Vivir en una casa segura

No hay otro lugar en el mundo en el que te sientas más a salvo que en tu casa. Es el refugio que te acoge y donde encuentras la protección que necesitas. Y para que siga siendo así lo mejor es convertirla en un espacio todavía más seguro para ti y para los tuyos.

Terminas la jornada de trabajo y estás deseando llegar a casa. Nada más entrar por la puerta, te invade una felicidad inmensa. ¡Qué alegría la de encontrar todo como lo dejaste, sin sorpresas desagradables!

Vivir en una casa segura

Sin embargo, las amenazas existen, son reales. Todos los días se producen robos y atracos. Gracias a las medidas de seguridad contra intrusos, puedes vivir más tranquilo y preservar el bienestar de tu familia. Ocúpate para despreocuparte después.

Protege puertas y ventanas

Un buen punto de partida puede ser revisar los accesos a tu casa, es decir, la puerta y las ventanas. ¿Es la entrada a tu casa lo suficientemente sólida? Si la respuesta es no, revisa las alternativas que tienes a tu alcance para mejorar su seguridad.

Es imposible hacer de tu casa una atalaya inexpugnable, pero puedes instalar una puerta acorazada o blindada, cerraduras de seguridad con varios puntos de cierre, bombines a prueba de cacos, cerrojos, mirillas digitales, etc. El objetivo está claro: conseguir que te sientas tranquilo y confiado en tu hogar.

Vivir en una casa segura

Además, conviene reforzar las ventanas para tratar de evitar que los intrusos entren en tu casa por ellas. Valora lo seguras que son e incorpora, si crees que es necesario, sistemas de bloqueo, cerraduras o persianas resistentes.

La tecnología, a tu servicio

Alarmas, detectores de apertura de puertas y ventanas, de rotura de cristales, sistemas domóticos que contactan con las centrales en caso de emergencia… La tecnología se pone de tu parte para ayudarte a conseguir una casa más segura. ¡Aprovéchala!

Vivir en una casa segura

Y como el abanico de posibilidades es muy amplio y variado, seguro que encuentras una solución específica para ti. No te precipites, analiza con calma lo que realmente necesitas y hazte con los sistemas más adecuados.

¡Hágase la luz!

Todos sabemos que a los cacos no les gusta la luz. Prefieren moverse en la oscuridad. Pues bien, pónselo más difícil iluminando adecuadamente el exterior de tu casa y los accesos. Así se lo pensarán dos veces antes de tratar de entrar.

Vivir en una casa segura

Elige un buen sistema de iluminación de exterior que acabe con las sombras, e instala, por ejemplo, detectores de presencia que lo activen.