La familia y uno más: vivir con mascotas

Al llegar al hogar, Tobby te recibe con fiestas, salta de alegría, mueve la cola... Garfield se tumba en tu regazo cuando duermes la siesta, y los dos ronroneáis de placer. ¿Qué harías sin tu perro, sin tu gato? Compartís amor y también metros cuadrados (escasos, muchas veces); pero si cuidas la convivencia, el binomio mascotas + casa tendrá un final feliz. ¡Y tú saldrás ganando!

Vivir con animales de compañía tiene muchas ventajas. Los beneficios que ese afecto reportan al ser humano están demostrados científicamente: no solo previenen enfermedades y trastornos relacionados con la soledad o la depresión; además estimulan el aprendizaje, la responsabilidad y la socialización de niños y adultos. Pero no todo es de color de rosa y resulta básico fijar unas normas de conducta para que el roce lleve al cariño, y no lo contrario.

Su espacio, el tuyo

Lo fundamental es que tengan su propio territorio. ¿Cuál es el sitio idóneo? Aquel en el que está su cama, su comida y donde puedan hacer sus necesidades. Una terraza o un patio protegidos resultan buenos lugares, cuando se acostumbra al animal desde pequeño, tal como explica la veterinaria Marta López. Si no dispones de ellos, elige un rincón de la vivienda –el que prefieras– para colocar su lecho y comedero (tu dormitorio o el de tus hijos no es la mejor opción, en especial si existen problemas de alergia). Y, por supuesto, marca unos límites: no “sientes” a tu cachorro a la mesa con toda la familia, o dejes que se adueñe del sofá, porque será muy complicado cambiar después los malos hábitos.

Vivir con mascotas

...Y el de los dos

Dicho esto, debes recordar que tu casa también es la de tus mascotas, y disfrutarla juntos además de divertido es de lo más gratificante. Imagínate en tu butaca favorita con un libro entre las manos y regalándole (y regalándote) una sesión de caricias a tu gato. O jugando sobre la alfombra del salón con tus niños y tu perrito cuando, tras el trabajo, sueltas las tensiones del día. ¿No te encanta escuchar el trino del canario en la ventana de la cocina mientras haces la comida? ¿O tomar el sol en la terraza observando los parsimoniosos movimientos de tus tortugas? ¿Y el relax que te producen los peces del gran acuario del dormitorio?

Vivir con mascotas

Reducen la ansiedad, el estrés, la hiperactividad. Dan compañía, alegría y cariño. Fomentan la gratitud. ¡Son pura terapia!

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Convivir con tus animales te hace pasar más tiempo en casa y aprovecharla a tope : “lo mejor es que ellos te enseñan a valorar el ahora, a apreciar el momento presente estés donde estés”, explica Pepa, dueña de un precioso alaskan malamute mirándolo a los ojos. El perro parece asentir corroborando algo tan elemental como cierto: saborear el instante, bien abrigado en tu refugio, en eso y en muy poco más consiste la felicidad.

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