar que el agua se enfríe con cobertores de verano

Si tu piscina está helada hasta en verano, seguramente es porque se enfría demasiado por la noche. Para evitarlo necesitas un buen cobertor que mantenga, e incluso consiga subir, la temperatura del agua (se puede lograr un ascenso de entre 3 y 8 grados).

Este tipo de cobertores de verano están fabricados con polietileno. La cara exterior suele llevar un tratamiento anti UV, mientras que la interior es de burbujas de aire. El cobertor crea un espacio entre el líquido elemento y el plástico que favorece el aislamiento térmico y mantiene el agua caliente. Además, este tipo de cobertores evitan la evaporación.

A la hora de elegir, has de saber que cuanto más gruesa sea la capa de polietileno, mayor será su resistencia y su calidad. Puedes comprar uno con medidas estándar o encargarlo a medida.

Además, conviene que te hagas con un enrollador, un elemento portátil fabricado de aluminio y acero, que resulta muy práctico a la hora de colocar y retirar el cobertor (piensa que tendrás que ponerlo cada noche y quitarlo por la mañana). 

Una piscina para usar todo el año

Cubiertas rígidas para climatizar la piscina

¿Quieres disfrutar y nadar hasta bien entrado el invierno? Entonces la solución será una cubierta rígida realizada con perfiles metálicos (normalmente de aluminio) y paneles de policarbonato. Existen diferentes tipos, modelos y alturas. Aunque pueden ser fijas, las retráctiles se recogen para dejar la piscina totalmente abierta durante los meses más calurosos.

Las cubiertas rígidas ofrecen muchas ventajas, además de alargar de forma considerable la temporada de baño. Mantienen el agua limpia durante el invierno e impiden caídas y accidentes de niños o mascotas.

Opta por modelos que lleven tratamientos protectores para que no les afecten los productos químicos ni la cloración salina. En la mayoría de los casos los paneles de policarbonato están equipados con filtros UV para evitar que se deterioren o amarilleen con el sol.

Una piscina para usar todo el año

Calentar el agua de la piscina, una solución infalible

En ocasiones, sobre todo si vives en una zona de clima frío, no bastará con evitar el enfriamiento del agua para prolongar el periodo de uso de tu piscina. Además, necesitarás calentarlo. Piensa que la temperatura ideal del agua para el común de los mortales oscila entre 27,5 y 29 °C, algo que puede resultar difícil de alcanzar en muchos lugares de la geografía española, incluso en verano

Existen diferentes métodos que te ayudarán a lograr este objetivo, desde sistemas solares hasta bombas de calor. Para dar con el más adecuado para ti has de tener en cuenta diferentes factores: el volumen de tu piscina, el uso que vas a hacer de ella y la zona geográfica en la que vives.

Una piscina para usar todo el año

Apuesta por la energía solar, limpia y renovable

Si vives en una región en la que brilla el sol, los calentadores solares pueden ser una buena opción para aumentar la temperatura del agua. Consiguen incrementarla de 3 a 6 ºC y tienen grandes ventajas, aunque no son adecuados para todas las piscinas.

Para empezar este sistema no consume electricidad, ya que usa la energía solar. Y en este mismo punto reside uno de sus mayores inconvenientes: dependen totalmente de la climatología. Es decir, si se nubla no funcionan. En cualquier caso, son una buena alternativa para piscinas elevadas que no sean demasiado grandes.

Una piscina para usar todo el año

Calentadores eléctricos, sencillos y efectivos

Adecuados para piscinas pequeñas (de hasta 50 m2), funcionan de forma sencilla utilizando la energía eléctrica para calentar el agua que llega del filtro. Tienen grandes ventajas: se instalan fácilmente, se adaptan a cualquier sistema de filtrado, son silenciosos y resistentes y no demasiado caros. Sin embargo, también tienen inconvenientes, como su alto consumo en energía eléctrica, mayor que el de las bombas de calor.

Además, es necesario que la potencia eléctrica contratada sea lo suficientemente alta como para que les permita funcionar sin problemas. A la hora de elegir un calentador eléctrico conviene tener en cuenta la potencia del mismo (que puede variar de 2 a 24 kW). A mayor potencia, mayor capacidad calorífica.

Bombas de calor, una solución a lo grande

Las bombas de calor son capaces de elevar la temperatura del agua de piscinas grandes (de hasta 200 m2). Trabajan de forma similar a los aparatos de aire acondicionado, que usan la energía calorífica del aire exterior para calentar el gas del circuito. Aunque inicialmente son más caras que los otros sistemas, después resultan más eficientes y consumen menos electricidad. Son silenciosas y rápidas. Sin embargo, hay algunos inconvenientes que debes valorar: como aprovechan el aire del exterior para calentar el agua, necesitan que fuera la temperatura sea al menos 5 °C superior (y eso solo puede garantizarse durante unos meses al año, de abril a octubre más o menos).

Una piscina para usar todo el año

Intercambiadores térmicos, calor compartido

Esta solución consiste en utilizar la caldera de la vivienda para calentar el agua de la piscina, sin importar que esta sea de gas, fuel o eléctrica. Se trata de un sistema fácil de instalar, aunque requiere que la caldera tenga potencia suficiente (sobre todo si va a usarse en invierno, al mismo tiempo que la calefacción de la casa) y que esté cerca de la piscina. 

A la hora de elegir el intercambiador térmico más adecuado, conviene tener en cuenta las dimensiones de la piscina. A mayor volumen de agua a calentar, se necesitará mayor potencia. Y a mayor potencia, menos tiempo tardará el sistema en calentar el agua.

También es importante tener en cuenta el método de limpieza que utilizas. Existen intercambiadores de calor específicos para piscinas de cloración salina, por ejemplo, capaces de soportar sin inmutarse la acción de la sal.