Cómo elegir biotrituradores

Seguro que has pensado alguna vez en lo incómodo que resulta deshacerse de los restos de la poda y los desechos que resultan de limpiar y arreglar el jardín.  Sin duda es una de las tareas más costosas de la jardinería y, por esta razón, los biotrituradores son una herramienta muy útil para ahorrar tiempo y esfuerzo. Principalmente permiten reutilizar los residuos que tritura y abonar después la tierra, por lo que el uso de este equipamiento es también una buena alternativa ecológica.

Cómo elegir biotrituradores

Las claves

Un biotriturador desmenuza los restos de la poda, hojarasca y material leñoso.

Se pueden clasificar por tipo de motor: Eléctricos, preparados para cortar ramas de menor tamaño, son menos ruidosos y no requieren mantenimiento del motor. En cambio, los de gasolina, tienen mayor potencia y autonomía, son capaces de cortar ramas de mayor diámetro. Son más ruidosos y requieren de un mantenimiento del motor.

Se pueden clasificar por tipo de corte: En función de si tienen un mecanismo de cuchillas, engranajes, o de martillo. Tendrás que decidir dependiendo del grosor de las ramas que vayas a triturar y de su dureza.

¿Qué es un biotriturador?

Un biotriturador es una herramienta que desmenuza los restos de material leñoso que se generan con la poda y el arreglo de los jardines.

Funcionan con un motor eléctrico o de gasolina. Realizan el corte mediante sistema de cuchillas, engranajes o martillos para reducir los restos de madera, poda y hojarasca. Es una tarea imposible de realizar de forma manual, por lo que supone una ventaja añadida.

No sólo evita que tengas que apilar los restos y cargar con ellos para arrojarlos a contenedores especiales, también cumple una función ecológica puesto que tritura de tal forma las ramas y hojas, que después pueden ser utilizadas como abono tras llevar a cabo el proceso de compostaje. La sensibilización con el reciclaje ha aumentado exponencialmente, así que el biotriturador está adquiriendo poco a poco mayor presencia en los jardines.

¿Cómo funciona?

El funcionamiento de este equipo es sencillo, podrás ponerlo en marcha sin dificultades y luego solo tendrás que introducir los restos vegetales en la boca de carga poco a poco. Lo único que no debes olvidar es utilizar guantes y gafas para manejar esta máquina.

¿Qué tipos puedes encontrar y cuáles se adecuan más a tus necesidades?

Se pueden clasificar en dos tipos: Los eléctricos y los de gasolina. Su elección dependerá del uso que se le vaya a dar y del tamaño y dureza de las ramas que vayas a introducir.

  • Los eléctricos están preparados para cortes de diámetro inferior (hasta 45 mm). Su inconveniente es que debes utilizarlo siempre cerca de una toma de corriente. Sin embargo, son menos ruidosos y no requieren mantenimiento del motor. La potencia del motor oscila entre los 1.200 y los 2.800 W.
  • Los de gasolina tienen mayor potencia y son capaces de cortar ramas de mayor diámetro (hasta 76 mm). Además, al funcionar mediante un motor y sin cables, tienen mayor autonomía. Por contra, son más ruidosos y requieren de un mantenimiento del motor. Suelen estar equipados con motores de 4 tiempos y tener 2 tolvas; una para introducir material pequeño, como hojas, pequeñas ramas o desechos y otra para ramas más gruesas.
Cómo elegir biotrituradores

Otra clasificación de selección puede hacerse mediante el tipo de corte:

  • De cuchillas: Se trata de dos cuchillas en un plato que giran a gran velocidad y están indicados para ramas finas y de mayor dureza.
  • De engranajes: Son engranajes que succionan y cortan ramas finas y de mayor y menor dureza pero su ventaja con respecto a los de cuchilla es que son capaces de cortar ramas tiernas con mucha más comodidad.
  • De martillo: Su sistema de corte consiste en un eje con cuchillas que giran cortando las ramas, por lo que están indicados para ramas más duras y con mayor diámetro.