Una terraza, tres formas de vivirla 

Bonita, confortable y práctica. Pero también preparada para vivirla en cualquier momento del día (o de la noche) y, por supuesto, que vaya con tu personalidad. Tienes claro que quieres disfrutar de tu terraza y aprovecharla en cuanto el tiempo lo permita. Solo tienes que elegir el estilo que vas a darle. Prepara el picoteo, que hoy se sirve fuera.

En cuanto los días son más largos, el viento cede su lugar a la suave brisa y el sol calienta más, la vida dentro de casa se abre paso hacia el exterior. Comienza la temporada de tu terraza. De aperitivos de fin de semana al aire libre, de lectura de sobremesa en semisombra y de cenas prácticamente a diario bajo el cielo estrellado. 

Imaginas llegar a casa, abrir la puerta y salir a la terraza. Sin más, que esté lista para ser usada, sin complicaciones. ¡Tu casa se abre al exterior! Se va a convertir durante unos meses en tu salón al aire libre, en la extensión de tu comedor o en el rincón de juegos de los peques. Y en el motivo de envidia de todos los que no cuentan con una terraza. 

Quieres que, aunque sencilla, vaya contigo, con tu personalidad y estilo. Porque los espacios al aire libre dicen mucho de ti. Aquí tienes para elegir y que no te falte de nada sea de día o de noche.

Una terraza práctica en madera y con toques de color 

Adoras la funcionalidad pero no descuidas los detalles de tu casa. Por eso quieres sentir la calidez de la madera también en la terraza. Cubre el suelo con baldosas de color nogal y pinta la pared de ladrillo de un color alegre. ¿Quién te lo diría? Te encanta la personalidad que tienen los ambientes con detalles vintage. Así que, llévatelos a la terraza. Una silla metálica retro (para ver cómo se oculta el sol ¡o cómo sale por la mañana con un café en la mano!), una alfombra vinílica que recuerde a la baldosa hidráulica y dé color al suelo y unas guirnaldas de bombillas vistas para crear una iluminación sugerente al caer la noche.

El mobiliario, práctico y funcional. Porque cuando preparas una ensalada rápida y una tabla de quesos para picar al final del día, quieres que la mesa esté lista en un abrir y cerrar. Elige un mueble en madera con mesa y sillas integradas y plegables. Es práctico, resuelve el comedor en poco espacio, te permite colocar algunas plantas y utensilios en sus estantes y quedará recogido en un momento. Así tendrás hueco para tu bicicleta, un par de sillas o tirar una colchoneta en el suelo para dormir la siesta.

Y si quieres tener algo más de intimidad en la zona del comedor o protegerte del sol al mediodía, improvisa un toldo corredero con una tela de exterior, colgada en anillas con pinzas en un cable de cortina de pared a pared.

Una terraza tres formas de vivirla

Un remanso de paz, femenino y muy natural 

Un té, un libro, plantas y flores, la compañía de una amiga, de tus hijos … Qué poco necesitas para sentirte bien, ¿verdad? Es como el paraíso, pero estás en tu terraza. Quieres que sea ese rincón en el que dedicarte a tus aficiones, descansar y evadirte de la rutina antes de cenar o trasladar la sobremesa al exterior después de comer. Solo necesitas una silla o sillón y una mesita auxiliar.

¡Cómo te gustan las plantas! Su toque natural es imprescindible para ti. Llénala de flores, reserva un hueco para cultivar en tu huerto urbano o preservar tus aromáticas en un invernadero. Y decórala en tonos suaves, que infunden tranquilidad. En el suelo un resistente porcelánico que imite el acabado en madera blanqueada. Y en la pared, blanco y un tono verde aguamarina, reservado para el revestimiento de pino que decora un frente. Deja que tus pies descalzos puedan sentir la hierba con un par de alfombras de césped artificial. Un rincón de naturaleza en tu casa.

Una terraza tres formas de vivirla

El sueño de una noche de verano 

Sin prisas y sin calor sofocante, las últimas horas del día son para ti y los tuyos. Cuando llega la primavera, apetece alargar el tiempo y saborear los minutos al aire libre, haciendo nada, solo “estando”. Música de fondo o una charla agradable. Titila una vela, luce una guirnalda en una esquina y las lámparas solares emiten una iluminación sugestiva. Es suficiente para crear un ambiente mágico sin el astro sol luciendo.

Prepara tu terraza para cuando anochece, para tomar un cóctel en la mejor compañía, en un ambiente agradable, sofisticado e íntimo. ¿Cómo se consigue? Con el mobiliario adecuado, un par de sillones confortables que recojan la espalda y te permitan recostarte, un par de mullidos cojines y una mesita auxiliar en la que apoyar las copas. Gana intimidad con un panel de ocultación de diseño original, instalado sobre la barandilla de la terraza y, sobre todo, ¡juega con las luces!

Una terraza tres formas de vivirla

Como no descuidas el ahorro, en la pared, un aplique, como el modelo Lima con led integrado, incluso, diseños con sensor de movimiento o solares. Estos se recargan durante las horas de sol y luego te devuelven la luz sin consumir electricidad. Y coloca otros puntos de luz sobre una repisa o en el suelo con diseños que ponen también música y color a tus noches de verano. Las lámparas de sobremesa Paul Neuhaus o Wazowsky incorporan altavoz. No solo iluminan, también cambian de color y, algunas, siguen el ritmo de la música que reproducen. Cromoterapia y musicoterapia en un solo aparato.

Imagínatelo: estás en un momento mágico, en ese en el que sientes que te quedarías justo así para siempre. Y suena la canción de aquel verano. Tu canción. Tienes que subir el volumen un poco más. Coge el mando a distancia y apunta a la lámpara. Ahora sí, tararea, baila… ¡la noche es tuya!