Cómo elegir la azada perfecta para jardinería y horticultura

Si vas a realizar habitualmente labores de jardinería y horticultura necesitarás una buena azada. Es una herramienta indispensable para trabajar la tierra de forma manual. Existen diferentes tipos de azada, por lo que es importante saber en qué factores debes fijarte para hacerte con la más adecuada.

Cómo elegir una azada

¿Qué es una azada y para qué sirve?

Una azada es una herramienta de mano que sirve para realizar diversas labores agrícolas y de jardinería. Se compone de una cabeza con hoja de acero de borde afilado sujeta a un mango.

Entre los usos que se le dan a la azada está el de labrar la tierra. Con ella puedes romper los terrones para abrir surcos y cavar, pero también te ayudará a arrancar las malas hierbas del huerto y el jardín, y a remover la tierra cuando sea necesario. Como ves, la azada es un utensilio versátil y práctico. Tan solo has de averiguar qué tipo es el apropiado para ti.

Cómo elegir una azada

Criterios prácticos para elegir una azada

Existen muchos tipos de azadas diferentes, con diversos tamaños y formas. Por eso es necesario saber qué factores determinan el modelo que necesitas.

  • Uso: elige el tipo que mejor se adapte al trabajo que vas a realizar. No será igual hacerte con una azada para cavar la tierra que para desherbar. También has de tener en cuenta el tipo de cultivo o el lugar donde vas a utilizarla, para elegir el tamaño de la cabeza.
  • Suelo: si el terreno es duro y compacto necesitarás una azada pesada que te ayude a romper con facilidad los terrones. Sin embargo, para suelos blandos es mejor elegir una azada más ligera.
  • Mango: además del material del mismo, debes tener en cuenta tu propia estatura. Existen mangos de diversas medidas y tendrás que escoger la mejor para ti.
Cómo elegir una azada

Tipos de azadas

Tienes a tu disposición un amplio panorama de azadas, y cada una de ellas se adapta mejor a determinadas tareas.

  • Azada para cavar y labrar: es las más habitual y la encuentras en diferentes tamaños. Consta de una cabeza de forma rectangular dispuesta en marcado ángulo con el mango. De esta manera se introduce mejor en la tierra y la remueve al salir. Este tipo de azadas suelen ser bastante pesadas, aunque esto varía en función del tipo de suelo que se va a cavar. Si es muy compacto, conviene elegir una herramienta con cierto peso, mientras que las más ligeras van mejor en suelos  ya labrados. Dentro de este grupo hay azadas con cabeza curva específicas para determinados cultivos que resultan más efectivas.
  • Azada para cavar surcos: es más ligeras que la anterior y suele tener forma triangular o de corazón. Sirve principalmente para labores de jardinería.
  • Azada de doble uso: lleva dos herramientas, horquilla y pala, una en cada extremo. Es muy versátil ya que, además de para cavar, sirve para desherbar el jardín.
  • Azada binadora: posee una cabeza ancha y plana que facilita el trabajo de arrancar las malas hierbas y arrastrarlas después para recogerlas.
  • Azada oscilante: tiene forma de estribo, lo que le permite entrar fácilmente en el suelo para cortar raíces superficiales. Además, lleva filo a ambos lados del estribo y puede hacer un movimiento oscilante para remover la tierra.
  • Almocafre: se trata de una azada de mano, de pequeño tamaño y mango corto. La cabeza tiene forma puntiaguda. Sirve para escardar la tierra, cavar pequeños surcos, y limpiar las malas hierbas. Como es una herramienta pequeña es perfecta para trabajar en espacios reducidos.
Cómo elegir una azada

El mango más adecuado

A la hora de comprar una azada, puedes elegirla con o sin mango. Si te decides por la primera opción, después podrás adaptar el mango que prefieras. Para elegir el más adecuado tienes que fijarte en diferentes aspectos.

  • Material: los mangos más habituales son los de madera maciza. La mayoría de las marcas utilizan madera sostenible, de procedencia certificada. También hay mangos de metal.
  • Longitud: es un factor muy importante. Debes tener en cuenta tu estatura para poder trabajar con la azada de la manera más cómoda posible, sin tener que curvar la espalda en exceso. Si eliges mal el mango (demasiado corto o muy largo para ti) puedes desarrollar malas posturas a la hora de trabajar, lo que puede producirte lesiones y dolor de espalda. Lo mejor es probar diferentes medidas para saber cuál es la mejor en tu caso.
  • Diámetro: tenlo en cuenta para asegurarte de que se adapta correctamente a la cabeza de la azada.
  • Diseño ergonómico: facilita el uso y el agarre.
Cómo elegir una azada