Cómo elegir herbicidas

Los herbicidas son productos que sirven para acabar con las malas hierbas que amenazan el correcto desarrollo de tus plantas. Las malas hierbas son perjudiciales porque compiten con ellas por los nutrientes, el agua y el espacio. El trabajo del herbicida consiste en terminar con el crecimiento la hierba intrusa sin dañar tus plantas.

Cómo elegir herbicidas

Las claves

Las malas hierbas pueden ser de dos tipos: de hoja estrecha o de hoja ancha.

Deberás elegir el tipo de herbicida que necesitas en función de la clase de hierbas que quieras eliminar.

Los herbicidas se clasifican en dos grandes grupos: según su acción y según su residualidad.

Antes de aplicar el producto es muy importante que atiendas a la etiqueta. Debes seguir las instrucciones de uso y las recomendaciones para optimizar su eficacia y evitar accidentes.

Identifica los tipos de malas hierbas

Se pueden distinguir dos tipos de malas hierbas, que deberán eliminarse con productos diferentes.

Cómo elegir herbicidas

De hoja estrecha (gramíneas): Al ser de la misma especie que el césped, ante una infestación de hoja estrecha se recomienda utilizar herbicidas totales, que también eliminan la totalidad del césped, y replantar la pradera de nuevo tras el tratamiento.

De hoja ancha (amapola, trébol, jaramago…): Se eliminan sin problema con herbicidas selectivos para hierbas de hoja ancha sin perjudicar al resto de las plantas, ya que solo atacan a la mala hierba.

Tipos de herbicidas

Debes conocer los tipos de herbicida de los que dispones para poder hacerte con el que realmente necesitas. Se pueden clasificar según la acción que ejercen y también según su residualidad.

Cómo elegir herbicidas

Según su acción

  • Sistémicos: Son absorbidos por las raíces y distribuidos a toda la planta.
  • Superficiales o de contacto: Son absorbidos por las hojas y, de ahí, se distribuyen a toda la planta.

Según su residualidad

  • Efecto residual: El producto se deposita en el suelo y hay que esperar un tiempo hasta la siguiente plantación.
  • Efecto no residual: Es efectivo en el momento de su aplicación y no deja residuos. La plantación siguiente se puede hacer a los pocos días de su aplicación.

Consejos para la aplicación no profesional de herbicidas

Hay casos en los que no conviene aplicar herbicida, por ejemplo si el césped es muy joven. Por eso debes prestar una atención especial a la etiqueta del envase, en la que se indicará para qué sirve el herbicida exactamente, qué hierbas controla etc.

Es importante que no lo apliques si está lloviendo y que no riegues después de haberlo aplicado ya que el producto se lavará y no habrá servido para nada.

Efectúa el tratamiento en momentos en los que no haga viento, para que el producto no caiga sobre otras plantas y no sobrepases las dosis que indica el envase.

  • Leer la etiqueta: La etiqueta informa de las condiciones de uso y los riesgos del producto.
  • Respetar la dosis indicada: La dosis indicada por el fabricante es la idónea. No la sobrepases.
  • No comer, beber, fumar: Evitar comer, beber y fumar mientras se manipula el producto.
  • Considerar el clima: No aplicar con altas temperaturas, ni vientos, ni cuando llueva.
  • Cuidar el medioambiente: No verter el producto en fuentes de agua ni alcantarillas.
  • Plazos de seguridad: Asegurar antes de consumir que ha pasado el plazo recomendado.
  • Cuidado con niños: No trasvasar el contenido en otros envases. Guardarlo lejos de los niños y animales.
  • Utilizar protección: Utilizar la protección que marque la etiqueta: guantes, mascarilla, etc.
  • Eliminar el envase: Una vez agotado, seguir instrucciones para dejar los envases en el lugar adecuado.