Cómo elegir pies de parasol

La elección del pie de parasol ideal, para tu jardín o ático, condiciona la buena sujeción y resistencia ante las inclemencias del tiempo ¡Te enseñamos a continuación todo lo que debes saber para escoger la mejor opción!

Cómo elegir pies de parasol

¿Qué pie de parasol necesito?

Antes de elegir el pie de nuestro parasol tenemos que tener en cuenta dos aspectos clave: Cómo es mi parasol, excéntrico (lateral) o de mástil central, y cómo termina, en tubo o en cruceta.

  • Si el parasol es excéntrico debemos escoger un pie compuesto por cuartos o losetas para garantizar su estabilidad.
  • En cuanto a la terminación del parasol podemos distinguir entre dos: tubo o cruceta. En este sentido, el acabado del parasol tiene que adaptarse a la forma de la base.

Los pies rellenables cuentan con la ventaja, frente al resto, de que una vez vacíos, son más fáciles de transportar y guardar.

Ya sea de tipo excéntrico o tradicional, te proponemos diferentes opciones para personalizar tu jardín y dotar a tu parasol de la base o pie que mejor se ajuste al estilo de tu terraza y de tu parasol. Además, podremos elegir entre diversas formas: redondos, cuadrados o por piezas, para su posterior montaje.

También encontrarás pies de parasol en diversos materiales, que condicionarán la resistencia y sujeción a la que va a ser expuesto: viento, lluvia, etc.

Materiales y características

  • Acero inoxidable: Son muy duraderos y resistentes a la corrosión.

Consejos de mantenimiento: limpiarlos con un paño húmedo utilizando una solución neutra y después secarlos. No utilizar productos abrasivos para no dañarlos. 

  • Cemento: De gran peso y resistencia, estos pies de parasol aguantan viento y lluvia sin ningún problema.

Consejos de mantenimiento: limpiarlos con un paño.

  • Cemento recubierto de madera: Resistentes a climas extremos, con cambios bruscos de temperatura y humedad. Su textura oleosa (aceitosa), les proporciona una gran durabilidad.

Consejos de mantenimiento: limpiarlos con un cepillo. Guardarlos durante el invierno en un lugar cerrado.

  • Acero: Resistentes gracias al bañado con un sellador, que los protege de las inclemencias meteorológicas.

Consejos de mantenimiento: no utilizar productos abrasivos, que puedan deteriorar su sellado, ni objetos afilados para evitar arañarlos. Si ocurriera cualquier desperfecto repáralo cuanto antes para evitar que se oxide.

  • Cemento recubierto de resina: Sencillos, ligeros y de fácil mantenimiento.

Consejos de mantenimiento: limpiar con agua y jabón. Para una limpieza más profunda te recomendamos nuestros limpiadores específicos para muebles de resina.

  • Resina y rellenables: Pies ligeros fabricados en resina y rellenables, con arena y agua, para aumentar su peso y mantener la estabilidad del parasol. 

Consejos de mantenimiento: limpiar con agua y jabón. Para una limpieza más profunda te recomendamos nuestros limpiadores específicos para muebles de resina.

Cómo elegir pies de parasol

Instalación y montaje

La instalación no requiere montaje, tan sólo debemos encajar el parasol en el pie del mismo. Pero sí debemos tener en cuenta su peso, que suele ser en torno a los 30 kg. A poder ser, siempre debemos acogernos al peso aconsejado por el fabricante en relación al parasol adquirido.

Algunos pies incorporan asas para hacer más fácil su desplazamiento de un lugar a otro del jardín.