Cómo elegir abonos y fertilizantes

Los abonos contienen nutrientes necesarios para el adecuado desarrollo, crecimiento y floración de las plantas. Aportan resistencia ante plagas y enfermedades.

Cómo elegir abonos y fertilizantes

 

Componentes principales de los abonos y fertilizantes

  • Nitrógeno (N): Favorece el crecimiento de la planta.
  • Fósforo (P): Estimula el crecimiento de las raíces.
  • Potasio (K): Favorece la floración.
  • Micronutrientes y oligoelementos (Mg, Fe, S, Cu, Mn, Zn, B, Mo): Necesarios para el adecuado crecimiento y desarrollo de la planta.

 

Tipos de abono

1. Según su especificidad:

  • Universales: Para todo tipo de planta de flor, huerto o jardín: árboles, arbustos, macizos, setos, hortícolas, flores, bulbos, trepadoras. Tienen una formulación equilibrada en nitrógeno, fósforo y potasio lo que favorece el adecuado  crecimiento de todas las plantas.
  • Flores: Específico para plantas con flor, se caracteriza por tener un mayor contenido en Potasio y Fósforo, estimulando la floración y la intensidad de color de las flores.
  • Césped: Aseguran un césped verde, uniforme y denso. Favorecen el enraizamiento y un crecimiento equilibrado. Emplearemos abonos específicos de césped que contengan en su composición Nitrógeno de liberación lenta, de asimilación más efectiva y persistente. Uso: de manera general al principio de la primavera y, en caso necesario, también a principio del otoño.
  • Huerto: Formulado específico para todo tipo de cultivos de huertas. Garantizan una buena floración, mejoran el aspecto de la planta y potencian el sabor de las hortalizas.
Cómo elegir abonos y fertilizantes

 

2. Según su formato:

  • Líquidos: Recomendados para macetas y jardineras.
  • Sólidos (granulados o en polvo): Recomendados para jardines y grandes superficies. Según su efecto pueden ser:
  • Liberación rápida: Su aplicación dura hasta 6 semanas y se utiliza en las fases de mayor crecimiento de la planta.
  • Liberación lenta: Su aplicación puede durar hasta 3 meses y su uso se recomienda en los momentos de parón de crecimiento de la planta.
Cómo elegir abonos y fertilizantes

 

Cómo abonar

Debes abonar correctamente para proporcionar a tus plantas los nutrientes que necesitan para crecer sin problemas. Lo cierto es que deberás elegir en función del tipo de cultivo que tengas.

Para abonar debes hacerlo sobre un terreno limpio, libre de malas hierbas, también conviene que esté húmedo. Si puedes poner algo de mantillo sobre la superficie, lograrás mejores resultados.

Para lograr equilibrio en el terreno sería ideal que pudieses combinar tanto abono orgánico como abono mineral. Si tus cultivos crecen sin mucha fuerza, puedes cubrir el suelo con abonos orgánicos y, para las plantas que tienen mucho vigor, será necesario un aporte de sustancias nutritivas extra. 

Cómo elegir abonos y fertilizantes

Antes de realizar esta tarea, debes saber que hay ciertos grupos de vegetales que tienen las mismas necesidades de fertilizante y por lo tanto puedes plantar por grupos:

  • En el caso de las  hortalizas, necesitarás agruparlas en función de sus necesidades de abonado.
  • También puedes colocar guisantes, nabos, rábanos y sandías cerca unos de otros, puesto que  requieren menos cantidad de fertilizante.
  • En el caso de los tomates, que necesitan una cantidad mayor de abono,  puedes plantarlos junto a las remolachas, las zanahorias, las coles, la cebolla y las patatas.
  • Para los árboles, se recomienda emplear abono de liberación lenta.
  • En el caso de los arbustos, aplica abono orgánico como el estiércol o el mantillo.
  • Si tienes césped natural en tu casa, lo más conveniente es que uses fertilizantes de liberación lenta o abono natural elaborado con compost en septiembre y abono potásico en octubre.

Añade abono, siempre en la base de las plantas y evita que entre en contacto con las hojas. Esparce abono nutritivo completo por la tierra de manera uniforme pero en cantidades moderadas .En general, puedes emplear entre 2 y 3 gramos de fertilizante por litro de tierra y a esa cantidad puedes añadir una pequeña dosis de fertilizante líquido al regar. 

En verano, puedes abonar de forma ocasional, una vez al mes si las plantas llevan un buen ritmo de crecimiento. Un poco más a menudo para aquellos cultivos en los que observes más debilidad.

En otoño continúa fertilizando, ya que es la mejor época para llevar a cabo esta tarea y en invierno lleva a cabo un abonado orgánico (a base de estiércol, mantillo...) general de todo el terreno, ayudará a proteger los cultivos de las inclemencias del tiempo.

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