Cómo elegir hidrolimpiadoras

Quitar la suciedad incrustada, lavar el coche, desatascar cañerías… todo ello con un solo equipo. Las hidrolimpiadoras son una herramienta muy versátil que nos permite conseguir una limpieza profesional de forma fácil y sin esfuerzo en, entre otros, paredes, suelos, vehículos, cubos de basura, piscinas o mobiliario de jardín. Indicados para su uso en exterior, te permiten además ahorrar detergente y agua. Su consumo de agua es hasta 8 veces menor respecto al de una manguera.

  • Las hidrolimpiadoras te permiten eliminar manchas de grasa, capas de pintura, desatascar cañerías, limpiar superficies verticales, lavar la carrocería de vehículos, quitar el moho en suelos y piscinas…
  • Tenemos que fijarnos en la frecuencia de uso y suciedad para escoger la potencia y la presión de la máquina.
  • Indicado para el uso exterior son muy fáciles de utilizar y apenas requieren mantenimiento. Los modelos de gasolina ofrecen más autonomía para el usuario ya que no necesitan una toma de corriente cerca.
Cómo elegir hidrolimpiadoras

Componentes de las hidrolimpiadoras

Las hidrolimpiadoras o limpiadores de alta presión (tanto Karcher como Sterwins) incluyen:

  • Dos boquillas: normal y turbo (aumenta la potencia en un 50%). 
  • Manguera flexible de entre 2 y 12 metros. Las máquinas de mayor potencia incorporan mangueras reforzadas con malla metálica que son más duraderas. 
  • Bomba. El cabezal de la bomba (que conecta la manguera con la entrada de agua) puede ser de acero, aluminio o latón. Este último es el que ofrece más calidad. 
  • Ruedas para que su desplazamiento resulte más fácil.
  • Depósito de detergente. Si no está integrado en la máquina se puede acoplar uno externo a la lanza.
  • Motor. Puede ser eléctrico o de gasolina.

¿Qué tener en cuenta antes de escoger una hidrolimpiadora?

para mis necesidades y qué tamaño? Antes de decantarnos por un modelo u otro debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Longitud de la manguera: La longitud de la manguera varía entre los 2 y los 12 metros. Los modelos con manguera más larga ofrecen más autonomía de trabajo sin tener que mover la máquina.
  • Potencia: Los hidrolimpiadores tienen una potencia que va de los 1300 a los 3000 w.
  • Modelo eléctrico o de gasolina: Los eléctricos requieren una toma de corriente, mientras que los de gasolina proporcionan más autonomía.

Los motores eléctricos refrigerados por agua, así como los de inducción alargan la vida útil de la máquina y proporcionan una mayor durabilidad.

  • Presión: A mayor nivel de uso, será necesaria una mayor presión (bares). 1 bar equivale a 1 kilo de presión/cm2.

Uso ocasional: limpieza de bicicletas, muebles de jardín y balcones - entre 100 y 110 bares

Uso moderado: coches, paredes y suelos de exterior hasta 30 m2 - de 110 a 120 bares

Uso frecuente: fachadas, piscinas, tejados y suelos de exterior hasta 40 m2 - de 120 a 140 bares

Uso intensivo: fachadas, piscinas, tejados y suelos de exterior hasta 60 m2 - hasta 160 bares

Un accesorio para cada necesidad

Conoce los accesorios que puedes incorporar a tu hidrolimpiador en el explicativo de accesorios para limpiadores de alta presión. Tienes accesorios de las diferentes marcas (Karcher, Sterwins y Nilfisk).

Cómo elegir hidrolimpiadoras

¿Cómo se utiliza el limpiador?

Puesta en marcha de una hidrolimpiadora. Paso a paso:

  1. Carga el detergente.
  2. Conecta la salida de agua a presión que vayas a utilizar y abre la llave de paso de agua.
  3. Ceba la bomba de agua (llenar de agua la tubería de succión y el depósito de la bomba) apretando el gatillo del hidrolimpiador, hasta que salga agua por la pistola.
  4. Enchufa el aparato a la red eléctrica y ponlo en marcha.
  5. Acciona el gatillo de la máquina.
  6. Regula la presión al realizar el trabajo.
  7. Acerca la boquilla para eliminar la suciedad muy adherida.
Cómo elegir hidrolimpiadoras

Consejos de mantenimiento

Aunque las máquinas de alta presión trabajan con agua fría, algunas admiten entrada de agua caliente hasta 40ºC, y algunos modelos incluso hasta 60ºC.

El poder desengrasante del agua caliente es mayor que el del agua fría; no obstante, los expertos aconsejan no excederse en la admisión de agua caliente porque puede perjudicar algunas de sus piezas (válvulas, juntas, retenes…) y recurrir a un detergente específico para aumentar la fuerza antigrasa del agua fría.