Cómo elegir duchas de exterior

Las duchas de exterior son un accesorio imprescindible para los hogares que tienen piscina en el jardín, ya que nos ayudan a ahorrar, optimizar y mantener limpia el agua de la piscina. Pero también son un complemento ideal para poner en una terraza o patio y poder disfrutar de una ducha refrescante en la época estival.

Además, son un complemento decorativo más, por lo que si optamos por duchas fijas podemos crear un mini ambiente especial alrededor de ella utilizando elementos como la pizarra, la piedra, la madera… buscando una sombra, poniendo plantas y flores… ¡tú eliges!

Cómo elegir duchas de exterior

Características de las duchas de exterior

El mercado nos ofrece una amplia variedad de tipos de duchas de exterior para todos los gustos y necesidades. Podemos clasificar las duchas de exterior en dos grandes grupos. Las que no necesitan instalación y las que necesitan ser instaladas.

Las que no necesitan instalación

Tienen la ventaja de ser ligeras y portátiles, lo que hace que podamos trasladarlas de un sitio a otro con total facilidad y recogerlas cuando sea necesario.  Las duchas sin instalación se caracterizan por ser de trípode o de pincho, de materiales ligeros como el aluminio o acero y se conectan al agua a través de una manguera flexible; para ello coloca un racor a la toma del agua y conecta a la manguera. Debes poner una junta de estanqueidad para evitar filtraciones. Otra ventaja es que son regulables en altura, siendo la altura máxima a alcanzar de 2m.

Duchas que sí necesitan instalación

Debemos colocarlas cerca de la toma de agua y conectarlas a la tubería o a la manguera enganchada a un grifo. Son fijas, por lo que debemos pensar bien su ubicación. Esta instalación requiere de unos conocimientos para abrir las rozas para hacer las conexiones de agua directamente en las tuberías (en lugar de en la manguera) y posteriormente cerrarlas y embellecerlas para que queden ocultas a la vista. La labor de fontanería es igual que para una ducha de interior puesto que también puede instalarse una toma para agua fría y otra para agua caliente.

Existen duchas individuales, que vienen con una base, o con más de un brazo (normalmente hay de dos brazos o de cuatro).

Con respecto a los materiales y formas para estas duchas tenemos más variedad que con las que no requieren instalación. Las podemos elegir forradas de madera, en PVC, en acero inoxidable… Las de madera deben ser tratadas cada temporada para alargar su vida útil tras la acción del agua y del sol sobre ella (con lasures, por ejemplo). El acero inoxidable está preparado para soportar el agua sin que el material se estropee.

Duchas solares

Otro tipo de duchas más novedosas y actuales son las solares. Destacan porque logran calentar el agua con la energía del sol. Las bases para estas duchas también las podemos elegir del material que más nos guste: gresite, madera, pizarra, piedra… También podemos elegirlas con grifos lavapiés, rociadores orientables y que incorporen toma para agua fría y caliente.

Aunque precisen de instalación, estas duchas están pensadas para que podamos instalarlas nosotros mismos sin necesidad de un instalador profesional.

Estas duchas, como su nombre indican, utilizan la energía solar para calentar el agua. Son la solución más económica porque se evita el consumo de electricidad necesario para calentar el agua.

Todas las duchas solares vienen con una base y tornillos que anclaremos al suelo. Para la toma de agua podemos elegir entre dos opciones: bien fijarle una tubería o bien engancharla a una manguera.

Las duchas solares constan de una base, un cuerpo y un acumulador de agua que oscila entre los 20 y 40 litros, según el modelo que elijamos.  El sol calienta el tubo de la ducha y este a su vez calienta el agua que se encuentra almacenada en el acumulador.

Para acoplar la toma de agua, a unos 20-40cm de la pletina y por su cara posterior, el cuerpo de la ducha tiene una rosca que es donde engancharemos la toma. Si la acoplas a la manguera solo necesitarás el racor de conexión; si la conectas a la tubería deberás hacer tareas de fontanería.

Cómo elegir duchas de exterior

Claves al elegir tu ducha de exterior

¿Dónde irá el agua de la ducha?

Si vas a instalar la ducha en un jardín o al lado de una piscina o sobre césped hay que garantizar que hay un buen drenaje del agua o pendiente para que el agua corra hacia donde va a caer, que puede una zona de riego de plantas o un sumidero. Si vas a instalar la ducha en un patio o terraza deberás hacer un sumidero, lo que requiere de una obra mayor.

La facilidad de instalación de la ducha

Más si optamos porque la toma de agua sea una de las mangueras del jardín, que además nos permitirá cambiarla de sitio cuando queramos o la necesitemos.