Cómo elegir un conjunto de iluminación exterior

Los llamados conjuntos de iluminación exterior son aquellas piezas diseñadas para iluminar lugares del exterior de una vivienda, como jardines, áticos o terrazas. Con ellos puedes dar un nuevo toque decorativo y funcional al hogar destacando zonas y elementos de interés y creando espacios y ambientes, es decir, decorar e iluminar al mismo tiempo.

Cómo elegir conjuntos de iluminación exterior

¿Qué estilo de iluminación exterior elegir?

Existen diferentes estilos de conjuntos de iluminación exterior adecuados a diferentes gustos, usos y funcionalidades. Entre ellos, puedes encontrar los siguientes:

Estilo clásico: Se trata de aquellos conjuntos de estética convencional con formas clásicas.

Estilo moderno: Son los conjuntos diseñados bajo una línea innovadora, que darán a la vivienda un toque decorativo y actual. Los trazos son más originales y se salen de las farolas, apliques más habituales, por ejemplo, formas curvas.

¿Qué piezas pueden conformar un conjunto de iluminación exterior?

Las piezas que conforman los conjuntos de iluminación exterior son:

  • Farola: se trata de un farol con soporte vertical indicado para la iluminación de zonas como patios, pasillos, corredores, jardines… puesto que se colocan sobre el suelo.
  • Columna: son como las farolas, porque se colocan sobre el suelo, pero tienen una altura menor.
  • Colgante: funcional y decorativo,  este elemento indicado para la iluminación de exterior se cuelga del techo, pérgola o cualquier otro soporte, mediante un gancho.
  • Aplique: es la pieza que se suele instalar en las paredes de una terraza o cualquier muro de jardín o ático. Hay apliques ascendentes (el aplique está orientado hacia el cielo y la luz se dirige hacia arriba) y descendentes (el aplique está orientado hacia el suelo y la luz se dirige hacia abajo).
  • Sobremuro: es la pieza que se instala sobre un muro para la iluminación de una zona concreta.

¿Cómo decorar con iluminación exterior? Elige la luz que más se adapte a tu ambiente

Dependiendo del tipo de ambiente que quieras dar a tu jardín, puedes decidir entre dos formas de iluminación decorativa:

Iluminación general: Dando luz a todos aquellos puntos que, además de una función decorativa, cuentan con una base funcional: zona del comedor, porche, etc. Un sistema con el que lograrás crear ambientes cálidos e íntimos para las noches de verano. Lo habitual en estos casos es que el sean luces de un encendido de tipo temporal, es decir, que estén encendidas hasta que la apagues en el interruptor.

Iluminación ‘al detalle’: Se trata de destacar los ‘puntos de interés’ del jardín, como macetas, macizos de flores, árboles, columnas o estatuas, añadiendo a cada uno de estos elementos su correspondiente foco de luz. Lo apropiado es que estas luces tengan un encendido de tipo permanente, es decir, que estén encendidas constantemente partir de que se ponga el sol. Para eso, lo más conveniente y eficiente es que optes por luces solares (que se cargan durante el día para dar luz por la noche sin necesidad de electricidad ni, por tanto, gasto eléctrico) o luces con detector crepuscular (que se encienden automáticamente al oscurecer). También es apropiado que sean luces con encendido temporal y que tengan detector de presencia para que se enciendan cuando pase gente por si abanico de detección.

Cómo elegir conjuntos de iluminación exterior

Otras ideas clave para decorar iluminando son:

Utilizar luces tenues para lograr un ambiente acogedor.

  • Ubicar fuentes de iluminación en zonas como bancos, sillas y mesas que además de lograr un efecto estéticamente agradable resultarán útiles. Puedes optar por columnas (a media altura) o apliques o sobremuros, dependiendo de la organización de tu espacio exterior y los elementos con los que cuentes en tu jardín como muros, fachadas...
  • Distribuir los focos de manera uniforme (dejando entre ellos distancia) para lograr un ambiente relajante. Lo recomendables para crear un estilo relajante es: que elijas luces con pocos lúmenes, ya que a menor cantidad de lúmenes (que son la cantidad de luz que emite una bombilla), menor intensidad de luz; y bombillas de luz cálida (más amarilla).
  • Orientar las luces: siempre deben mirar al suelo para no entorpecer e incomodar la visión; debes escoger luces que tengan un amplio ángulo de apertura de luz, mayor de 80 grados, para conseguir una luz generalizada y no focalizada. Orientar bien las luces te permite diseñar correctamente el exterior de tu casa y evitar la contaminación lumínica, es decir, exceso de iluminación en algunos puntos.

Conjuntos de iluminación de alimentación eléctrica o solar

En cuanto a la tecnología de los diferentes tipos de conjuntos de iluminación exterior, puedes encontrar dos tipos:

  • Eléctrica: se trata de aquellos conjuntos que necesitan de la red eléctrica para su funcionamiento. El requisito es que tengas disponibles tomas de luz. Puede elegir entre: las de bombilla (en este caso tienes que elegir tú la bombilla en función del tipo de luz que quieras) ; o las que llevan el led integrado (en lugar de llevar una bombilla lleva una placa de led ya incluida dentro del producto).
  • Solar: son los conjuntos que funcionan gracias a la energía fotovoltaica, es decir, la electricidad renovable obtenida directamente de los rayos del sol. Un sistema ecológico y con el que puedes conseguir un gran ahorro de energía. Es el idóneo si no quieres emplear cableado.

El proyecto de iluminación para tus espacios de exterior

Ante la decisión de instalar un conjunto de iluminación exterior en casa, resultará muy útil comenzar dibujando un plano de la parcela para decidir dónde colocar cada elemento (farola, sobremuro, apliques…).

Una vez realizado el plano, lo ideal es marcar las zonas en las que es imprescindible tener luz, es decir aquellos puntos que es necesario iluminar y también los que deseas destacar con una iluminación especial por su valor decorativo, además de funcional.

Debes tener en cuenta algunas opciones en función de tu casa y la ubicación:

  • Unifamiliares: la necesidad y posibilidades de iluminación serán mayores que un adosado que por un lado tiene un muro colindante con el vecino. Las columnas pueden ser una opción para los accesos a la vivienda, por ejemplo. Si tienes un terreno amplio el alumbrado público que la rodea es escaso puedes poner sobremuros en el muro exterior, si no es muy alto, que linda con la calle.
  • Adosado: los muros que colindan con los vecinos pueden ser altos por lo que te recomendamos que optes por apliques de pared.
  • Terrazas o porches: la opción es recurrir a las luces colgantes.
  • Fachadas: otra de las piezas claves de los conjuntos de iluminación exterior son los apliques, ideales para la fachada de la vivienda. Los hay tanto ascendentes (con la luz orientada hacia arriba) o descendentes (con la luz orientada hacia abajo).
  • Zonas de estar: para jardines con barbacoa, el porche, terraza o incluso el ático, las farolas y columnas serán una gran solución para iluminar este tipo de zonas.  Y si además cuentas con una pérgola, colocando colgantes lograrás una luz apta y un ambiente acogedor para comer al aire libre en esos espacios.

¿Qué es la protección IP?

Otra de las consideraciones a tener en cuenta ante la elección de un conjunto de iluminación exterior para el jardín, ático o terraza es el grado de protección IP que este puede aportar.

El IP tiene dos números:

1. El primero se refiere a la protección frente a agentes externos, como el polvo, en contacto con las partes eléctricas. Va del 0 (ninguna protección) al 6 (totalmente protegido).

2. El segundo señala la protección frente a la filtración de agua en los componentes internos del producto. Oscila desde el 0 que significa que no tiene ningún tipo de protección especial; hasta el 8 que significa que el aparato puede incluso sumergirse en el agua un largo tiempo.

En los conjuntos de iluminación exterior suele encontrarse entre el nivel 44 y el 68.

Cómo elegir conjuntos de iluminación exterior

¿Cómo instalar un conjunto de iluminación exterior?

Instalación eléctrica

Para comenzar, planifica minuciosamente el recorrido del tendido eléctrico, eligiendo zonas que no vayan a ser excavadas en futuras obras y manteniendo los cables alejados de los árboles, debido a la existencia de raíces.

La conexión de la iluminaria

Tanto si vas a realizar una instalación enterrada o en superficie (a la vista) debes saber que los sistemas eléctricos de las farolas, apliques, sobremuros… incorporan una forma muy sencilla de conexión: lo puedes hacer mediante clemas para cada uno de los cables necesarios -fase, neutro y toma de tierra-. Haz las conexiones correctamente: cada cable en su clema y color correspondientes.

Instalación enterrada

Primero tendrás que delimitar la zona donde vas a hacer la zanja y, acto seguido, hacerla.

Debes meter los tubos tubos especiales (tubos flexibles estancos situados a 40 cm. de profundidad, como mínimo, para evitar posibles averías con los utensilios o herramientas de jardinería.

Debes hacer las derivaciones necesarias mediante cajas estancas normalizadas y bien aisladas.

Tapa la zanja: al enterrar los cables, coloca testigos (con cinta roja, por ejemplo), a unos 10 cm. situados por encima del tubo estanco, para que sirvan de advertencia a la hora de cavar en el jardín. Todas las conexiones y las curvas demasiado pronunciadas deben ser resueltas mediante conexiones. Además, es importante realizar un correcto aislamiento de estas conexiones mediante cajas estancas, cinta o teflón para impedir las filtraciones de agua o humedad.

Coloca la luminaria, por ejemplo, una farola.

Una vez instalado el tubo especial estanco, introduce los cables (con protección especial para interiores) con ayuda de una guía. Te recordamos que las conexiones con las clemas apropiadas (conector eléctrico en el que un cable se aprisiona contra una pieza metálica mediante el uso de un tornillo) debes hacerlas siempre con la luz cortada, tanto en las cajas de derivación como en los elementos de iluminación.

Comprueba la instalación.

Instalación en superficie

Si optas por una instalación con el cableado en la superficie, debes hacer una roza para su instalación.

En esta ocasión debes introducir tubos rígidos y puedes elegir el color y el material para que queden muy estéticos.

Luego, deberás proceder a la conexión eléctrica convencional.

Para agarrar los tubos a la pared, suelo o fachada donde van a ir colocados, debes valerte de sistemas de sujeción como grapas, abrazaderas, tacos de bridas…

El resto del montaje lo puedes ver en este consejo.

Instalación de una farola

La mayoría de las farolas de jardín presentan en su base un espacio registrable con una tapa que puede servir para alojar con seguridad los elementos de conexión del cableado. Pero, en otros casos, debes proceder a la preparación de hormigón para la fijación de la farola y, después, instalar junto a ella una arqueta, para lo que debes seguir estos pasos:

  1. Hacer la zanja.
  2. Asentar el terreno sobre una cama de arena de río, para regular la altura de forma que la tapa quede justo por encima del nivel del suelo.
  3. Colocar sistema de drenaje.
  4. Si es prefabricada, colocar la arqueta nivelada; si es de obra, hacer un encofrado.
  5. Colocar las tuberías que llevará la arqueta.
  6. Rellenar de hormigón; las primeras 24 h debes humedecer la zona para que el hormigón fragüe correctamente y dejar secar.
  7. Hacer las instalaciones correspondientes mediante la clema y colocar la tapa atornillada al suelo.
Cómo elegir conjuntos de iluminación exterior

Instalación de colgantes, sobremuros y apliques

Como norma general, si la instalación se tuvo en cuenta durante la construcción y se dejaron las tomas correspondientes para las conexiones del cableado y las piezas de iluminación, tan solo tendrás que decidir los colgantes, sobremuros o apliques que quieres colocar en el jardín, terraza o ático. Si por el contrario la instalación no está aún realizada, tendrás que colocar los tubos exteriores para llevar la electricidad hasta el punto de luz.

  1. Una vez realizada esta acción, procede a la colocación de cada una de estas piezas, siguiendo los pasos normales de la instalación de cualquier elemento de iluminación:
  2. Cortar la electricidad para mayor seguridad.
  3. Marcar los orificios donde vayamos a atornillar el sobremuro o aplique.
  4. Perforar con el taladro los agujeros.
  5. Introducir en los agujeros los tacos adecuados al tamaño.
  6. Conectar los cables a la regleta de clemas con un destornillador.
  7. Fijar el aplique, sobremuro o colgante al soporte, ya sea techo, pared, fachada o muro.
  8. Y, en el caso de aplique o colgante, colocar la pantalla o carcasa del mismo.
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