Cómo elegir bulbos de primavera

Los bulbos de primavera son aquellos que se siembran a finales de invierno. Estas plantas florecen en primavera o comienzo de verano. Lirios, gladiolos o begonias son algunos los bulbos de primavera más conocidos, aunque dentro de esta categoría también se encuadran anémonas, dalias, fresias o incluso cebollas, entre otros.

Cómo elegir bulbos de primavera

Apostar por los bulbos para tus macetas o jardín es una buena opción, ya que no solo florecen una vez, sino que lo hacen varias temporadas, en la misma época, hasta que se agotan.

En la elección debes tener en cuenta el clima de la zona en la que vivas para ajustarse a las necesidades de la planta.

 

Criterios para elegir bulbos de primavera

Los bulbos de primavera se plantan entre febrero y marzo y florecen principalmente en primavera o inicio de verano.

Lo más importante a la hora de elegir bulbos es que tienen que estar duros y compactos al tacto -al tocarlos no deben aplastarse ni estar blandos-, sin arrugas, golpes, manchas ni agujeros.

Asimismo, los aspectos vitales que hay que tener en cuenta para elegir bulbos de primavera son los concernientes a los factores climatológicos y las características del jardín o lugar donde se van a sembrar. Lo imprescindible para plantar bulbos de primavera es que necesitan un terreno esponjoso -y donde la tierra esté suelta-, rico en materia orgánica, con buen drenaje y un riego moderado, el suficiente para que el sustrato no se seque. Si vas a plantar los bulbos en macetas o jardineras, antes de elegir el recipiente, consulta el espacio de profundidad que necesitan para las raíces y, además, ten en cuenta que estas deben tener agujeros para asegurar la salida del exceso de agua. En la elección también influye la distancia de separación imprescindible que hay que dejar entre bulbo y bulbo.

En cuanto a la exposición lumínica, gladiolos, lirios, dalias o fresias precisan de sol, mientras que begonias, anémonas o mirabillis requieren un equilibrio entre sol y sombra. No obstante, ningún bulbo de primavera perdura si está completamente a la sombra.

La elección entre unas especies de bulbos de primavera y otras es totalmente subjetiva. Todas ofrecen una amplia variedad de colores que permiten crear auténticas joyas decorativas en el jardín.

Cómo elegir bulbos de primavera

 

Ten en cuenta el calibre

¿Qué es el calibre? El calibre es el diámetro, en centímetros, del bulbo en su parte más ancha y viene indicado por el fabricante. Es un dato esencial ya que del calibre depende:

  1. La profundidad a la que hay que sembrar el bulbo. Es muy importante sembrar cada especie de bulbo a la hondura indicada porque un error en la profundidad conllevará que el bulbo no florezca si está demasiado enterrado, ya que agotará sus reservas antes de que salga al exterior. En líneas generales, la base del bulbo debe quedar a una profundidad que corresponda al doble del tamaño del bulbo. Es decir, por ejemplo, si un bulbo mide 5 cm, la profundidad máxima para enterrarlo será 10 cm.
  2. La distancia entre cada bulbo, para que tengan espacio suficiente. Esa separación dependerá de la especie pudiendo variar entre los 5 y los 20 cm.
  3. El tamaño de las flores: a mayor calibre, más grandes serán las flores.
Cómo elegir bulbos de primavera

 

Calendario de plantación

Los bulbos de primavera se siembran entre febrero y marzo.

En la elección del mes idóneo para la plantación de los bulbos de primavera influyen mucho las condiciones climatológicas. Habitualmente los bulbos no se estimulan ni activan su desarrollo si el terreno no alcanza los 10 grados. De ahí que el clima determine el periodo concreto de siembra.

Cada especie tiene unas necesidades diferentes. Por ejemplo, algunas variedades de dalias son flores altas y necesitan de tutores para atar el tallo y mantenerlo recto durante su crecimiento. Sus bulbos suelen necesitar una profundidad de unos 8 cm y una distancia de 50-100 cm con otras plantas. Los gladiolos hay que protegerlos del frío por su gran sensibilidad. Sus bulbos suelen necesitar una profundidad de unos 8 cm y basta con dejar 20 cm de distancia respecto a otras plantas. Las begonias, de gran variedad de colores intensos, solo necesitan unos 6 cm de profundidad y una distancia de 50 cm entre plantas.En la elección del mes idóneo para la plantación de los bulbos de primavera influyen mucho las condiciones climatológicas. Habitualmente los bulbos no se estimulan ni activan su desarrollo si el terreno no alcanza los 10 grados. De ahí que el clima determine el periodo concreto de siembra.

  • Antes de la plantación

En general, hasta que los bulbos sean plantados, deben permanecer almacenados en un lugar seco, fresco y ventilado. La recomendación es conservar los bulbos a una temperatura de entre 2° y 8° durante unos meses (puede oscilar entre los 2 y los 4 meses en función de la variedad). A nivel doméstico lo más fácil es meterlos en la nevera durante una o dos semanas.

 

  • Prepara la tierra

Si la plantación es sobre el suelo hay que esponjarlo (ahuecarlo para hacerlo más poroso), deshacer los terrones de tierra, abonarla bien con abono orgánico (mantillo o estiércol) y asegurarse de que el terreno está bien drenado. En suelos arcillosos te aconsejamos que añadas arena, turba o mantillo. Si la plantación es en una jardinera basta con añadir sustrato universal. Los abonos ricos en potasio y fósforo mejorarán la floración.

Cómo elegir bulbos de primavera

 

  • Durante la plantación

Cava un hoyo para plantar el bulbo. Ten en cuenta que hay que dejar hacia arriba la punta del bulbo, que será la parte por donde crecerán los brotes. Sigue las indicaciones del proveedor respecto a la profundidad de plantación y la distancia entre bulbos. Para realizar esta labor puedes ayudarte de una herramienta específica: el plantador de bulbos que es un utensilio, con forma de tubo cónico. ¿Cómo usarlo? Introduce el bulbo dentro del cono con las raíces del bulbo hacia el suelo; clava el plantador en el terreno hasta alcanzar la profundidad adecuada; presiona el asa que tiene para liberar el bulbo y que así quede enterrado.

Tras plantar los bulbos, riega generosamente (aunque sin encharcar porque el exceso de agua podría provocar la pudrición de la planta) para que se compacte la tierra en torno al bulbo.

Cómo elegir bulbos de primavera

 

Consejos de siembra

Estos consejos son aproximados ya que pueden variar en función del calibre. 

  • Antes de elegir el recipiente de plantación mira las características del bulbo: unos necesitan más espacio para sus raíces que otros.
  • Si quieres una flor muy aromática cultiva fresias.
Cómo elegir bulbos de primavera

 

¿Cómo cuidar los bulbos para que crezcan al año siguiente?

Una vez finalizado el periodo de floración, en este caso después del verano, hay que dejar que las hojas y flores se marchiten, ya que este proceso nutre al bulbo. Para que florezcan de nuevo al año siguiente tienes dos opciones:

- O dejar los bulbos enterrados y esperar a que en el periodo de floración crezcan nuevamente. Es el caso de los narcisos, por ejemplo, y en zonas cálidas. No hay que cortar las hojas hasta que se marchiten porque alimentan el bulbo permitiendo la floración del año siguiente. Para dejar los bulbos enterrados existen etiquetas para plantas que sirven como recordatorio para identificar cada especie plantada y el lugar exacto de su plantación.

Cómo elegir bulbos de primavera

- O retirarlos de la tierra y guardarlos en una zona oscura, fresca y seca para replantarlos al año siguiente. Es lo recomendado, sobre todo, en zonas de clima frío o muchas precipitaciones. Si eliges este proceso debes lavar el bulbo con agua para quitarle toda la tierra, dejar secar en un lugar seco y a la sombra (sin que se toquen entre sí) y, una vez secos, rociarlos con insecticidas y fungicidas.

Decoración

  • Si los plantas en un jardín grande, opta por plantar distintas variedades en fila, de los que menos crecen a los que más y combinando colores.
  • Si plantas un bulbo en un jarrón de cristal se verá el crecimiento de las raíces y de las hojas a la vez.
  • Una vez que hayan florecido pueden decorar la casa como centros de mesa.
Cómo elegir bulbos de primavera