Los suelos vinílicos son una alternativa rápida a la renovación del suelo de cualquier parte de la casa sin necesidad de hacer obra. Son aislantes térmicos y acústicos, resistentes a la humedad y presentan un gran dureza, por eso son un revestimiento ideal para cualquier habitación. Te contamos todo lo que necesitas saber para poner suelo vinílico en tu casa.
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Formas y estilos del suelo vinílico
En cuanto a su forma y estilo, podemos diferenciar el suelo vinílico en dos tipos:
Losetas. Su forma es cuadrada o rectangular y las puedes encontrar con diferentes motivos simulando la cerámica o piedra, entre otros.
Lamas. Son más alargadas e imitan al suelo laminado con motivos de madera.
La composición de ambas, a base de material sintético, consta de un alma y de una capa superficial decorada o texturizada. Es el grosor de esta capa, llamada capa de uso, el que condiciona la durabilidad del material y su desgaste.
Diferentes tipos de instalación
Según su tipo de instalación, puedes encontrarlos divididos principalmente en tres:
Autoportantes. La fijación al suelo se hace a partir del propio peso y características de las lamas. No requiere apenas preparación del suelo, ya que las zonas no niveladas quedan cubiertas gracias a las características del producto. Es fácil de sustituir y reemplazar.
Sistema de clic. Se acoplan unas piezas con otras a través de un simple sistema de encaje y se pueden instalar en todo tipo de superficies, excepto en moquetas o alfombras. Se hace de forma rápida y fácil.
Autoadhesivo. Su colocación es muy sencilla ya que se adhiere rápidamente a la superficie una vez quitado el papel protector. Este sistema requiere cierta preparación previa de la zona donde se colocará, ya que se debe instalar en suelos nivelados y no porosos para garantizar su adherencia. Las lamas y losetas son fáciles de cortar y manipular.
Conoce todas sus ventajas
Cada vez más viviendas apuestan por el material vinílico por la resistencia que ofrece al desgaste, a los arañazos y a la humedad, aspecto que lo hace idóneo para instalar en baños y cocinas, a diferencia de otros materiales. A la vez que es una opción muy económica. Pero además, tiene otras ventajas añadidas:
Son antiestáticos: no producen la molesta electricidad estática característica de otros revestimientos.
Se limpian fácilmente: con un limpiador de suelos corriente.
Son compatibles con calefacciones radiantes: no se alteran con el calor producido por el suelo radiante.
Son impermeables: se pueden instalar en lugares húmedos, como cuartos de baño y cocina y no dejan pasar los líquidos. Esta ausencia de poro impide que proliferen hongos o bacterias en ellos.
Se instalan sin complicaciones: su pequeño grosor, alrededor de 2 mm en la mayoría de los casos, permite instalarlas sobre el pavimento antiguo sin tener que recortar ni cepillar las puertas de paso.
Casan con cualquier decoración: ya que hay modelos con colores planos, con imitación de diferentes materiales en distintos tonos, incluso con estampaciones con motivos infantiles, para el cuarto de los más pequeños.
El suelo vinílico en lamas con sistema clic se coloca de manera muy similar a como se hace un suelo laminado. Debes dejar una junta de dilatación de 5 mm junto a las paredes. Y, al igual que se hace con los suelos laminados, interesa colocar sobre el pavimento una base aislante, en este caso con propiedades acústicas.
Consejos previos para colocar suelo vinílico
- Antes de empezar la instalación, conviene despejar el máximo posible toda la habitación, libre de cualquier obstáculo. - El suelo debe estar completamente limpio y seco. Aspira la habitación. Si no está a nivel habrá que aplicar antes una pasta de nivelación. - El espesor de los vinilos oscila entre los 3 y 5 mm con lo que apenas quitan altura en una habitación. - No coloques suelos vinílicos sobre moquetas o alfombras. - Ten en cuenta de adquirir siempre un 10% adicional, para compensar las mermas y recortes que necesites hacer. - Aunque las losetas vinílicas se adaptan bien incluso en superficies con irregularidades, debes evitar colocarlas en paredes o suelos rugosos, como por ejemplo directamente en el hormigón o sobre el mortero de enlucir, ya que el adhesivo necesita una superficie sin poro para fijarse. En este caso puedes aplicar una pasta niveladora y una imprimación; deja secar y coloca después las losetas. - Existen reglas con el nivel incorporado, que te facilitarán mucho la tarea, sobre todo, si trabajas tú solo y debes trazar líneas largas, como en este caso. - Su mantenimiento es muy sencillo, pero debes evitar colocar sobre ellos elementos muy calientes o limpiarlos con productos que contengan disolventes. Si tienes manchas persistentes, utiliza un trapo mojado ligeramente en alcohol.
Paso 1
Después de colocar la base de aislamiento acústico que sirve de soporte y de nivelación, coloca la primera lama.
Paso 2
Encaja la siguiente por el lateral metiendo la lengüeta y presionando hacia abajo.
Paso 3
Las siguientes filas se encajan también fácilmente. Mete primero la lengüeta de la nueva lama en la ranura de la anterior y empuja al mismo tiempo que presionas hacia abajo para dejarla plana.
Paso 4
Rectifica con una maza de goma o golpeando lateralmente con un taco, para ajustar.
¿Dónde puedo poner suelo vinílico?
Puedes colocar el suelo vinílico sobre cualquier tipo de superficie, vertical u horizontal, y directamente sobre el revestimiento anterior como azulejos, baldosas, mármol, pintura, paneles de fibra-yeso, pero no es aconsejable hacerlo sobre tarima ni suelos de madera. El movimiento natural de la madera, con sus contracciones y dilataciones según la temperatura de la habitación y el grado de humedad, puede suponer un inconveniente para la colocación del suelo vinílico.
Paso 1
Quita el film de protección de la primera lama y colócala en el punto exacto de inicio. Las líneas trazadas te servirán de guía. Apoya por el extremo la lama y presiona ayudándote con un trapo desde el centro hasta los bordes.
Paso 2
Fija la siguiente lama siguiendo la línea trazada en el suelo y de la misma manera. Así, hasta que llegues al tope con la pared. Deja 5 mm para posibles dilataciones.
Paso 3
Al llegar a la pared tendrás que empezar a hacer los cortes necesarios en la lama. Así sacarás el trozo justo. Coloca una lama sobre la última colocada y, sobre esta otra que llegue hasta la pared. Marca la línea sobre la lama intermedia. Esa será la línea de corte.
Paso 4
Corta con el cúter la loseta apoyando fuertemente con una regla metálica. Dobla por el corte y termina de cortar en el reverso si es necesario con el cúter. Retira el papel protector y completa la fila
Paso 5
Sigue colocando más filas, evitando que coincidan las juntas laterales. Trabaja así hasta completar una parte de la habitación. Continúa con la otra parte.
Paso 6
El rodapié se coloca con un soporte fijado a la pared con adhesivo de montaje. Corta piezas a la anchura del soporte y pégalas. Después fija el soporte extendiendo un cordón de adhesivo en el reverso del soporte.
Los suelos vinílicos en clic o autoadhesivos son productos muy distintos. Podemos poner ambos tipos en nuestros hogares, pero no tienen las mismas características ni el mismo modo de instalación. Si quieres saber las diferencias o resolver dudas respecto a ellos, vamos a arrojar un poco de luz explicándote cómo elegir suelo vinílico en clic o autoadhesivo. Tanto el suelo vinílico en clic como el autoadhesivo son productos hechos a base de los mismos materiales. Por eso no hay diferencia al hablar de resistencia entre un suelo vinílico en clic de la misma calidad que uno autoadhesivo, aunque toda similitud entre ambos tipos termina aquí. A continuación, te desgranamos todas las diferencias en cada aspecto que necesitas saber antes de instalarlos.
Para que tus suelos vinílicos te duren el máximo tiempo posible y se mantengan las propiedades como el primer día, hay que tener en cuenta ciertos aspectos. Por ello, te enseñamos cómo limpiar y mantener los suelos vinílicos.
¿Te has cansado de tu suelo vinílico? Quizá estés pensado en cambiar este tipo de suelo que tengas en alguna de las habitaciones de tu casa. Por eso en este artículo te mostramos el primer paso que tienes que llevar a cabo, cómo retirar suelo vinílico.
Resistente y capaz de soportar la actividad cotidiana intensa, fácil de limpiar y de instalar sin obras… El suelo vinílico es una buena alternativa para el suelo de cualquier parte de la casa. Hay una amplia variedad de diseños, tipos, modelos y calidades para elegir. ¿Sabrías cómo decantarte por el que tú necesitas?
Tendencias en suelos vinílicos: los modelos que te conquistarán
Los suelos vinílicos son una opción perfecta para decorar tu casa, ya que son aptos para interiores o exteriores, fáciles de instalar, impermeables y lavables, y, además, están disponibles en una amplia variedad de acabados. Te contamos cuáles son los 10 modelos que están marcando tendencia.
No todos los suelos vinílicos son iguales. Los podemos encontrar con distintos niveles de resistencia y con dos tipos de instalación: con clic y adhesiva. Dependiendo del espacio donde lo vayas a colocar y del uso que vaya a tener, tendrás que escoger un tipo de suelo u otro. ¡Te decimos cómo!
Suelos vinílicos SPC: resistentes, estables y muy fáciles de instalar
Las siglas SPC (Solid Polimer Composite) hacen referencia a lo último y más avanzado en suelos vinílicos. Son suelos fabricados con PVC de alta calidad mezclado con polvo de piedra caliza. Esto hace que presenten mayor densidad, estabilidad y resistencia al desgaste que un pavimento vinílico convencional. Los suelos vinílicos SPC Artens están pensados para revestir cualquier habitación de la casa y para durar mucho tiempo, por lo que son perfectos también para comercios y otras zonas de alto tránsito, tanto por su gran resistencia como por la continuidad estética que ofrecen, al no necesitar juntas de dilatación en superficies muy amplias (de hasta 400 m2). Te contamos cuáles son sus puntos fuertes.