Vive tu jardín y cuídalo en familia 

Ver jugar a los niños al aire libre, celebrar comidas y cenas y disfrutar del exterior, admirar la belleza de las plantas mientras lees tranquilamente un libro a la sombra… Hay mil maneras de disfrutar del jardín. Y cuidarlo en familia es una de ellas. Te contamos todos los beneficios de practicar la jardinería con los tuyos. 

La jardinería, entretenida y saludable para todos

La jardinería es un ejercicio moderado que resulta muy saludable para cualquier persona, tenga la edad que tenga. Es un entretenimiento estimulante y creativo que te proporcionará, además, muchos momentos de disfrute.

Al practicar la jardinería realizas todo un repertorio de actividades como caminar, agacharte y levantarte de nuevo, transportar pesos de forma razonable, utilizar herramientas, etc. Hay que cavar y sembrar, rastrillar el terreno, podar los arbustos, cortar el césped… Todas estas acciones son beneficiosas para tu cuerpo y te ayudan a adquirir flexibilidad y resistencia. Sobre todo, si son tareas acordes a tu edad y estado de salud, y no realizas esfuerzos excesivos. Estarás en forma… ¡Y sin tener que ir al gimnasio! 

Vive tu jardín en familia

Una de las mayores ventajas de trabajar en el jardín es que te mantiene activo y dinámico, mejorando tu metabolismo y el estado de tus huesos y articulaciones, y mejorando el ritmo cardiaco. Y como resulta muy placentero, también te ayuda a descargar endorfinas, las famosas hormonas de la felicidad, con lo que disfrutarás de una gran sensación de bienestar. ¡Absolutamente recomendable!

Buena para el cuerpo… ¡y para la mente! 

Pero los beneficios de la jardinería para tu salud no son solamente físicos. Esta actividad resulta también perfecta para tu estado mental. A muchas personas les relaja trabajar en el huerto o el jardín, ya que disminuye el estrés y la ansiedad. Les proporciona una tarea en la que implicarse y consiguen así disfrutar más de la vida. ¡Y es que no hay mejor plan que cuidar tu jardín una soleada mañana de primavera! Disfrutar del buen tiempo, de los aromas de las flores y de la brisa suave es otro de los placeres que te regala la jardinería.

Y eso sin contar con la increíble recompensa de ver el jardín precioso, cuidado y rebosante de plantas y flores. La belleza de la naturaleza te compensa por todo el trabajo realizado. Además, si compartes este magnífico entretenimiento con tu familia, pasaréis juntos un tiempo precioso en el que las relaciones afectivas entre vosotros serán más ricas y firmes.

Comparte con los más pequeños las tareas del jardín

Si eres de los que disfrutan al máximo trabajando en el jardín, seguro que te encanta vivir ese placer con toda la familia, incluidos los niños. Todos sabemos lo importante que es para tus hijos que pases buenos ratos con ellos. Compartir tu tiempo de ocio con los peques os ayudará a estar más unidos.

Vive tu jardín en familia

Además, los niños aprenderán contigo los mil secretos de las plantas, los nombres de las especies vegetales y los cuidados que necesita cada una. Descubrirán el ciclo biológico completo de una planta, desde el momento en que se siembra hasta que florece. Aprenderán a admirar su germinación, a trasplantarla si es necesario, asistirán a su desarrollo y se extasiarán con la floración.

Tendrás que enseñarles a preparar la tierra, a ponerles el sustrato adecuado y a regarlas correctamente. A cuidarlas para que estén sanas y preciosas. ¡Una experiencia de valor incalculable!

Y si te ayudan a cuidar el huerto, verás sus caras de felicidad cuando llegue el momento de recolectar la cosecha. ¡Les encantará comerse unas fresas cultivadas por ellos mismos! Se sentirán muy orgullosos del trabajo que han realizado.

Además, como toda actividad que se practica al aire libre, la jardinería les conecta con la naturaleza y les hace adquirir conciencia de la importancia de cuidar y proteger el medioambiente.

Recuerda siempre que los niños tienen que vivir la jardinería como un juego, y no como una obligación. A pesar de que tendrán que esforzarse para realizar las tareas y asumir responsabilidades, es fundamental que se diviertan, que deseen hacerlo porque se lo pasan bien.

Vive tu jardín en familia

Que no te falte la seguridad 

Cualquier trabajo que se realice en el jardín, ha de ser seguro para nosotros y más todavía si te están ayudando los niños. No olvides que tendrás que respetar su ritmo a la hora de planificar las tareas, y trabajar de forma moderada y con el objetivo principal de pasarlo bien.

Vive tu jardín en familia

Protégelos siempre del sol y de las altas temperaturas con cremas de protección solar, sombreros y ropa ligera y de colores claros. En verano procura trabajar en el jardín en las horas más frescas del día, por la mañana temprano o al atardecer, y ten siempre agua a mano para que puedan refrescarse.

Cuando vayan a usar herramientas, procura que sean ligeras y fáciles de manejar. Protege sus manos con guantes de su talla y no les dejes solos mientras usan tijeras de podar y otros objetos cortantes. Ten en cuenta su edad, confía en ellos y permanece vigilante a su lado.

¿A qué te ayudo, papá?

Los niños, a partir de cierta edad, pueden hacer muchas cosas en el jardín. Incluso los más pequeños  pueden llevar y traer cosas, poner tierra en un recipiente… Todo es cuestión de confiar.

Vive tu jardín en familia

Una vez ya son más mayorcitos podrán ayudarte a preparar los semilleros, a labrar la tierra para prepararla para la siembra, a rastrillar y a eliminar las hojas secas del suelo, a sembrar en semilleros o en el propio suelo. También pueden trasplantar contigo los plantones del semillero a su lugar definitivo en el jardín. Les encantará regar con su propia regadera, arrancar las malas hierbas y eliminar las flores que estén marchitas con los dedos. Estas son algunas de las muchas tareas de jardinería que los niños pueden hacer, solos o contigo, en función de su edad.

Herramientas y accesorios a su medida

Una buena idea para conseguir que los niños se impliquen aún más en las labores de cuidado del jardín es proporcionarles su propio espacio de cultivo. Busca un pequeño rincón y déjales algunos recipientes adecuados para ellos. ¿Qué te parecen las mesas especiales con patas? Así podrán trabajar muy a gusto.

También conviene darles unas herramientas solo para ellos. Guantes de su talla para que trabajen seguros y cómodos, palas y rastrillos a su medida que puedan manejar con facilidad, etc. Será un estímulo para ellos que aprenderán a amar las plantas y a disfrutar del jardín.