Cómo elegir pulverizadores

Los pulverizadores son herramientas muy utilizadas para el tratamiento y cuidado de las plantas. Concretamente son utensilios que sirven para vaporizar líquidos y así poder aplicar los productos que necesitan las plantas, como agua, herbicidas, insecticidas y fungicidas, y que son necesarios para disfrutar de un jardín sano, protegido y un huerto sin malas hierbas. Los pulverizadores expulsan el líquido en forma de lluvia fina para poder rociar las plantas con pequeñas gotas y de forma controlada.

Cómo elegir pulverizadores

¿Cuáles son los usos de los pulverizadores?

- Regar. En jardinería se emplean para pulverizar agua sobre las plantas y así refrescar la superficie de las hojas, mejorando la humedad ambiental. Las ventajas de que el pulverizador riegue las plantas con forma de lluvia fina son que así se limpian mejor las hojas y flores, que la hidratación de la planta se hace de forma más homogénea y generalizada con los beneficios que eso tiene para su desarrollo y crecimiento. Además, también se aprovecha mejor el agua -se llega a regar más superficie con la misma cantidad de agua-, no erosiona el sustrato (hecho que sí se puede dar con una manguera, por ejemplo).
- Proteger las plantas. Para mantener a raya las plagas, se echa mano de los pulverizadores para aplicar tratamientos fitosanitarios (específicos para la prevención y curación de las enfermedades de las plantas), en estado puro o diluyendo en agua el principio activo y rociándolo por toda la superficie de la planta para eliminar plagas o enfermedades.
- Fertilizar. Un modo eficiente y práctico de aportar los fertilizantes que todos los cultivos y plantas necesitan. Aplicar fertilizantes con pulverizador resulta más efectivo por el modo en el que les llega a las plantas.

¿Cómo funciona un pulverizador?

Son aparatos que tienen un depósito que debe ser rellenado con el líquido que tus plantas necesiten en ese momento y un dispositivo que hace que el líquido salga a presión y quede esparcido sobre una superficie en gotas muy pequeñas. El depósito debe llenarse únicamente hasta donde indica el pulverizador porque necesita que el resto quede sin llenar para permitir la compresión del aire y poder ejercer la presión necesaria para que salga el producto.

Tipos de pulverizadores

1. Manuales

- Manual con gatillo. Consta de un depósito y una pistola pulverizadora. Tiene poca capacidad para ser ligero y poder ser manejado con las manos. Fácil de usar, basta con accionar el gatillo con el dedo cada vez se requiera pulverizar el líquido. Es de tipo doméstico indicado para las plantas y macetas de interior, de la terraza y del balcón. Resulta muy útil cuando se quiere humedecer las plantas con agua o eliminar el polvo de las hojas.

2. Automáticos

- De batería. Es el tipo de pulverizador que se alimenta de una batería o de pilas. En estos pulverizadores la presión se genera de forma automática. Ofrece una mayor comodidad y eficiencia durante su aplicación. El pulverizado resulta más preciso -evitando quemar las plantas porque unas acumulen más líquido que otras-, más eficiente -porque se aprovecha la aplicación de los líquidos al lograr un rociado más homogéneo que el manual- y permite un trabajo más rápido y con menor esfuerzo, ideal para grandes superficies.

De ahí que se recomiende para un uso recurrente y en casos de trabajadores profesionales. Al elegir pulverizador eléctrico/con batería hay que considerar la potencia, el tiempo de autonomía -que permite trabajar con él sin parar para recargarlo- y el volumen de capacidad de su depósito -cuando mayor capacidad tenga, menos veces tendrás que detenerte para rellenarlo, pero también será más pesado; tenlo en cuenta para elegir un término medio o priorizar tus necesidades-. Por ejemplo, para jardines particulares puede valer un depósito de hasta 7 litros; unos 10 litros son suficientes para trabajar con jardines de tamaño mediano; y a partir de 15 litros para un jardín grande o para uso profesional.

Cómo elegir pulverizadores

- Térmico, de gasolina. En estos pulverizadores la presión también se genera de forma automática. En este caso, el mecanismo de impulsión funciona con un motor térmico (de gasolina), por lo que hay que tener en cuenta el ruido del motor y que requieren un mantenimiento más laborioso que el resto de pulverizadores. Indicado para trabajar grandes extensiones de terreno y de forma intensiva. Pueden alcanzar los 12 metros de acción. Cambiándole las boquillas se puede conseguir la aplicación del producto tanto en gota como en microgota. Los más grandes llevan ruedas para agilizar su movilidad.

Cómo elegir pulverizadores

También hay pulverizadores especiales para labores muy concretas. En este caso preciso nos referimos a los espolvoreadores.

Espolvoreador

Sirve para la aplicación de productos en polvo

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¿Qué es un espolvoreador? Es un tipo de pulverizador diseñado para la aplicación de productos agrícolas en polvo, como pueden ser algunos insecticidas, fungicidas, herbicidas..., a los cultivos. Recomendado para huertas, jardines y pequeñas extensiones agrícolas. Es de uso manual y cuenta con una amplia boca para que el llenado resulte fácil y limpio.

Modelos de pulverizadores en función de cómo se transportan

- Se portan en la mano. Los manuales se emplean para aplicaciones muy concretas y tareas pequeñas.

- De mochila o de espalda: el depósito es una especie de mochila que lleva dos asas para cargar el peso sobre la espalda; así se consigue mayor comodidad en su uso. La presión se consigue al accionar la palanca en movimientos ascendentes-descendentes. Permite mantener el nivel de presión mientras se trabaja. Existen pulverizadores de mochila manuales y a batería.

Cómo elegir pulverizadores

- De ruedas: permite desplazar el pulverizador arrastrándolo. Son modelos muy prácticos si la tarea se va a alargar durante horas o si simplemente no quieres cargar con la herramienta encima y para pulverizadores con depósito grande.

Tipo de presión

El depósito y el tipo de presión son dos de las características diferenciales de los pulverizadores.

- Pulverizadores con gatillo. El gatillo es la pieza que se aprieta con la mano para hacer funcionar el pulverizador. Permiten controlar la salida y el flujo de la solución líquida manualmente. Son los modelos domésticos, de pequeño tamaño y capacidad (menos de 1,5 litros) que son los que se suelen utilizar para rociar las plantas interiores o de balcones y terrazas.

- Pulverizadores de presión previa. Requieren un bombeo previo (manual) para comprimir el aire, antes de presionar el gatillo pulverizador. Es necesario no llenar más de dos tercios del depósito con el líquido –fungicida, herbicida o insecticida- y después subir y bajar la palanca (bombear), según el modelo. Ofrece una autonomía de varios minutos antes de tener que volver a bombear. Los pulverizadores de presión previa están indicados para jardines y huertos de pequeña y mediana superficie; al ser necesario un bombeo frecuente, no se recomienda su uso para tratar grandes extensiones de terreno. Aunque su tanque puede oscilar entre los 3 a los 7 litros, la capacidad útil de estos modelos es de, aproximadamente, dos tercios de su depósito real (un tercio se deja libre para comprimir el aire). Pueden ser manuales, incluir una correa para cargar el peso sobre el hombro o ser de mochila.

Cómo elegir pulverizadores

- Pulverizadores de presión continua, mantenida o retenida. Son pulverizadores de espalda o mochila que bombean el líquido del depósito de forma constante, sin altibajos, a través de una palanca lateral. En estos modelos de pulverizadores de presión mantenida, has de tener en cuenta que, si eres zurdo necesitas que la palanca sea reversible para que pueda adaptarse al uso tanto de diestros como de zurdos. Estos modelos de presión retenida se recomiendan para abarcar jardines superiores a los 500 m2. Su capacidad varía entre los 12 y los 18 litros.

Accesorios de los pulverizadores

Para elegir un pulverizador es importante que cuente con la posibilidad de añadirle accesorios para complementar sus funcionalidades y que la tarea de jardinería que necesita realizarse se haga de la manera más viable y lo más cómodamente posible.

Boquillas

Las boquillas son necesarias para pulverizar los fungicidas, insecticidas, herbicidas… sobre las plantas. Es un accesorio importante porque permite seleccionar el tipo de pulverización. Se conectan directamente a la lanza, son intercambiables y ajustables para adaptar las diferentes formas de chorro a la tarea que necesitamos realizar; así ofrecen flexibilidad en función del uso que se les vaya a dar. Las hay de diferentes diámetros. Cuanta más amplia gama de boquillas, mejor se adaptará a las variadas aplicaciones según el cultivo.

- Boquilla cónica regulable: indicada contra los insectos y los hongos. Permite regular la apertura del difusor para desprender un chorro circular que puede ser focalizado o más amplio, y así hacer la gota más o menos fina, según la zona que queramos tratar. Se recomienda el uso de insecticidas y fungicidas a una presión de 2 a 3 bar.

- Boquilla antihierbas: es aconsejable el uso de herbicidas a una presión de entre 1 y 1,5 bar. Recuerda que no debes utilizar el pulverizador ya usado con herbicida para otros tratamientos porque siempre quedan residuos del producto. Las boquillas para herbicidas pueden ser de espejo o abanico, en función de la forma en la que permite dispersar el líquido.

- Abanico: ofrecen buena cobertura, donde la difusión es mayor en el centro y se disipa a medida que se avanza hacia el borde exterior.

- Espejo: aportan un amplio ángulo de apertura y mayor tamaño de la gota.

Campana herbicida

Campana herbicida

Adaptador que se usa para aplicar productos herbicidas protegiendo al resto de plantas

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Es un accesorio indicado para aplicar herbicidas a la vez que su forma acampanada protege al resto de cultivos que no necesitan ese herbicida, es decir, su forma evita que el herbicida entre en contacto con las otras plantas que están alrededor de las que necesitan tratarse. Se trata de un adaptador, con forma de campana, que se acopla a la lanza de fumigación y sirve para controlar que el producto vaya directamente a la zona que queremos atacar. Así se pueden combatir las malas hierbas de una forma más localizada, controlada y proteger al resto de plantas. Es adaptable a cualquier pulverizador y se coloca directamente en la boquilla.

Lanza de extensión

Este accesorio permite llegar a lugares de difícil acceso o en altura, para poder aplicar los productos líquidos en plantas altas como los árboles, por ejemplo. Se enrosca directamente al pulverizador.

Cómo elegir pulverizadores

Elementos especiales

- Chorro orientable. Para poder enfocar la salida del líquido a la zona deseada. Su cabezal ajustable ofrece mayores posibilidades de aplicación.

- Depósito graduado. Permite tener un control regularmente del nivel de líquido que hay en el pulverizador y, sobre todo, medir las disoluciones cómodamente.

- Depósito translúcido. Que el tanque sea transparente facilita el llenado porque puedes ir revisando la cantidad de líquido que hay en todo momento.

- Junta Viton®. Los pulverizadores industriales están diseñados para un uso profesional. Este tipo de pulverizadores (tanto de presión previa como de mochila) se diferencian y destacan sobre el resto por el material de alta resistencia que permite su uso con ácidos diluidos, carburantes y derivados del petróleo y desinfectantes, entre otros productos químicos. Algunos productos de los que se usan en jardinería son corrosivos y pueden dañar las piezas de los pulverizadores impidiendo su correcto funcionamiento. Por eso, es importante que si se necesitan dispositivos para pulverizar productos agresivos se elija un material de pulverizador adecuado a las necesidades. En este sentido recomendamos escoger pulverizadores industriales que cuentan con juntas Viton®. Viton® es la marca de un tipo de caucho sintético, un material muy elástico y resistente a los disolventes, a los componentes abrasivos, ácidos y a los productos químicos, por lo que los pulverizadores que cuentan con una junta de este tipo pueden emplearse para aplicar cualquier líquido por muy agresivo que sea.

- También existen pulverizadores especiales fabricado con materiales resistentes a los componentes ácidos y químicos. Son los que sirven para pulverizar agua fuerte para limpiar piscinas, para el mantenimiento y limpieza de naves y uso industrial en general.

Cómo elegir pulverizadores

Consejos para usar pulverizadores

  • No pulverices sobre las personas, animales ni instalaciones eléctricas. Tampoco se debe pulverizar productos químicos sobre las flores.
  • Asegúrate de que el líquido llega a toda la planta, especialmente al envés de las hojas.
  • No se debe pulverizar ni con fuerte viento ni con calor; mejor aplicar el producto al amanecer o al atardecer.
  • No comas, bebas ni fumes durante la manipulación de los tratamientos para evitar cualquier posible ingestión.
  • Antes de manipular los pulverizadores, lee las instrucciones del fabricante y sigue las recomendaciones de uso que ofrecen como, por ejemplo, el tipo de protección que aconsejar llevar para realizar la tarea (como puede ser mascarillas, guantes, gafas de protección, cascos de seguridad, etc.).
  • Intenta disponer de un pulverizador exclusivamente para el uso de herbicidas para evitar que, al aplicar otros productos, queden restos de herbicida en el pulverizador y perjudiquen a la planta.

Recomendaciones de mantenimiento de los pulverizadores

Para conservar los pulverizadores en buen estado y alargar su vida útil es necesario realizar una serie de cuidados para conservarlos e impedir su deterioro.

  • Después de cada uso vacía el depósito del líquido empleado.
  • Después de cada uso despresuriza el pulverizador y límpialo y enjuágalo bien con agua para evitar mezclar productos en posteriores usos.
  • Limpiar las boquillas con agua después de todos los usos para evitar obstrucciones.
  • Guarda el pulverizador en un lugar protegido del frío y el calor extremos, a una temperatura entre los 5 y los 30 grados. En la medida de lo posible, pon a buen recaudo el pulverizador en un lugar fuera del alcance de los niños.
  • Para prolongar la vida de las juntas te recomendamos que apliques regularmente unas gotas de aceite en las partes móviles.