Explosión de colores y aromas florales

¿Te apasionan las flores y quieres cultivarlas en tu jardín o terraza? Planta los bulbos de la flor que más te guste en otoño y primavera (la época varía según el tipo de flor) y disfruta de su aroma y color en primavera y verano. Sólo tienes que conocer unos cuidados básicos para mantenerlas en buenas condiciones y así tendrás, además, un elemento decorativo más para tu casa.

Cómo elegir bulbos

En resumen

Hay bulbos de floración primaveral y de floración estival. En función de ello, se plantará en otoño o primavera.

Puedes plantar los bulbos tanto dentro de casa como fuera, en tu jardín o terraza.

Qué plantar

Plantar bulbos es una manera sencilla de cultivar flores tanto en el interior como en el exterior. Hay una inmensa variedad para elegir: gladiolos, narcisos, tulipanes, jacintos, iris, azucenas, campanillas…

Cómo elegir bulbos

Los productores de los bulbos indican, en el envase, el calibre de la flor. El calibre es el diámetro del bulbo en su parte más ancha y se expresa en cm. Una referencia clave en la plantación ya que condiciona:

  1. La profundidad a la que hay que sembrar el bulbo.
  2. La distancia entre los bulbos que vas a plantar. 
  3. El tamaño de las flores: a mayor calibre más grandes serán las flores.

Cuándo plantar

Los bulbos se clasifican entre los de floración primaveral o estival.

  • Bulbos de primavera: Los bulbos que florecen en primavera (jacintos, narcisos o tulipanes) se siembran en otoño. En regiones frías sigue la máxima “cuanto antes mejor” para que en la época de heladas ya cuenten con raíces fuertes. Cuando hayan dado su flor en primavera, abónalos para alargar su floración. 
  • Bulbos de verano: Son los que florecen en verano y, por tanto, se siembran en primavera, -desde abril hasta junio-. Estos son gladiolos, begonias, lirios de agua, dalias, nardos...
Cómo elegir bulbos

Cómo plantar

Antes de la plantación:

  • Los bulbos tienen que estar a una temperatura de entre 2° y 8° durante unos meses (puede oscilar entre los 2 y los 4 meses en función de la variedad). A nivel doméstico lo más fácil es meterlos en la nevera durante una o dos semanas.
  • Prepara la tierra. Si la plantación es sobre el suelo hay que esponjarlo (ahuecarlo para hacerlo más poroso), deshacer los terrones de tierra, abonarla bien con abono orgánico (mantillo o estiércol) y asegurarse de que el terreno está bien drenado. En suelos arcillosos te aconsejamos que añadas arena, turba o mantillo. Si la plantación es en una jardinera basta con añadir sustrato universal.
  • Los bulbos que se siembran en primavera requieren enterrarlos en un lugar soleado. 
Cómo elegir bulbos

Durante la plantación:

  • Cava un hoyo para plantar el bulbo. Ten en cuenta que hay que dejar hacia arriba la punta del bulbo, que será la parte por donde crecerán los brotes. Sigue las indicaciones del proveedor respecto a la profundidad de plantación y la distancia entre bulbos. Ambas medidas suelen ser el doble del diámetro del bulbo en su parte más ancha.
  • Tras plantar los bulbos riega generosamente (aunque sin encharcar) para que se compacte la tierra en torno al bulbo.
Cómo elegir bulbos

Después de la plantación:

  • Riega habitualmente, ya que los bulbos tienen que estar hidratados, pero sin encharcarlos. En la frecuencia de riego influyen diversos factores como el drenaje del suelo, el tipo de planta… 
  • Si hay heladas conviene regarlos ligeramente para suavizar la temperatura del suelo. Cuando el bulbo florece la planta necesita más agua, pero nunca riegues directamente las flores.
  • Abona la tierra cuando empiezan a brotar las hojas y un mes antes de la floración. Un par de veces al año puedes remover la tierra para oxigenarla, pero sin tocar los bulbos.

¿Cómo hacer para que crezca el siguiente año?

Tras el periodo de floración, hay que dejar que las hojas se marchiten, un proceso que nutre al bulbo. De cara a la floración del año siguiente tienes dos alternativas, según la variedad del bulbo:

  1. Dejar enterrados los bulbos para que crezcan nuevamente.
  2. Retirarlos y guardarlos en una zona oscura, fresca y seca. Luego se replantarán. En este caso al desenterrarlos hay que tener cuidado para no dañarlos: lavarlos con agua para quitar toda la tierra, secarlos en un lugar seco y a la sombra (nunca al sol y sin que se toquen entre sí) y, una vez secos, rociar con insecticidas y fungicidas (para evitar los insectos y los hongos).

Consejos

  • A la hora de elegir los bulbos tienen que estar duros y compactos al tacto, sin arrugas, golpes, manchas ni agujeros.
  • Es aconsejable combinar bulbos de floración primaveral y estival y combinar con otras plantas para que el jardín no quede despoblado mucho tiempo.
  • Antes de elegir el recipiente de plantación mira las características del bulbo: unos necesitan más espacio para sus raíces que otros.
  • No combinar los narcisos con otras especies, en un mismo jarrón, ya que desprenden una sustancia gelatinosa que perjudica a otras flores.
  • Si quieres una flor muy aromática cultiva fresias.

Decoración

  • Si los plantas en una jardín grande opta por plantar distintas variedades en fila, de los que menos crecen a los que más y combinando colores.
  • Si plantas un bulbo en un jarrón de cristal se verá el crecimiento de las raíces y de las hojas a la vez. 
  • Una vez que han florecido pueden decorar la casa como centros de mesa.
Cómo elegir bulbos