Da una segunda vida a tus muebles y superficies de madera simplemente renovando la pintura. Apúntate a la nueva tendencia decorativa apostando por dar color al mobiliario como hizo esta usuaria de la Comunidad.
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Gracias al modo Hazlo tú mismo, tendrás las manos libres y podrás concentrarte únicamente en el proyecto
Según el elemento que quieras pintar, elige un acabado u otro, pero siempre tendrás que preparar la superficie de madera para recibir la pintura.
Si se trata de un mueble o puerta con la pintura en buen estado y solo quieres cambiar de color, puedes dejar la antigua, que te servirá como base, aunque deberás limpiarla. Si no está en condiciones o tiene tantas capas que no admite más, tendrás que decapar antes de pintar. En el caso de muebles nuevos, debes preparar igualmente la superficie con tapaporos.
Consejo
Si has adquirido una puerta sin acabar, muchas puertas en block vienen prelacadas para que las termines tú, o un mueble en bruto para practicar tus artes decorativas, en cualquier caso vas a tener que preparar la superficie.
Paso 2.1. Lija suavemente toda la superficie de madera
Si la superficie es muy grande, te aconsejamos usar una lijadora orbital. Con una brocha seca, límpiala de los restos de serrín. Usa gafas y mascarilla siempre que lijes.
Paso 2.2. Aplica un tapaporos antes de la pintura
En maderas nuevas siempre es aconsejable aplicar tapaporos antes que la pintura, incluso aunque vayas a dar una primera mano diluida de ésta. El medio líquido de la pintura penetra en las fibras, levantándolas y haciendo que la superficie no quede perfectamente lisa. Con el tapaporos cierras el poro de la madera, consiguiendo una base uniforme para recibir la pintura.
Aplica una mano de tapaporos y deja secar. Pasa la mano para comprobar que no ha quedado ningún poro levantado (te darás cuenta si raspa); si es necesario lija aún más suavemente otra vez y limpia.
Paso 2.3. Aplica el esmalte elegido, acrílico o sintético
Si el fabricante lo indica, diluye la primera mano. Ten en cuenta su composición para elegir el disolvente adecuado, agua en el caso de acrílico y disolvente o aguarrás para el sintético. Si la superficie es grande, usa un rodillo de unos 6 u 8 cm. En el envase verás sus usos: compra uno universal o de lana para esmaltar.
Paso 2.4. Deja secar la primera mano y aplica una segunda
Pasa el rodillo en tramos pequeños, sin cargarlo mucho de producto para que no gotee, y en vertical, horizontal y pasadas cruzadas. Si chorrea alguna gota, pasa sobre ella el rodillo inmediatamente. Si te das cuenta cuando la pintura ya está seca, levanta los goterones con la punta de la espátula y vuelve a pintar esa zona.
Paso 2.5. Pinta las zonas complicadas con paletina
Las patas de muebles y zonas complicadas, como molduras, píntalas con paletina o incluso brocha de recortar y pincel. Deja secar el tiempo que indica el fabricante y ya tienes perfectamente pintada tu superficie de madera.
Consejo
Si la superficie está previamente pintada tienes dos opciones: dejar la pintura previa si está en buenas condiciones y repintar sobre ella o decapar antes de pintar.
Paso 3.1. Comprueba que la pintura está bien adherida a la superficie
Puedes hacerlo pasando un taco de lija: si la lija desprende polvillo y no se queda trabada con gruesos restos de pintura, está en condiciones de ser repintada.
Paso 3.2. Lija todas las superficies pintada
El objetivo no es eliminar toda la pintura sino crear una base menos lisa donde la nueva pintura se adhiera mejor. Ponte mascarilla para evitar respirar el polvo desprendido.
Paso 3.3. Tras el lijado, retira todo el polvo con un trapo
La superficie que vas a pintar debe estar completamente limpia.
Paso 3.4. Aplica directamente la pintura
Como la superficie estaba pintada, es decir, con el poro cerrado, y no has eliminado esa capa, te va a servir de imprimación, con lo que ya puedes aplicar directamente la pintura.
Si vas a utilizar paletinas para pintar, déjalas sumergidas en agua templada 3 o 4 horas. Después escurre las cerdas sin retorcerlas y tira ligeramente para que se desprendan las que estaban sueltas. Así evitas que se desprendan mientras pintas.
Paso 3.5. Pinta dos manos de pintura
Da dos manos, respetando el tiempo de secado entre ellas y ya tienes perfectamente pintado tu mueble o elemento de madera.
Paso 3.6. También puedes decapar
Si el esmalte o pintura antiguos no están en buenas condiciones o el elemento ya ha sido repintado muchas veces, te aconsejamos que lo decapes. Puedes usar decapante para aplicar con pintura o en spray. En cualquiera de los casos, usa mascarilla sencilla, guantes y gafas protectoras y trabaja en un lugar con buena ventilación.
Paso 3.7. Deja actuar el tiempo que recomienda el fabricante
Verás que se van formando unas burbujas en la superficie de la pintura a medida que se va desprendiendo del soporte de madera.
Paso 3.8. Retira la pintura
Retira la pintura reblandecida con una espátula, teniendo cuidado de no dejar marcas en la madera.
Paso 3.9. Limpia con un trapo
Tras retirar la pintura decapada, limpia con un trapo humedecido en agua. Así neutralizas la acción de posibles restos de decapante. Deja secar. Ahora la madera vuelve a tener el poro abierto, con lo que, antes de aplicar el esmalte o la pintura, debes dar una imprimación y lijar, tal como te explicamos en el apartado “pintar superficies de madera sin tratar”.
Si en lugar de esmaltar la superficie decapada quisieras aplicar un barniz para recuperar la veta de la madera, deberás lijar con lija de grano fino para eliminar cualquier resto de pintura antigua que no haya salido con el decapante. Hazlo siempre en el mismo sentido que las vetas de la madera. Después aplica tapaporos y el barniz como acabado final.
Si el mueble o superficie de madera que vas a pintar tiene arañazos profundos, grietas o agujeros, a menos que estés haciendo una restauración de un mueble de valor, que ya explicaremos en otro apartado cómo se hace; debes taparlos con masilla para madera.
Las encontrarás en muchos tonos, para asemejarla lo más posible a la madera que reparas. Esto es importante si vas a barnizar; si vas a esmaltar, no importa de qué color de masilla elijas.
Paso 4.1. Aplica un poco de masilla
Pon un poco de masilla en la espátula de carrocero y aplícala sobre el desperfecto, haciendo presión para que penetre y a la vez retirando el sobrante.
Paso 4.2. Deja secar
Deja secar y lija en el sentido de las vetas para nivelar la masilla perfectamente con la superficie de madera. Ya puedes aplicar el tapaporos y después el esmalte, como te hemos explicado antes.
Tipos de esmaltes o pinturas para madera
Las superficies de madera habitualmente se pintan con esmalte sintético o acrílico, pero también puedes pintarlas con pintura. La ventaja de los esmaltes es que, por su composición, son más resistentes y, normalmente, los elementos de madera que se pintan, como muebles, puertas de paso, puertas de armario, etc. son de mucho uso. Te contamos las características que diferenciar a los distintos tipos de productos para trabajar sobre la madera: - __Esmalte acrílico__: su diluyente es el agua, también se llama esmalte al agua, por lo que no huele mientras lo aplicas y seca rápidamente. Al no incorporar compuestos orgánicos volátiles (COV) o llevarlos en muy baja proporción, se puede aplicar tanto con brocha y rodillo como con pistola. Es menos resistente que el esmalte sintético. Tras aplicarlo, los útiles se limpian con agua. - __Esmalte sintético__: en su composición intervienen compuestos sintéticos como resinas y poliuretanos, que le confieren mucha resistencia pero también elasticidad. Esto hace que cuando se golpea una superficie esmaltada con este tipo de producto, no salte la pintura. Tarda más en secar y, aunque al tacto parezca seco, hay que esperar 24 horas para repintar. Tras aplicarlo, los útiles se limpian con disolvente sintético o aguarrás mineral. - __Pintura__: también puedes aplicar pintura sobre superficies de madera o de fibras de madera, siempre que las hayas sellado con una imprimación. En este caso te recomendamos pintura mate. Ten en cuenta que es menos resistente y que el repintado deberá ser más frecuentemente.
Si la madera o superficie que vamos a pintar está recubierta de material sintético, lo que habitualmente llaman melamina, lijaremos suavemente la superficie con una lija fina, retiraremos el polvo y aplicaremos una capa de imprimación todo terreno o multisuperficie. Una vez seca, aplicaremos una o dos capas de la pintura o esmalte que hayamos elegido.
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Si estás pensando en rehabilitar y dar una segunda vida a tus muebles de madera, tienes varias opciones para hacerlo. Las posibilidades decorativas son variadas; solo tienes elegir el acabado que más te convenga: vintage, moderno, metalizado, tradicional… En LEROY MERLIN contamos con una amplia gama de productos para el tratamiento de la madera. Desde barnices, aceites de teca, pinturas o tapaporos.
La madera está sometida a duras pruebas en el exterior. Tras una preparación adecuada, el barniz proporciona el acabado más adecuado. Tintados mate, satinados o brillantes, los barnices protegen bien la madera y la dejan respirar. Los barnices incoloros sólo se utilizan para renovar.